Cura natural

Algunos locales de EsSalud recetan plantas medicinales en vez de pastillas. Los asegurados sanan a través de la acupuntura, el tai-chi y las esencias florales. El Estado ya fomenta la medicina complementaria.

23 May 2015 | 23:30 h

Fotografía: Mauricio Malca y Julio Angulo

El médico Rubén Tipe tiene un pedazo de cuarzo colgándole del cuello. Lo lleva como un amuleto y es su secreto para alejar energías negativas.
 
Tipe es un profesional de la salud graduado en la universidad San Miguel Gonzaga de Ica, pero su formación científica no impide que trate a los pacientes de EsSalud con métodos poco ortodoxos. 
 
El doctor prende una especie de puro y su consultorio se llena de un humo de olor penetrante. Es el moxa chino, un bastón hecho en base de la raíz prensada de la planta Artemisa, muy usado en la medicina oriental para tratar afecciones como el reumatismo, el estreñimiento, las migrañas y el insomnio.  
 
Tipe emplea este método para activar los puntos de energía de su paciente, la señora Alejandra Cueva (53).  
 
Hace algunos meses esta obrera municipal fue operada de un quiste que apareció en su rodilla izquierda y que no la dejaba caminar. A pesar de la intervención, Alejandra no dejó de sentir dolor cada vez que daba un paso. Probó todos los analgésicos recetados por su médico hasta que sin más alternativa fue derivada de su policlínico en Chorrillos a este Centro de Medicina Complementaria de EsSalud ubicado en San Isidro. 
 
Esta es su primera cita en este peculiar centro de salud estatal. A través de la acupuntura y de la moxibustión, el médico Tipe ha prometido aliviarle el dolor.  
 
Durante los veinte minutos de consulta, el médico se ha ganado la confianza de Alejandra y esta le ha confesado que es constantemente maltratada por su esposo. Tipe sospecha que esta es la principal causa por la que el dolor no se ha ido de su rodilla izquierda. 
 
“No sabemos cuánta influencia tiene en el cuerpo cada uno de los eventos que vivimos a diario. ¿Tienes dolor de rodilla? ¿Qué quiere expresar este dolor? De repente, ¿frustración? o ¿un estancamiento en nuestra realización personal?”.
 
Tipe habla muy pausado. Sus respuestas son un misterio en sí mismas. Desde el 2008, este galeno, especialista en acupuntura, pertenece a un cuerpo de médicos poco usual de EsSalud. 
 
Fue uno de los primeros que migraron de la medicina convencional –la medicina que todos conocemos y cuyo tratamiento está basado en pastillas y jarabes– a la complementaria, conocida también como natural u holística. 
 
AGUJAS SALUDABLES
 
“En nuestros Centros de Atención de Medicina Complementaria, los CAMEC, los pacientes reciben un tratamiento cien por ciento natural”, dice su directora Martha Villar (54), medica internista graduada en la Universidad Mayor de San Marcos.
 
En estos centros de atención a los asegurados no se les receta pastillas sino hierbas naturales. Una bronquitis, por ejemplo, bien podría ser curada con dosis de mullaca hervida prescritas por el médico. Si el paciente viene con una depresión severa no encontrará un paliativo en los ansiolíticos sino en el tratamiento con esencias de flores. Una artrosis, por otro lado, podría ser contrarrestada con acupuntura. 
 
Los diagnósticos no se realizan con análisis de sangre si no a través de una rápida mirada a la lengua del paciente. Como en el caso de Nataly (23), otra asegurada que se atienda con el doctor Tipe por un dolor intenso en la parte inferior de la espalda. 
 
“¿Ve? Ella tiene la lengua gruesa y de color rosado intenso. Probablemente su hígado no está funcionando correctamente. Además, fíjese en el pabellón de su oreja derecha, tiene una pequeñísima venita en la parte superior. Esta representa su dolor lumbar. Según la reflexología, estimulando este punto, podremos dar cierto alivio”, dice el doctor insertándole con un toquecito la aguja de acupuntura. 
 
Los CAMEC, desconocidos por la mayoría de los asegurados de EsSalud, fueron creados en 1994 con la finalidad de reducir el alto consumo de medicamentos en los pacientes.  
“Las pastillas generalmente pueden causar efectos adversos como gastritis o presión arterial alta”, dice la doctora Villar. 
 
Ni bien se formó, su equipo decidió probar la efectividad de la medicina natural. Realizaron un experimento con 200 pacientes de EsSalud que presentaban diferentes patologías como dorsalgias, asma, cefaleas, artrosis, hipertensión arterial leve, ansiedad, depresión, paralisis facial. Cien de ellos serían tratados con medicamentos convencionales como esteroides, antinflamatorios o ansiolíticos, y los otros cien serían sometidos a tratamientos de fitoterapia (en base a plantas medicinales) y  acupuntura. 
 
“Se controló a los pacientes por un año y este fue el resultado: el 70% que se trató con medicina natural mostró una notable mejoría y solo un 30% de los tratados con pastillas alcanzó algún cambio positivo”, cuenta Villar.
 
El método de las plantas y las agujas funcionaba. Los CAMEC podían ser efectivos. Hoy hay 60 centros de salud como este de San Isidro distribuidos en todo el país. Al año, más de 70 mil asegurados optan por peculiares tratamientos en base a hierbas, humo y agujas. 
 
LA MEDICINA DEL FUTURO
 
Los pacientes no son tratados como en todos los hospitales. Primero pasan por un control, con una enfermera que les hará preguntas sobre su manera de vivir: qué comen, en qué trabajan, con quiénes viven, cómo respiran. 
 
Es una conversación amable parecida a una consulta psicológica. 
 
Luego, el paciente es derivado al médico tratante quien le marcará su ruta terapéutica. 
 
“Primero se le tiene que limpiar el tracto digestivo con preparados de hierbas medicinales”, dice el doctor Tipe. “Luego se le hace el diagnóstico y se empiezan con las terapias de acupuntura, reflexología, meditación, entre otras”.
 
Como dijimos, aquí no se receta ni una sola pastilla. Las farmacias de los CAMEC están surtidas de una variedad de hierbas medicinales. 
 
Podemos encontrar desinflamantes de las vías urinarias como la cola de caballo o hierbas eficaces contra la gastritis  como la manayupa. Todas provienen de nuestra selva. 
 
La efectividad de la fitoterapia se sustenta en que el 70% de los fármacos están hechos de plantas. Por ejemplo, del sauce se sacó el ácido acetilsalicílico, la fórmula de la aspirina, el primer medicamento que se fabricó en el mundo.
 
“El 2008 conocí a una paciente cuadrapléjica de 21 años. Sus neurocijuranos no podían calmarle el dolor y no creían que volviera a caminar. Tomamos el caso, comenzamos con la terapia de acupuntura y plantas medicinales. Tras ocho meses, la paciente mejoró notablemente y volvió a caminar”, dice Tipe mientras apaga el bastón de moxa.
 
"Nos asombramos a diario. Usted no se imagina de cuántas maneras reacciona el cuerpo", agrega Tipe.  
 
Por estos resultados, los médicos de la medicina convencional han dejado de ver a sus colegas del CAMEC como meros chamanes. 
 
"Probablemente la complementaria sea la medicina del futuro ya que la otra se ha vuelto mucho al negocio. Los médicos han dejado de ver al ser humano como un todo, se especializan en un órgano y les recetan diversos tipos de pastillas para sanar solo ese órgano cuando el hombre es mente, alma y cuerpo”, finaliza la doctora Villar.

 

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