
Se ha difundido en redes sociales un video donde se asegura que al usar mascarilla “inhalamos el mismo aire tóxico que botamos contaminando nuestro cuerpo e impidiendo que nos mantengamos saludables”.
El método que ofrece el clip para solucionar este supuesto problema es cortar una mascarilla quirúrgica por la parte interna y rellenarla con hojas de albahaca, eucalipto, menta y salvia. “Respirar” esas hojas durante todo el día debería mejorar las afecciones respiratorias.
“Todo lo que debemos hacer es tomar una mascarilla nueva y por la parte de atrás hacerle una ligera abertura así podremos insertar dos o tres horas, de esta manera las hojas expulsarán oxígeno y al mismo tiempo absorberán el dióxido de carbono brindándonos bienestar y mejoría en nuestras afecciones respiratorias”, afirma la voz en el material audiovisual.
Sin embargo, la información es incorrecta.

Aunque el video fue compartido inicialmente en Tik Tok, donde ha tenido más de 3.600 interacciones, actualmente está siendo difundido en diversas páginas y grupos de Facebook. Fuente: Captura LR, Facebook.
Verificador de la República se comunicó con el ingeniero agrónomo Enrique Rioja para consultarle sobre las propiedades de las hojas mencionadas en el video viral.
Rioja explicó que el proceso de transformación de dióxido de carbono (CO2) en oxígeno no “toma segundos” y que las hojas no pueden absorber una gran cantidad de CO2, por lo que la idea de ponerlas dentro de una mascarilla con ese fin “no tiene sentido”.
“Una vez que las hojas están cortadas ya empieza un periodo de degradación de la misma, las células se van muriendo gradualmente y su efectividad para absorber dióxido de carbono va disminuyendo. Además, no absorbe todo el dióxido que expulsamos”, dijo el especialista.
Enrique Rioja recalcó que el dióxido de carbono que expulsamos al respirar sale con partículas de agua, es decir, “estamos humedeciendo la mascarilla y las hojas, si una persona se queda con eso todo el día es posible que sea algo desfavorable, porque hay microorganismos, vamos a acelerar la pudrición de las hojas y terminará respirando eso”.
Por tanto, este método podría resultar perjudicial, debido a que si una persona coloca hojas dentro de su mascarilla va a acelerar su descomposición, lo que puede generar bacterias.
Sin embargo, Rioja especificó que las hojas de la albahaca, eucalipto, menta y salvia pueden ayudar a descongestionar las vías respiratorias si son empleadas de otra forma.
“Lo más común es hacer hervir las hojas con un poquito de agua como si fuera un sauna y a una distancia prudente se empieza a aspirar el vapor. Eso sí es útil, porque todas las partículas aromáticas se volatilizan ahí mismo e ingresan a tu sistema”, concluyó.
Es decir, una vez que las hojas son cortadas pierden su propiedad de transformar el CO2 en oxígeno. Por otro lado, insertarlas dentro de la mascarilla fomentará su descomposición, lo que no es favorable para la salud. Hay formas efectivas de usar la albahaca, el eucalipto, la menta y la salvia, como el hecho de aspirar el vapor que emana cuando se las hierve con un poco de agua.
En una nota anterior, se desmintieron publicaciones donde se difundió la idea de que el uso de la mascarilla “impide la salida del dióxido de carbono” y que “tu propio dióxido de carbono te está envenenando los pulmones”.
El principal objetivo de la mascarilla es impedir la prolongación de partículas y gotículas, no de gases como el dióxido de carbono. La Fundación Mayo para la Educación e Investigación Médica explicó que el fin de los cubrebocas es prevenir la transmisión de la COVID-19 al limitar la propagación de “gotitas, salpicaduras y aspersiones que pueden contener microbios”.
La experta en epidemiología y salud pública, María Calle, dijo al medio espacio Maldita que estos implementos están diseñados para retener partículas: “funciona filtrando partículas, no gases”. Es decir, “los tejidos utilizados dejan pasar el gas y el oxígeno es un gas. Respiramos oxígeno mezclado con nitrógeno y espiramos CO2 que también es un gas”.
Asimismo, Carlos Medina, infectólogo del Hospital Cayetano Heredia, dijo que “el oxígeno es una molécula demasiado pequeña y definitivamente el cubrebocas no va a impedir su paso. Puede haber molestias, pero solo eso”.
Heber Cuenca, neumólogo, coincidió también con que “el oxígeno atraviesa el material de la mascarilla y así el aire entra y sale sin ningún problema”. Además, recalcó que no existe una retención de dióxido de carbono en ninguna mascarilla.
En suma, no es posible que el dióxido de carbono se quede atrapado dentro de la mascarilla. Por tanto, una persona que use este elemento no respirará su CO2.
Es falso que al insertar hojas de albahaca, eucalipto, menta y salvia dentro de una mascarilla se puede inhalar oxígeno puro. Además, es falso que esta técnica ayude a aliviar afecciones respiratorias.
En primer lugar, una vez que las hojas son cortadas pierden la capacidad de transformar el CO2 en oxígeno. Además, al insertarlas dentro de la mascarilla se puede fomentar su descomposición, lo cual puede ser dañino para la salud.
Por otro lado, el dióxido de carbono no queda atrapado dentro de la mascarilla. El CO2 atraviesa las capas de la mascarilla, debido a que los gases no son filtrados, solo las partículas.
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