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¿Por qué los juegos de mesa son mejores que los videojuegos? 5 razones que debes conocer

Empresas como Nintendo se dedicaron por casi un siglo a los juegos de mesa antes de entrar a los videojuegos. Conoce por qué deberías probar uno.

¿Sabías que Nintendo se dedicó por décadas a los juegos de mesa antes de revolucionar los videojuegos? Hay cosas que un mando y una pantalla no pueden reemplazar y aquí te las listamos. Foto: Nikkei Asia
¿Sabías que Nintendo se dedicó por décadas a los juegos de mesa antes de revolucionar los videojuegos? Hay cosas que un mando y una pantalla no pueden reemplazar y aquí te las listamos. Foto: Nikkei Asia
Benjamín Marcelo

Usualmente, relacionamos a los juegos de mesa con sus ejemplares más conocidos como monopolio, ludo, jenga, risk e incluso con los juegos de cartas; aun así, se trata de un universo mucho más amplio que va más allá de los clásicos y que probablemente esté pasando por su mejor momento en la historia. Hay más variaciones de este tipo de juegos de lo que muchos creen y su relación con los videojuegos es algo que para muchos no es evidente.

Basta con mencionar a una de las compañías que revolucionó por completo el mercado del gaming hace casi 40 años: Nintendo. La gran N fue una típica compañía de juegos de mesa tradicionales en su oriunda Japón, la cual, con el tiempo, aprendió a darle importancia al talento y creatividad de muchas mentes llenas de ideas, incluso mucho antes de la llegada de los videojuegos.

Ya a fines de los 80, con la industria bien establecida y los primeros gráficos avanzados en las PC, aparecieron por fin las primeras recreaciones de juegos de mesa en una pantalla y, con ello, se compartieron conceptos y técnicas de juego en general, como por ejemplo con la millonaria saga Civilization, fuertemente inspirada en los juegos de mesa de gestión y guerra.

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5 aspectos en los que los juegos de mesa superan a los videojuegos

En ciertos aspectos, la distancia entre los videojuegos y los juegos de mesa es poca. Ya sea por mecánicas de rol o de gestión, reglas por turnos, creación de personajes o simples matemáticas. Aun así, hay todavía muchas razones para preferir a estos últimos y características que son irremplazables incluso en la eminente realidad virtual. Aquí te las listamos:

1. Interacción y socialización en persona

Como primer punto, iniciaremos con un tema polémico. Muchas personas pueden estar de acuerdo con que los juegos de mesa no son una actividad social, necesariamente, y nada más cierto que eso. Existen muchos board games de una sola persona y algunos que incluso se disfrutan mejor de esta manera. Aun así, realizar estas actividades lúdicas frente a otra u otras personas es definitivamente un aspecto que los videojuegos no pueden igualar.

Piensen en una simple partida de póker y en la importancia de observar el rostro de tu contrincante, o en cualquier juego de mesa donde puedas escuchar a tu rival reír, ponerse nervioso, reírte de él o hasta celebrar en su cara. Esto es algo en lo que los juegos de mesa destacan y por eso son tan recomendados entre amigos y familias.

Los juegos de mesa son comúnmente relacionados a las reuniones familiares. Foto: New York Metro Parents

2. Piezas y experiencias únicas

No lo neguemos. Si bien existen cientos y cientos de formas para disfrutar los videojuegos, lo cierto es que existe un número limitado de plataformas en las que podemos experimentarlos. Históricamente, el número de consolas fabricadas en el mundo supera los 1.000 ejemplares; aún así, 900 de estas fueron lanzadas en la primera generación (fines de los años 70). Si contamos las computadoras, la cifra no sube demasiado.

En cada consola, las dinámicas tangibles –aunque bien diferenciadas por la jugabilidad– varían poco porque siempre utilizaremos un mando de videojuego o un teclado o mouse, además de otras variedades como un trackpad, un trackball, una pistola de luz, etc. En los juegos de mesa, cada alternativa tiene una experiencia táctil diferente y disfrutar de uno nuevo siempre implicará conocer nuevas fichas, nuevas reglas, un nuevo tablero, etc.

Algunos juegos de mesa cuentan con piezas muy apreciadas y consideradas ejemplares de arte moderno. Foto: T3

3. Es una de las formas de juego más saludable

Exceptuando, por supuesto, a los deportes. Muchos juegos de mesa tienen la complejidad y la fuerte profundidad de nicho que presentan los videojuegos. Otros son simplemente irreproducibles en una pantalla (como los juegos de deducción social como mafia y los de humor adulto en los que lo más divertido es reírte frente a frente).

La sola idea de que se necesite juntarse con un grupo de gente implica también moverse un poco y la socialización en persona también es beneficiosa para la salud mental. Para los videojuegos, muchas veces no necesitamos ningún tipo de actividad física. Basta con una silla –incluso una cama– y nuestro cuerpo puede quedarse prácticamente inactivo por horas (razón por la que existen las sillas gamer ergonómicas).

Jugar juegos de mesa puede ser una excusa para una reunión social, visitar a amigos, familiares y demás actividades. Foto: Laboardgamehouse

4. No se necesita comprar más hardware

La idea de actualizar tu PC, comprar la consola más reciente o cosas por el estilo no es necesariamente impositiva para disfrutar de los videojuegos. Sin embargo, estas ideas simplemente no existen en los juegos de mesa. Cuando adquieres un juego como Catán, Ticket to Ride o Clue, puedes estar seguro que esa inversión te durará para toda la vida (si la cuidas) y que podrás heredársela hasta a tus nietos.

Con los videojuegos, cada vez es más preocupante la presencia de los derechos digitales y la forma en que podrían arrebatarnos de lo que adquirimos en algún momento. Antiguamente, solo nos teníamos que preocupar por si la consola se averiaba y nunca más poder disfrutar de Mario Bros. Hoy, tenemos el riesgo de que alguna plataforma online cierre, que el juego online que compramos se quede sin jugadores o que simplemente nos obliguen a comprar el mismo juego una y otra vez gracias a la moda de los remakes.

El juego real de Ur, uno de los juegos de mesa más antiguos aún conservados. Todavía puede jugarse. Foto: British Museum Blog

5. No necesitas electricidad, no necesitas nada

Puede parecer una nimiedad, pero piénsalo bien, para disfrutar de un videojuego, es necesaria la electricidad, incluso también una pantalla o por último de pilas. Quizás conceptos modernos como la Nintendo Switch están solucionando el problema, pero, aun así, la autonomía energética es limitada. ¿Cuántas veces hemos llevado nuestra PlayStation a un viaje o a un camping?

Para disfrutar un juego de mesa, lo único que necesitarás será un lugar para colocar el tablero y listo. Quizás un poco de luz natural. En el caso de los apagones, puedes incluso usar una vela y pasar ese rato algo incómodo y divertirte mientras se soluciona. Los videojuegos, lamentablemente, no pueden dejar de depender de la energía eléctrica por su propio concepto.

Blinks, un juego de mesa con piezas fosforescentes. Foto: Hackster.io

Una razón más: la unión familiar

Los juegos de mesa siempre han estado relacionados a las ideas para fomentar la unión y las reuniones familiares. No es coincidencia, puesto que se trata de una de las actividades más entretenidas y fraternas que pueden hacer un grupo de personas. Por supuesto, hay para todos los gustos, pero la idea es que nos permiten tener una excusa para sentarnos a la mesa y compartir con nuestros seres queridos, incluso en momentos donde esto sea complicado.

Los juegos de mesa siempre son una gran excusa para juntarse con la familia. Foto: New York Magazine

Mejores juegos de mesa para familias

Aquí te dejamos una lista con algunas recomendaciones de juegos de mesa con una rápida curva de aprendizaje:

  1. Catán
  2. Aventureros al tren
  3. Uno (y su variante Flip)
  4. Rummikub
  5. Ponte mosca
  6. Virus
  7. Dixit

Similitudes entre los juegos de mesa y videojuegos

Como ya mencionamos líneas arriba, muchos aspectos de los videojuegos se originaron primero en algún juegos de mesa, y es muy notoria la influencia que han tenido ambos estilos en su desarrollo a lo largo de los años. Aquí algunas similitudes:

  1. Ambos implican una serie de reglas y jugabilidad
  2. Implican habilidades visuales la mayoría de veces
  3. Benefician el desarrollo de habilidades para resolver problemas y la retención de memoria
  4. Mejoran la interacción social tanto virtual como físicamente
  5. Exigen pensamiento lógico y estratégico
  6. Mejoran la creatividad y la imaginación