El epidemiólogo peruano Mateo Prochazka se mostró preocupado por las revelaciones que se hicieron en torno al caso de vacunaciones en secreto que benefició a cerca de 500 personas. El especialista, quien estudió y trabajó en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, indicó que aplicar la dosis incluso a personal que forma parte del estudio, pero que no eran voluntarios, es un “sin sentido”, además de antiético. “Un estudio de ese tipo tiene la finalidad de ver si la vacuna funciona o no, y por lo tanto el personal que trabaja en él, al aplicársela, está actuando bajo la premisa de que sí tiene un efecto protector. De esa forma, al administrarle un placebo a otras personas están privándolas de tener ese escudo protector”, explicó.