Irene Ignacio

Una lista de “alimentos alcalinos” se difundió en Facebook durante los últimos meses. Supuestamente, el limón, la palta, el ajo, la naranja, el mango, la mandarina y la piña ayudaban a combatir el nuevo coronavirus. De acuerdo a la imagen, el “Centro de Virología de Moscú” sostenía que la COVID-19 “era inmune” a un organismo con un pH superior a 5,5. Sin embargo, esto es falso.

“Necesitamos consumir más ‘alimentos alcalinos’ que nos ayuden a subir nuestro nivel de pH para contrarrestar el virus”, aseguraban las publicaciones. Un post del 19 de mayo se compartió unas 32.000 veces y otro, del 3 de julio, más de 700.

Post falso circula desde hace más de un mes.

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El pH o potencial de hidrógeno es un valor para establecer qué tan alcalina o ácida es una sustancia, según el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado mexicano. Eso se logra midiendo la cantidad de iones ácidos.

En nuestro cuerpo se pueden identificar distintos niveles de pH, dependiendo de lo que se mida. “El pH de cada fluido del organismo es distinto. El pH de la sangre es neutro, pero el pH gástrico es ácido. El urinario tiende a ser más alcalino”, explicó el médico de familia Jhon Cruzado Nuñez.

Para calcular el pH del cuerpo humano se mide el de la sangre, de acuerdo a un documento del Departamento de Agricultura de Carolina del Sur (NCAGR, por sus siglas en inglés). Según su publicación “PH y los alimentos”, el valor en una persona sana oscila entre 7,35 y 7,45.

Los alimentos no modifican el pH sanguíneo”, dijo Edinson Sánchez, representante del Colegio de Nutricionistas de Lima. Al ingresar a nuestro organismo, se realiza el proceso de digestión y absorción de nutrientes, por lo que sufren cambios.

La directora de Nutrición Wiener y exdecana del Colegio de Nutricionistas del Perú, Saby Mauricio, señaló que el pH del limón es menos ácido que el pH del estómago. En el estómago, el bolo alimenticio se transformará en quimo (de consistencia ácida) y luego, cuando llegue al intestino, en quilo (alcalino). “Entonces, no importa lo que coma, la comida en el estómago será ácida y en los intestinos, alcalina. La modificación de la dieta no puede cambiar la acidez de ninguna parte de su cuerpo, excepto (la de) su orina”, explicó Gabe Mirkin, Doctor en Medicina y exdocente en la Facultad de Medicina Johns Hopkins, en un artículo publicado en Quackwatch en el 2009.

Nuestro cuerpo tiene varios “sistemas tampón” para regular el pH de la sangre, también llamados buffers o amortiguadores. Entre ellos está el de bicarbonatos (a nivel extracelular), el de hidrogenios (a nivel intracelular) y el de las proteínas. Además, también se eliminan ácidos y bases a través de la respiración —que nivela el CO2 en la sangre— y del sistema renal, según el proyecto DIMEANE, respaldado por las universidades de Stavanger (Noruega), Nottingham (Inglaterra) y Valencia (España).

El pH de la sangre está estrictamente controlado por el cuerpo”, refirió el American Institute for Cancer Research. “Si se vuelve demasiado ácido o alcalino, eso pondría en peligro la vida y generalmente es una indicación de un problema de salud grave, no la causa”.

Por otro lado, los valores de pH de los alimentos que se mencionan en la nota no son correctos. Por ejemplo, es imposible que la palta tenga un pH de 15,6, ya que el valor máximo es de 14. Una sustancia ácida tendrá un pH menor a 7 y las demás serán alcalinas.

“No hay una tabla o un compendio con el pH de todos los alimentos”, indicó Sánchez. Pese a ello, comentó que diversos estudios han identificado un rango de valores (el cual es diferente a la publicación viral, como detallamos en la siguiente tabla).

AlimentosPublicación falsapH mínimopH máximo
Limón9,922,5
Palta o aguacate15,66,16,2
Ajo13,25,85,8
Mango8,73,84,2
Mandarina8,03,94,1
Piña12,73,35,1
Naranja9,23,84,2

El pH del limón oscila entre 2 y 2,5. El de la palta entre 6,1 y 6,2; el del ajo suele ser 5,8. El valor del mango oscila entre 3,8 y 4,2. El de la mandarina entre 3,9 y 4,1. El pH de la piña entre 3,3 y 5,1. El de la naranja, entre 3,1 y 4, de acuerdo a los datos que pudo recopilar el nutricionista Edinson Sánchez para La República.

Como vemos, los alimentos de la lista tienen un pH ácido, ya que los valores son inferiores a 7. Así lo comentó la doctora Carmen Gómez Candela, jefa de la Unidad de Nutrición del Hospital La Paz en Madrid, al verificador español Newtral. En ese sentido, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos considera que un alimento ácido “tiene un pH natural de 4,6 o menos”.

Pero los alimentos se transforman tras ser ingeridos. Entonces, pueden ser clasificados en acidificantes y alcalinizantes “de acuerdo al efecto que tienen en el organismo humano después de la digestión y no debido al pH que tienen en sí mismos”, según NCAGR, informó AFP Factual.

Entonces, el limón, la naranja y la piña (que tienen un pH ácido) causan un efecto alcalinizante en el cuerpo porque “ayudan a disminuir la acidez”, refirió el documento de NCAGR. Por otro lado, la carne tiene un pH alcalino, pero deja residuos ácidos en el organismo, por lo que está clasificada como un alimento “generador de ácido”, reportó la Red de Salud de Cuba.

La afirmación de que la COVID-19 sea “inmune” también es falsa, puesto que un virus “no cuenta con un sistema inmune ni genera una respuesta inmune a nada”, dijo Giovanny Garavito, profesor del Departamento de Farmacia de la Universidad Nacional de Colombia, a AFP Factual.

El investigador señaló que los virus “están expuestos al pH de la célula que los hospeda”, ya que son “organismos simples que no tienen la capacidad de regular su pH”. Así, afirmó que los protocolos de limpieza y desinfección buscaban “quitarle la cápsula protectora al material genético del virus”. Pero aclaró que esto era posible en espacios inertes y no en el organismo humano.

¿Dónde estaría el origen del bulo?

El virus SARS-CoV-2 ingresa a nuestras células a través de la endocitosis, un proceso en el que introduce endosomas “que tienen un pH ácido en torno al 5,5″, explicó el virólogo del Instituto de Salud Carlos III, Pepe Alcamí, al verificador español Maldita.

“Si el pH del endosoma aumenta y se hace alcalino, entonces (...) el virus no puede completar su ciclo infeccioso y muere”. Pero Alcamí aclaró que este pH “no es influído por los alimentos” y circula por otra vía.

Para la nutricionista Nathaly Aguilar, este bulo radicaría en la creencia de que una “dieta alcalina”, es decir, un régimen de alimentación con efecto alcalinizante compuesto básicamente de frutas y verduras, cura enfermedades, algo que ya ha sido descartado por distintas organizaciones.

El American Institute for Cancer Research desmintió que tenga un impacto en la prevención del cáncer y un estudio publicado en la International Journal of Environmental Research and Public Health estableció que no había evidencia de que proteja de la osteoporosis.

Ningún alimento cura, por sí mismo, alguna enfermedad”, aseguró la nutricionista Aguilar. Señaló también que no existe evidencia científica de los supuestos beneficios contra la COVID-19 de una dieta de exclusivo efecto alcalino.

Por otra parte, otro artículo publicado en la British Journal of Nutrition mostró que una dieta rica en carne puede producir una orina menos alcalina. Sin embargo, los resultados no se relacionaron con la salud de los participantes. “(Algunos) alimentos pueden cambiar la acidez de su orina, pero eso es irrelevante ya que su orina está contenida en su vejiga y no afecta el pH de ninguna otra parte de su cuerpo”, afirmó Gabe Mirkin, MD, en el artículo Acid/Alkaline Theory of Disease Is Nonsense de Quackwatch, citado líneas arriba.

“La evidencia científica no se atreve a recomendar una dieta alcalina. La clave siempre será una alimentación balanceada que contenga los tres principales alimentos energéticos (cereales, tubérculos y menestras); constructores (carnes y lácteos) y protectores (frutas y verduras)”, afirmó la nutricionista Saby Mauricio, a este medio.

Aunque no curan enfermedades por sí solas, las frutas y verduras sí son parte de una alimentación saludable y “aportan gran cantidad de antioxidantes”. Estos elementos previenen el daño celular, según la literatura científica, entre la que se encuentra un artículo publicado en la Revista chilena de Nutrición, en el 2015.

Según la desacreditación de la Universidad de San Diego California, recogida por Reuters, la recomendación para el consumo de frutas y verduras no se basa en su acidez o alcalinidad, sino en el aporte de vitaminas, minerales, fitonutrientes y fibra. Como explicamos en una verificación anterior, evitan el envejecimiento o la alteración de las células.

Bulo sobre “alimentos alcalinos” se difundió en Perú desde abril

Por último, la imagen viral de los “alimentos alcalinos” ya se había difundido por WhatsApp en abril de este año. En esa ocasión, comprobamos que era falsa porque el estudio que citaba analizaba cómo el coronavirus causante de hepatitis en ratones —tipo 4 (MHV4), diferente al virus SARS-CoV2— afectaba las células de estos animales. Además, había sido publicado por la Revista de Virología en 1991, más de 25 años antes de que se identificara el primer caso de COVID-19 en diciembre del 2019.

Además, tal como lo señaló AP, en Rusia el Centro de Virología y Biotecnología Vektor está ubicado en Siberia. Es decir, es falso que un inexistente “Centro de Virología de Moscú” lo recomendara para tratar esta pandemia.

Oyewale Tomori, profesor de virología de la Organización Mundial de la Salus (OMS), descartó ante África Check, en marzo de este año, que los alimentos de la lista tengan relación con la pandemia.

Conclusión

Para conocer el potencial de hidrógeno de nuestro cuerpo, se mide el pH de la sangre. Este está regulado de fina manera por sistemas internos y no es afectado por la ingesta de alimentos. Además, los valores de pH de la lista de alimentos son erróneos, el virus SARS-CoV2 (de la COVID-19) no tiene “inmunidad” porque es un organismo simple y no está probado que la llamada “dieta alcalina” cure enfermedades. Por todo eso, calificamos el viral como falso.