Cusco: Aeropuerto Chinchero se construirá tras 40 años de espera

Punto de partido. Ayer se presentó al consorcio que se encargará del movimiento de tierras y adecuar los terrenos para construir el nuevo terminal aéreo del Cusco. Ministro Eduardo Gonzáles prometió concesionar la fase de construcción antes de julio.

La Republica
Inicio. Autoridades del Ejecutivo nacional y del Cusco, junto a embajador de Corea y empresarios anunciaron el inicio de trabajos del aeropuerto de Chinchero.
José Víctor Salcedo

La espera de 40 años parece haber terminado. Las obras para la construcción del Aeropuerto Internacional de Chinchero empezarán el 12 de abril. Aquel día dará comienzo al proceso de movimiento de tierras en el polígono del futuro terminal aéreo.

Ayer, el ministro de Transportes y Comunicaciones, Eduardo Gonzáles Chávez, presentó a los cusqueños al Consorcio Chinchero, que estará a cargo de realizar los trabajos de remoción de tierras para la construcción del aeropuerto en la provincia cusqueña de Urubamba.

El encargo consiste en la adecuación del terreno para pasar a la fase de la edificación de la infraestructura aeroportuaria. Serán removidos 12 millones de metros cúbicos de tierra. Las obras tomarán un año en ejecutarse. El Consorcio Chinchero ganó la buena pro por US$143,8 millones. Está conformado por las empresas Hyundai Engineering & Construction y HV Contratistas.

Durante la presentación, desarrollada en el auditorio del Gobierno Regional del Cusco, destacaron la experiencia de Hyundai en construcción en la República de Corea, con más de 70 años en el mercado y más de 800 proyectos en 62 países. Asimismo, HV Contratistas cuenta con cerca de 70 años de trayectoria en construcción.

“Todos los trabajos necesarios para la construcción del aeropuerto que se vienen realizando cumplen con la normativa peruana en materia técnica, ambiental y arqueológica”, dijo el ministro.

Asimismo, desmintió los cuestionamientos acerca del riesgo que representa la ubicación del aeropuerto a una altitud superior a 3 mil metros de altitud. Tras presentar a la empresa, Gonzales Chávez realizó una visita de inspección a los terrenos donde se harán los trabajos.

Obra asegurada

Tanto el ministro Gonzales como el embajador coreano, Yungjoon Jo, aseguraron que el nuevo gobierno -que asumirá el 28 de julio- no puede desconocer ni deshacer el convenio de asistencia técnica entre Perú y Corea ni lo que se hizo bajo este mecanismo. “Les aseguro que se pueden quedar tranquilos. Estaremos hasta que el proyecto termine”, dijo el embajador Jo desde el Cusco.

“Se tienen que respetar los contratos y se debe respetar el convenio de Estado a Estado”, apuntó el ministro. “Resolver el contrato generaría más gasto para el Estado”, agregó.

Construcción de la obra

El ministro Gonzáles también aseguró que “antes del mes de julio tendremos la selección y contratación de la empresa que construirá la obra. Ese fue nuestro compromiso y ya está encaminado”.

En ese sentido, Gonzales refirió que en 2025 se cumplirá con entregar y poner en funcionamiento el Aeropuerto Internacional de Chinchero.

La construcción del megaproyecto demandará una inversión del Estado de US$ 673.5 millones. Una vez en funcionamiento, el aeropuerto generará más de 5000 puestos de trabajo de manera directa y beneficiará, según el MTC, a más de un millón de personas. Entre los rubros favorecidos estarán el sector de servicios (turismo, transporte, alimentación, hotelería, entre otros). Asimismo, contribuirá con el desarrollo social y económico del sur.

Acción de amparo sigue su curso

Actualmente está en trámite ante el Segundo Juzgado Civil del Cusco una acción de amparo que busca que el Estado paralice el proyecto del Aeropuerto Internacional de Chinchero (AICC) para evitar la posible afectación en el patrimonio cultural y arqueológico del sitio.

La acción judicial fue iniciada por la Asociación Civil “Unión Ciudadana por la Defensa y la Valoración del Patrimonio Cultural y del Ambiente”. Su pedido al juez es: “ordene la paralización de la construcción del aeropuerto de Chinchero antes de que se vuelva irreparable el daño que ocasionarán al patrimonio cultural existente en el lugar”.