Castillo anuncia cruzada nacional por los derechos de las mujeres

Promesas y aglomeración. Candidato de Perú Libre negó que se machista y dijo que rechaza el feminicidio. Anuncios se dieron en mitines realizados en plazas y calles de Canchis, Quispicanchi y Cusco. Aglomeraciones causan preocupación.

Mercado de Sicuani fue abarrotado de simpatizantes que incumplieron protocolos de bioseguridad de COVID-19. Situación similar se presentó en la ciudad de Cusco.
Mercado de Sicuani fue abarrotado de simpatizantes que incumplieron protocolos de bioseguridad de COVID-19. Situación similar se presentó en la ciudad de Cusco.
LR Cusco

Por: Zaida Tecsi y Luis Alvarez

Pedro Castillo, candidato presidencial del partido Perú Libre, cerró su gira por el sur, con un multitudinario mitin en la plaza Túpac Amaru del Cusco y la promesa de una cruzada por los derechos de la mujer.

Su recorrido por la región imperial arrancó por Sicuani (Canchis). En un mitin en el mercado de la Bombonera condenó los feminicidios y rechazó los calificativos de machista en su contra.

“Hay que rechazar todo tipo de discriminación, hay que rechazar el feminicidio, lo que se está dando contra las niñas, contra las mujeres. Es falso que digan que Pedro Castillo es machista, totalmente falso”, indicó.

El candidato se comprometió a generar oportunidades de igualdad para las mujeres y sus aspiraciones.

El respaldo a Castillo motivó gran aglomeración. Algunos asistentes no respetaron el distanciamiento social y varios tampoco usaban correctamente sus mascarillas. Incluso se permitió niños en el estrado.

“El Perú necesita recuperar, políticamente, su dignidad. Cusco es una región admirada por el Perú, por el mundo entero. Una región que le ha parado olla al país, pero olvidada por los corruptos”, refirió.

Castillo y su comitiva continuaron viaje hasta ciudad de Cusco. Se detuvieron en los distritos adyacentes en la carretera panamericana como Tinta, Combapata y Cusipata.

Su paso obligado por Urcos, capital de la provincia de Quispicanchi, motivó un mitin improvisado. En esa localidad, sus seguidores instalaron hasta dos estrados. Sin embargo, Castillo optó por hablar a la población desde el techo de una camioneta. “No es posible que exista divisionismo, cuando lo que pedimos es unidad”, dijo.

Ingreso accidentado

Cientos de cusqueños se instalaron en el distrito de Saylla para recibir a Castillo. Lo acompañaron en una caravana de carros y motos.

Desde San Jerónimo, los simpatizantes aguardaron en las avenidas principales para saludar al candidato del lápiz. Se formaron corredores de bienvenida.

En medio del caos, se registraron algunos incidentes. El fiscal de prevención del delito, Eduardo Poblete, comentó que presenció un accidente. Un carro atropelló a cuatro ciudadanos y dos policías en el distrito de San Sebastián. “No podría asegurar que sean o no simpatizantes del candidato, pero ocurrió en medio de todo el ajetreo”.

En la plaza Túpac Amaru del distrito de Wanchaq, alrededor de diez mil simpatizantes esperaban a Castillo. El maestro cambió el sombrero por una Maskaypacha (corona del inca). Con un poncho cusqueño, el candidato mencionó de manera general que recuperará el gas de Camisea para los peruanos.

Hablo también sobre Machupicchu. Prometió que se evaluará a las empresas ferroviarias para promover viajes accesibles. “Será nuestra prioridad rescatar lo que es del Perú, para los peruanos. Vamos a recuperar Machupicchu para todos los peruanos del país. Vamos a hacer todas sus vías de comunicación”.

Aglomeración

El gerente regional de Salud, Juan Spelucin, se mostró preocupado por las repercusiones en contagios que ocasionará el multitudinario mitin. “En dos semanas se verán las consecuencias”. Igualmente, Julio César Hancco, prefecto regional, mencionó que desestimó las garantías para el mitin y la caravana, pues las normas sanitarias de lucha contra el Covid 19, las prohíben.

Razones para decir no a Keiko

Análisis por Indira Huilca- socióloga

Keiko Fujimori participa por tercera vez consecutiva de una segunda vuelta sin algo distinto que ofrecer a las y los peruanos que llegamos con vida (y alguna esperanza) al año del Bicentenario. Es la defensora de un modelo económico fracasado y de una Constitución caduca. Llega cargando los maletines de grupos de poder que se resisten a cualquier tipo de freno a sus intereses lucrativos más inmediatos. Decir que Fujimori es la candidata de los ricos no es retórico: representa a los agroexportadores abusivos, a los millonarios deudores de Sunat y al lobby feroz de los bancos. A este prontuario, ganado como lideresa de la oposición obstruccionista en el Congreso 2016-2019, le ha sumado en pandemia ser la carta por la que apuestan los mercaderes de la salud. Y en tiempo electoral, no está de más decirlo, el dudoso privilegio de ser la favorita de la prensa concentrada en la capital. Rodeada de personajes reciclados de los años noventa del siglo pasado y cuadros “pro-modelo” del ala dura de los gobiernos de Toledo, García y Humala (incluidos algunos otrora antifujimoristas), quizá su única novedad respecto a 2011 o 2016 sea la bandera de la “libertad”. Y no me refiero a aquella con la que Vargas Llosa y la derecha bruta y achorada latinoamericana la arropan hoy, sino a la de su propia libertad, sobre la que pesa la seria posibilidad de una sentencia de treinta años por los presuntos ilícitos en el financiamiento de su actividad política. La prensa concentrada se desvive por hacernos creer que estamos ante una elección entre democracia y terrorismo (?), cuando la verdadera batalla final es la que viven Keiko y sus abogados: si no gana esta elección, quizá ella termine en la cárcel, con su hermano Kenji negociando dos indultos. Este domingo, con nuestro voto, tenemos la oportunidad de ponerle fin a la nefasta saga de los Fujimori.