Arequipa: archivan sanción contra municipalidad de Yura por pozas de Quiscos

LR Arequipa

La ANA responsabilizó al Municipio de Yura por supuestamente haber dañado el cauce de la quebrada de Quiscos. Foto: Municipalidad de Yura
La ANA responsabilizó al Municipio de Yura por supuestamente haber dañado el cauce de la quebrada de Quiscos. Foto: Municipalidad de Yura

Municipio distrital fue multado con 12 UIT por la destrucción del lugar donde se encontraban estas pozas de agua, en enero del 2019. Tribunal archivó sanción.

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Arequipa. El Tribunal Nacional de Resolución de Controversias Hídricas (TNRCH) de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) archivó el procedimiento administrativo sancionador en contra de la Municipalidad Distrital de Yura por presuntos daños ambientales en las pozas de Quiscos.

Como se recuerda, la ANA responsabilizó al Municipio de Yura por supuestamente haber dañado el cauce de la quebrada de Quiscos y haber destruido la vegetación ribereña con maquinaria pesada en enero del 2019.

En este lugar había pozas de agua donde la población acudía a bañarse. La comuna evidenció que el área y el agua eran contaminados por los visitantes, por lo que procedió a la destrucción de la zona.

Archivaron sanción

La acusación fue infundada mediante Resolución n.° 153 -2020- ANA/TNRCH, notificada al Municipio de Yura el pasado 26 de enero.

Fuentes de la municipalidad informaron que también quedó revocada la Resolución Directoral n.° 1233-2019-ANA/AAA.CO, del 11 de octubre del 2019, la cual sancionaba al ayuntamiento con una multa de 12 Unidades Impositivas Tributarias (UIT).

La comuna agregó que “no se evidenció que los efectos de daño, obstrucción o destrucción se hayan ejecutado sobre cauces o cuerpos de agua, puesto que los afloramientos de aguas termales, la vegetación y el cauce de la quebrada Quiscos ya se encontraban intervenidos previamente por infraestructuras ejecutadas por terceros para fines recreativos”.

El alcalde del distrito, Néstor Chicaña Nina, informó que con dicha resolución se confirma el argumento del exburgomaestre Ángel Benavente Cáceres, quien ordenó la destrucción de las pozas.

“No se ocasionó daño a las aguas termales en Quiscos, solo se intervino las áreas construidas por terceros que eran usadas en condiciones insalubres y además cobraban por su uso”, señaló.