A inicios de abril, la fundación de Bill Gates donó 20 millones de dólares para financiar ensayos clínicos que previnieran o trataran la enfermedad del nuevo coronavirus. Aproximadamente dos semanas después, una publicación de Facebook afirmaba que el cofundador de Microsoft fue expulsado de la India en el 2011 por expandir una cepa de polio a través de vacunas.

“Cientos de médicos demandaron a Bill Gates por vacunar a más de 47.000 niños con la vacuna contra la polio y que, al contrario, creó una ‘superpolio’ mortal. Por esta misma razón fue expulsado de la India”, decía el post publicado a fines de abril. Hasta este viernes, 8 de mayo, fue compartido más de 380 veces.

Publicación del 22 de abril sobre Bill Gates.

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De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el último caso de poliovirus salvaje en la región de Asia Sudoriental se registró en Bengala Occidental, India, el 13 de enero del 2011. Así lo detalló en un comunicado de prensa de marzo del 2019.

Ese dato también fue recogido por el estudio “Fatiga y miedo con estrategias cambiantes de erradicación de la poliomielitis en India: un estudio de resistencia social a la vacunación”, publicado en septiembre del 2012 en la revista científica Plos One.

Por otro lado, la verificación de PolitiFact indicó que, en los últimos 20 años, se han registrado “17 casos de polio derivados de la vacuna en India”, de acuerdo a datos de la OMS. Es decir, no hay pruebas que respalden la afirmación.

Además, al menos dos artículos de la página de verificación Snopes exponen que la Fundación Bill y Melina Gates nunca fue expulsada de la India.

Snopes explica que el bulo actual se originó en una denuncia a un estudio realizado en el 2010 por el Programa de Tecnología Apropiada en Salud (PATH), que proporcionó vacunas a niñas de entre 10 y 14 años contra el virus del papiloma humano (VPH).

La revista digital Indian Journal of Medical Ethics (IJME) resumió el caso. “Fue hecho en Andhra Pradesh y Gujarat por la ONG PATH con el apoyo del Consejo Indio de Investigación Médica y las autoridades locales de salud. Fueron financiados por la fundación Bill y Melinda Gates. La vacuna fue suministrada por dos compañías, Merck Sharpe & Dohme (Gardasil) y Glaxo Smith Kline (Cervarix)”.

“Los formularios de consentimiento para el ensayo estaban en inglés”, señaló, citando la cobertura de The Hindu.

En abril del 2010, el Gobierno de la India suspendió el proyecto debido a las denuncias por falta de transparencia en la información tras la muerte de siete niñas. Además, anunció una investigación.

El Programa de Tecnología Apropiada en Salud informó sobre la suspensión y negó que los fallecimientos fueran causados por la vacuna.

“En las grandes cohortes (grupos que comparten características en común) de niñas vacunadas en Andhra Pradesh y Gujarat, se informaron sobre fallecimientos en las semanas o meses posteriores a la vacuna contra el VPH. Ninguna de estas muertes se asoció causalmente con la vacuna”, aseguró PATH en un artículo del 27 de abril del 2010.

Pronunciamiento de PATH en el 2010.

En esa fecha, la Fundación Bill y Melina Gates seguían actuando en la India, como lo demuestra una nota de The Hindu, del 13 de mayo del 2010, en la que se reportó la firma de un Memorando de Cooperación (Moc) del empresario de Microsoft con el Gobierno de Bihar, uno de los 29 estados indios.

En agosto del 2013, el Parlamento de la India presentó el reporte n. º 72 titulado “Presuntas Irregularidades en la Conducta de estudios que utilizan la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH)", relativo al PATH.

En ese sentido, el informe señalado acusó a PATH de violación a la ética médica al no registrar debidamente la aceptación. El comité concluyó que la utilidad y los efectos secundarios de la vacunación “no se habían comunicado adecuadamente a los padres”.

Por otro lado, no se pudo probar que las muertes estuvieran relacionadas con la vacuna.

“Según el informe del Comité de Investigación, las causas especulativas fueron suicidios, ahogamiento accidental (¿por qué no suicidio?), malaria, infecciones virales, hemorragia subaracnoidea (sin autopsia)”.

De las cinco muertes en el grupo al que administraron Gardasil y dos decesos en Gujarat del grupo al que aplicaron Cervarix, “no hubo un patrón común para las muertes que sugeriría que estas fueron causadas por la vacuna”, indicó el reporte.

“En un análisis crítico de los Primeros informes de SAE / muertes, los registros médicos relacionados con estos eventos y los informes post mortem no respaldan la posibilidad de que las muertes estén relacionadas con la vacuna”, recogió el informe de la comisión del Parlamento indio.

El Financial Times, en noviembre del 2013, reportó que “las causas de la muerte de las niñas nunca se establecieron o se vincularon de manera concluyente con la vacuna contra el VPH". Sin embargo, señaló que planteó dudas sobre el consentimiento informado de los padres y si se rastrearon reacciones adversas de manera adecuada.

Esto también fue informado por Sciencie, en su artículo “El Parlamento de la India es duro en un juicio por cáncer cervical”, semanas antes, en septiembre. "Evidentemente, cinco (fallecimientos) no estaban relacionados con la vacuna: una niña ahogada en una cantera; otro murió de una mordedura de serpiente; dos se suicidaron al ingerir pesticidas; y uno murió por complicaciones de la malaria.

Las causas de muerte de las otras dos niñas eran menos seguras: una posiblemente por pirexia o fiebre alta y una segunda por sospecha de hemorragia cerebral. Los investigadores del gobierno concluyeron que la pirexia era “muy improbable” de estar relacionada con la vacuna, y también consideraron que un vínculo entre el accidente cerebrovascular y la vacuna era “improbable”.

En la India, el informe final del Parlamento fue rescatado por IJME debido a la defensa de los derechos humanos y observaciones al Estado. Desde Estados Unidos, llegaron críticas a la idea de relacionar muertes por suicidio con la vacuna, plasmadas en un artículo de The Guardian.

Conclusión

Las publicaciones de la expulsión de la Fundación Bill y Melina Gates son falsas. No hay evidencia de que creara una ‘superpolio’. Por otro lado, el bulo de la expulsión está vinculado a una denuncia a PATH en el 2011 sobre la vacuna contra el virus del papiloma humano. Esta señaló faltas éticas en el proceso de información, pero no responsabilidad sobre muertes de menores. Cinco de ellas obedecieron a otras causas y sobre las otras dos no se pudo establecer responsabilidad.