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Videojuegos

Crisis de 1983: cuando los videojuegos casi desaparecen de la historia

Una mala gestión y la nula competencia en el mercado gamer por poco provoca una posible muerte de los videojuegos que solo quedó en anécdota.

Los videojuegos vivieron su peor momento en la década de los 80's, antes del estreno de las consolas a 8 bits. Foto: composición LR/ Flickr - taylorhatmaker
Los videojuegos vivieron su peor momento en la década de los 80's, antes del estreno de las consolas a 8 bits. Foto: composición LR/ Flickr - taylorhatmaker
Gabriel Mejía

Si nos contaran que hubo una época en la que la industria gamer desarrolló una crisis mundial, de inmediato no la asociaríamos con un año reciente, pues este rubro ha avanzando a tal punto que, actualmente, es muy poco probable que alguien no haya probado aunque sea un videojuego en su vida.

Esta actividad representa un refugio emocional para algunos usuarios; para otros, un simple entretenimiento del día a día; mientras que para los más selectos puede llegar a ser un trabajo profesional. Sin embargo, existe un momento de la historia en la que todos estos motivos se vieron opacados, y, en consecuencia, los videojuegos prácticamente dejaron de existir por un tiempo considerable.

El inicio del desastre: la baja calidad y la nula competencia

Los hechos son conocidos por los más fieles y longevos de la comunidad gamer. Un hito que marcaría un antes y después en la era de los videojuegos inició con el declive de la popular marca Atari, creada en 1972 y que esperó recién hasta 1977 para lanzar el Atari 2600, su primer sistema de juego de cartuchos intercambiables, que logró popularizarse y ser un éxito en todo el mundo.

Todo marchaba bien para la compañía estadounidense en sus primeros años, no obstante, como en todo negocio, siempre debe haber una mejora o superación de los productos que se lancen en el mercado, pues, de lo contrario, la clientela se marcharía a probar otros artículos de la competencia. Para suerte de Atari y desgracia de los jugadores, no había alguna entidad o marca que pudiese hacerle frente, por lo que, con el paso de los años, salieron varias entregas que no cumplían la expectativa de los consumidores.

Fue así que, a mediados de 1982, hubo una masiva cantidad de títulos de baja calidad que se estrenaban como pan caliente, pero que no alcanzaban ninguna buena crítica por parte de los principales portales de entretenimiento, dando pase a un desafortunado evento que, para muchos, fue el fin de la segunda generación de los videojuegos. La pobre recepción y la poca confianza de los usuarios, provocó que las ventas relacionadas al gaming disminuyeran exponencialmente, siendo así que varias empresas dedicadas a la producción de ordenadores y consolas quebraron.

Crisis de 1983: el declive de los videojuegos

No eran las únicas malas noticias de entonces, ya que, al haber un número limitado de medios especializados en el rubro, las personas estaban bastante desinformadas y realizaban sus compras sin la seguridad de adquirir una buena entrega. Y, para empeorar la situación, en los primeros años de los 80 salieron al mercado los primeros ordenadores personales, que, dentro de sus ventajas, presentaban mejores gráficos, una mayor calidad de sonido, y la oportunidad de copiar juegos fácil y gratuitamente.

Fue entonces en 1983 que la última base que sostenía esta aventura se derrumbó, pues Atari fue, en principio, alertada por no patentar el diseño de sus juegos y plataforma, lo cual luego fue aprovechado por otras empresas para poder emular con total libertad los juegos de la consola americana en sus propios sistemas, e incluso, llegar a clonar de manera descaradas varios de los títulos ya existentes.

Todo estaba consumado. Parecía que la única solución era que la compañía fundada por Nolan Bushnell innove en sus planes, o que alguna empresa del extranjero apueste por desarrollar una videoconsola a la altura o mejor que el Atari. Este lapso de espera duró aproximadamente dos años y generaba el presentimiento de que los videojuegos llegarían a su etapa final para desaparecer dentro de poco. Para alegría de todos, hubo una luz de esperanza en 1985, cuando Nintendo anunció desde Japón el lanzamiento de su nuevo Nintendo Entertainment System, mejor conocido como NES.

Nintendo: el salvador de la industria gaming

Los ejecutivos de la compañía creada por Fusajirō Yamauchi se dieron cuenta del mal momento que pasaba el rubro gaming en Estados Unidos, por lo que aprovecharon esos años para poner rumbo a su primer sistema de juegos, tras el éxito que habían obtenido con productos como el Color TV Game.

Nintendo revolucionaría el mercado con el lanzamiento de los títulos Super Mario Bros y The Legend of Zelda, que, a pesar de haber pasado más de 30 años de sus estreno, hasta la fecha continúan en el corazón de todos los gamers. Fue así como surgió una competencia digna en el mundo de los videojuegos, que sin pensarlo inspiraría a otras empresas a iniciar sus propios proyectos.

Podría decirse que con este antecedente en la historia inició esa rivalidad, al menos en el rubro gamer, entre las potencias asiáticas y las estadounidenses, que hasta el momento sigue vigente, pero representadas por el PlayStation 5 y la Xbox Series en contra de la Nintendo Switch.