Rafael López Aliaga vuelve a mentir sobre las serpientes como guardianas naturales de cárceles en la selva: el veneno del jergón no mata en 10 minutos

Rafael López Aliaga vuelve a mentir sobre las serpientes como guardianas naturales de cárceles en la selva: el veneno del jergón no mata en 10 minutos

Además, un especialista desmintió la idea de que las serpientes puedan cumplir el rol de guardianas naturales en el exterior de cárceles en la selva, ya que, en general, evitan el contacto con los humanos y no los consideran sus presas.

El pasado 17 de marzo, en el marco de las Elecciones Generales 2026, el candidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, participó en el Foro de Candidatos a la Presidencia, realizado en la sede institucional de la Sociedad Nacional de Industrias.

Durante su intervención, en el eje de seguridad ciudadana, volvió a defender su propuesta de construir una cárcel en zonas alejadas de la selva que —según planteó— estaría resguardada por serpientes del entorno. Esta propuesta no es nueva: en una entrevista televisiva, ya había señalado que la “shushupe” y el “jergón”, variedades que habitan la Amazonía peruana, podrían cumplir un rol disuasivo en los exteriores de este tipo de instalaciones.

En ese contexto, sostuvo que la iniciativa no requeriría una alta inversión, ya que “la selva tiene su propia barrera natural”. Es la selva misma. No puedes caminar por la selva sin encontrarte con el jergón, una especie [de serpiente] muy interesante que en 10 minutos te liquida”, enfatizó el candidato presidencial.

Sin embargo, esta afirmación es falsa. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud (INS), el veneno del jergón puede causar la muerte en un lapso aproximado de 20 horas.

Asimismo, el especialista en serpientes Armando Yarlequé explicó que estos reptiles no actúan como guardianes, ya que, en general, evitan el contacto con los humanos.

También, el biólogo advirtió que este tipo de mensajes incrementa el miedo hacia las serpientes y puede derivar en su eliminación indiscriminada, lo que generaría efectos negativos en el equilibrio ecológico, como la proliferación de roedores que afectan los cultivos y transmiten enfermedades.

¿A qué animal llaman jergón?

El jergón de la selva, cuyo nombre científico es Bothrops atrox, es, según el libro Las serpientes peruanas y sus venenos de Armando Yarleque Chocas, el ofidio —término científico para referirse a las serpientes— más abundante y peligroso del Perú, debido a su característica poco común de responder de manera agresiva ante la presencia humana.

Según un reporte de caso por accidente ofídico por Bothrops atrox, esta especie es la responsable de más del 70% de los casos de envenenamiento por mordedura de serpiente en el Perú.

El jergón, cuyo nombre científico es Bothrops atrox, puede alcanzar los 2,4 metros y presenta un color verde olivo con figuras triangulares de bordes negruzcos. Fuente: Instituto Nacional de Salud / The Reptile Database.

El jergón, cuyo nombre científico es Bothrops atrox, puede alcanzar los 2,4 metros y presenta un color verde olivo con figuras triangulares de bordes negruzcos. Fuente: Instituto Nacional de Salud / The Reptile Database.

Es importante precisar que el cuadro clínico ocasionado por la mordedura de serpiente se denomina ofidismo.

Tras revisar los registros del CDC-Perú, se observa que en 2025 se reportaron 2.212 casos de ofidismo, con solo 7 defunciones, lo que representa una tasa de letalidad aproximada del 0,32%. Por otro lado, en lo que va de 2026 (con corte al 14 de marzo), se ha registrado una única defunción entre los 442 casos notificados.

Fuente: CDC - PERÚ.

Fuente: CDC - PERÚ.

En consulta con Verificador de La República, Armando Yarleque —investigador de venenos desde 1973 y jefe del Serpentario Oswaldo Meneses y del Laboratorio de Biología Molecular de la UNMSM— advierte que las cifras del CDC-Perú presentan un subregistro significativo: “En cuanto a la estadística, enfrentamos un problema muy serio. Se estima que ocurren más de 2.000 mordeduras por año, pero esta cifra es parcial. La gran mayoría de los accidentes ocurre en áreas rurales, donde las postas médicas suelen estar de 1 a 6 horas de distancia. Nadie sabe con exactitud cuántas personas son mordidas realmente, cuántas fallecen en el trayecto o cuántas, simplemente, nunca reportan el accidente. El ofidismo es un problema de salud pública”

Por otro lado, el antiveneno es la única alternativa específica para contrarrestar la acción del veneno del jergón. Dicho suero es elaborado en el Perú por el Instituto Nacional de Salud (INS), organismo adscrito al Ministerio de Salud (Minsa).

Letalidad de la mordedura del jergón en el Perú

De acuerdo al artículo científico "Mordedura de serpiente Bothrops atrox", la mordedura del jergón tiene entre sus síntomas iniciales y tardíos los siguientes: dolor intenso, hinchazón, equimosis (manchas oscuras causada por sangrado debajo de la piel), ampollas y necrosis (destrucción de la piel y tejidos), o pueden ser sistémicas y caracterizarse por hemorragia diseminada (sangrado descontrolado producto de la formación de pequeños coágulos de sangre en todo el cuerpo), accidente cerebrovascular, insuficiencia renal aguda. En casos mal manejados o no tratados, el veneno puede causar amputaciones, complicaciones y discapacidades permanentes, e incluso la muerte.

La guía clínica "Diagnóstico y tratamiento de los accidentes por animales ponzoñosos" del INS señala que el veneno del grupo Bothrops, al que pertenece el jergón, puede causar la muerte en un lapso aproximado de 20 horas en la mayoría de los casos. No obstante, precisa que este tiempo es variable, debido a la intervención de múltiples factores, y destaca que lo más importante es administrar el antiveneno en el menor tiempo posible para reducir el riesgo de muerte y las complicaciones.

Yarlequé precisó que el efecto del veneno del jergón es progresivo y no inmediato. Esto implica que la supervivencia ante una mordedura de Bothrops atrox depende de factores como la cantidad de veneno inoculada y la rapidez con la que se administre el antídoto. Asimismo, advirtió que ciertos efectos pueden manifestarse hasta 2 días después del accidente. "El veneno del jergón requiere atención inmediata, ya que el tiempo de fallecimiento sin antídoto suele oscilar entre 6 y 24 horas; en los casos más rápidos puede ocurrir alrededor de las 6 horas y, en los más tardíos, hasta las 48 horas", enfatizó el especialista en ofidios.

El biólogo añadió que estos tiempos pueden variar según determinadas condiciones: “Por ejemplo, si la serpiente no se ha alimentado durante días o semanas y acumula una gran cantidad de veneno, la probabilidad de muerte es mayor, pero no ocurre en 10 minutos. Puede darse entre dos y tres horas”.

Por otro lado, también mencionó otras circunstancias que podrían acelerar la muerte en una persona:

  • Que la víctima sea joven y sufra una mordedura en el área de la cara o el cuello.
  • La edad de la serpiente: las más jóvenes pueden ser más peligrosas que las adultas.
  • Las condiciones de salud de la persona mordida, como la presencia de enfermedades renales, pulmonares o cardíacas.

Especialista cuestiona propuesta de RLA: advierte que fomenta la matanza de serpientes

Yarlequé criticó la propuesta de Aliaga por considerar que podría generar alarma innecesaria en la población. Advirtió que este tipo de mensajes incrementa el miedo hacia las serpientes y puede derivar en su eliminación indiscriminada, lo que tendría efectos negativos en el equilibrio ecológico. Explicó que estos animales cumplen un rol fundamental en el control de plagas, ya que se alimentan principalmente de roedores, así como de otras pequeñas presas como liebres o conejos.

En ese sentido, señaló que la desaparición de las serpientes podría provocar un aumento descontrolado de roedores, los cuales no solo afectan los cultivos al consumir plantaciones, sino que también representan un riesgo para la salud humana al transmitir enfermedades. “Eliminar serpientes termina siendo contraproducente, porque favorece la proliferación de especies que sí generan un impacto directo en la economía y la salud pública”, advirtió.

Por ello, enfatizó que este tipo de problemáticas debe abordarse con mayor cuidado. “No se trata de alarmar a la población, sino de educarla”, sostuvo. En esa línea, remarcó la importancia de promover una cultura de prevención que permita a las personas protegerse adecuadamente frente a estos animales, sin afectar innecesariamente a la fauna silvestre.

Las serpientes no podrían ser guardianas naturales de cárceles

El especialista en serpientes explicó que estos animales no actúan como "guardianas", ya que, en general, evitan el contacto con los humanos. En la mayoría de los casos, optan por huir antes que confrontar. Incluso el jergón, aunque puede reaccionar de forma agresiva ante la presencia humana, suele atacar únicamente cuando una persona invade su territorio o cuando se siente amenazado.

En ese sentido, precisó que el riesgo de mordedura está más asociado a encuentros accidentales que a una conducta activa de ataque. A ello se suma que estas especies no se concentran en un solo lugar, sino que están dispersas en amplios territorios, lo que reduce aún más la probabilidad de interacción constante con personas. Durante el día permanecen ocultas o en reposo, mientras que su actividad principal ocurre por la noche, cuando salen a cazar.

Asimismo, destacó que su dieta está compuesta fundamentalmente por pequeños animales, como roedores, aves o anfibios, y no por seres humanos. Esto refuerza la idea de que no representan una amenaza deliberada, sino un riesgo circunstancial que puede prevenirse con medidas adecuadas de información y precaución.

Descargos del candidato

El equipo de Verificador de La República intentó comunicarse con el candidato presidencial Rafael López Aliaga a través de su equipo de prensa para obtener sus descargos, pero hasta el cierre de esta verificación no se obtuvo respuesta.

Conclusión:

Es falsa la afirmación del candidato presidencial Rafael López Aliaga de que el veneno del jergón mata en 10 minutos y de que estas serpientes pueden funcionar como guardianas naturales en los exteriores de cárceles en la selva. La evidencia científica y las fuentes oficiales señalan que el veneno de la especie Bothrops atrox actúa de manera progresiva y, en la mayoría de los casos, puede causar la muerte en un lapso cercano a las 20 horas, siendo clave la atención oportuna con antiveneno. Además, especialistas advierten que las serpientes no pueden cumplir un rol de guardianas, ya que, en la mayoría de los casos, evitan el contacto con los humanos y solo atacan de forma defensiva. Incluso especies consideradas agresivas, como el jergón, suelen morder únicamente cuando una persona invade su espacio o se sienten amenazadas, sumado a que se encuentran dispersas en la selva. A ello se suma que este tipo de discursos puede promover la eliminación indiscriminada de serpientes y generar efectos negativos en el equilibrio ecológico, como la proliferación de roedores que afectan cultivos y transmiten enfermedades. Hasta el cierre de esta verificación, Rafael López Aliaga no brindó respuesta.

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