La tecnología para cargar videojuegos más rápido no llegará a Windows 10, solo Windows 11

Microsoft presentó DirectStorage como una de las novedades más cruciales de su nuevo sistema operativo en su apartado gaming. Sin embargo, su antecesor no disfrutará de estas ventajas.

Windows 10 se quedará atrás en cuanto a plataformas gaming y no recibirá las mejoras que se presentaron para Windows 11 en cuanto a videojuegos. Foto: Microsoft/composición
Windows 10 se quedará atrás en cuanto a plataformas gaming y no recibirá las mejoras que se presentaron para Windows 11 en cuanto a videojuegos. Foto: Microsoft/composición
Videojuegos LR

Windows 11 fue presentado el último 24 de junio como “un sistema operativo hecho para videojuegos”. La transmisión de Microsoft dedicó un segmento especial para gaming, desde donde anunciaron novedosas funciones para mejorar la experiencia de juego. Lamentablemente, esto no llegará a Windows 10, pese a que es considerado un gran sistema para este pasatiempo en la actualidad.

Así lo aseguran desde el portal PC Gamer. Según ellos, Microsoft les ha confirmado que la esperada función DirectStorage (que también está presente en consolas Xbox Series X/S) solo estará disponible a través de Windows 11 y no llegará a Windows 10 ni a través de una actualización.

¿Qué es DirectStorage? Se trata de una función que permitirá cargar videojuegos (precisamente, cargar sus assets) mucho más rápido mediante una API que simplifica los llamados y accesos entre la unidad SSD y la tarjeta gráfica (GPU), especialmente para los objetos 3D que aparecen en pantalla.

Windows 11 no será el único requisito para DirectStorage, también se requerirá una unidad SSD NVMe de 1 TB como mínimo (pese a que en Xbox Series X funciona con solo 512 GB) y una tarjeta de video compatible con DirectX 12 con soporte para Shader Model 6.0.

Según reportó ArsTechnica, la mecánica no solo mejora las velocidades de carga, sino también algunos otros elementos técnicos como la distancia de dibujado y la variedad en texturas. Esta API hace posible la introducción instantánea de assets, lo que dejará obsoletas algunas técnicas usadas por desarrolladores desde hace algunas décadas para mejorar el rendimiento.

Por otro lado, la compatibilidad con DirectX 12 solo está presente en algunas de las tarjetas gráficas más modernas del mercado, como las series RTX 2000 y RTX 3000 de Nvidia y la Radeon RX 6000 de AMD. Las unidades SSD, por su parte, pueden pertenecer al estándar PCIe 4.0 o al anterior, PCI 3.0.