Verificador LR

Se ha difundido en redes sociales un texto donde se afirma que Bill Gates, Antoni Fauci y Big Pharma perdieron una demanda en la Corte Suprema al “no demostrar que todas sus vacunas durante los últimos 32 años eran seguras”. Como consecuencia, afirman los internautas, se habría anulado la vacunación universal, incluyendo la inmunización contra la COVID-19.

En los post compartidos se lee: “Se anuló la vacunación universal, una gran victoria para la libertad contra la tiranía sanitaria mundial. La Corte Suprema de los Estados Unidos de Norteamérica anuló la vacunación universal… se ha oficiado a todos los Gobiernos del mundo para que paralicen inmediatamente las vacunaciones masivas para así evitar el genocidio universal”.

Sin embargo, la información es falsa.

El texto compartido en la red social Facebook fue originalmente difundido en inglés. Desde el 15 de diciembre, se ha vuelto viral en Perú, donde ha tenido cientos de visualizaciones. Fuente: Captura LR, Facebook.

No existe un registro en la Corte Suprema que involucre la “vacunación universal” . No se ha presentado una demanda.

De acuerdo al texto difundido en redes sociales, la Suprema Corte de los Estados Unidos de América “anuló la vacunación universal”. Ante ello, se realizó una búsqueda en su portal web oficial, donde se puede tener acceso a los casos y órdenes de la corte.

En el buscador de la Suprema Corte se ingresaron las palabras clave “vaccine, vaccination, universal vaccination, COVID-19″ (vacuna, vacunación, vacunación universal, COVID-19).

Sin embargo, hasta la última búsqueda realizada por Verificador de La República el 8 de enero de 2022, no existe una demanda o resolución registrada relacionada con esos temas.

Es decir, no hay un caso sobre una demanda en la Suprema Corte para suspender la vacunación universal.

La vacunación obligatoria contra la COVID-19 es decisión de cada Estado. Sin embargo, Joe Biden decretó la inmunización obligatoria para empresas en todo el país.

De acuerdo a la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos determinar la obligación de una vacuna depende de cada jurisdicción estatal en este país. Es decir, cada estado determina si exigirá a sus ciudadanos la inmunización contra enfermedades contagiosas.

Sin embargo, en el país existen vacunas obligatorias vigentes que abarcan los 50 estados, las cuales pueden ubicarse en el portal web de los Centros para el control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

Por otro lado, en noviembre de 2021 el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, decidió que todas las empresas con más de 100 empleados en su país deberán exigir a sus trabajadores vacunación completa contra la COVID-19 a partir del martes 4 de enero de 2022, según informó El País.

Además de estos trabajadores, desde la fecha estipulada por el mandatario, también el personal sanitario, contratistas y personal del Gobierno Federal deberá contar con la inmunización completa.

PUEDES VER: Es falso que esta gráfica presenta las “nuevas medidas” del Gobierno para contener la tercera ola

Asimismo, según las medidas de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), los trabajadores que no estén vacunados deberán realizarse una prueba de descarte de la COVID-19, la cual deberá tener resultado negativo para que puedan acudir a su centro laboral.

Esa opción no está disponible para personas que trabajan en hospitales e instituciones que reciben fondos de Medicare y Medicaid. Sin embargo, se puede solicitar exenciones por motivos médicos o religiosos.

Desde que se decretaron estas medidas por el Gobierno de los Estados Unidos no se han reportado cambios, por lo cual, actualmente es obligatorio para ciertas personas estar vacunado contra la COVID-19.

¿Bill Gates, Antoni Fauci y Big Pharma perdieron una demanda al no demostrar que sus vacunas son seguras? Falso.

No existe en los registros de la Corte Suprema una demanda en contra de Bill Gates, Antoni Fauci y Big Pharma. Tampoco bajo el argumento de “no demostrar que todas sus vacunas durante los últimos 32 años eran seguras”.

Sin embargo, en el 2018, una organización antivacuna del país llamada Red de Acción por el Consentimiento Informado (ICAN) presentó una demanda en contra del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos para que se hicieran públicos informes detallados de efectos secundarios de las vacunas.

La respuesta de las autoridades sanitarias en la que indicaban que no encontraron el reporte específico que solicitó ICAN fue interpretado por la organización antivacuna como una evidencia de que el Gobierno no supervisó los efectos secundarios de las vacunas durante 30 años.

PUEDES VER: No, no existe un certificado que permite ingresar a establecimientos sin estar vacunado

Esa afirmación de ICAN se volvió viral en redes sociales, por lo que en abril de 2019 el medio de fact checking PolitiFact desmintió que “los servicios de salud admiten que no han realizado un monitoreo de la seguridad en las vacunas en los últimos 30 años”.

El medio informó que el Departamento de Salud y Servicios Humanitarios de los Estados Unidos tiene un portal web especializado en inmunización donde se indica que cada lote de vacunas, de acuerdo a los Servicios de Salud y la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA), pasa por un control de calidad y se inspecciona los establecimientos que las fabrican.

Por tanto, Bill Gates, Antoni Fauci y Big Pharma no perdieron una demanda por no demostrar que todas sus vacunas durante los últimos 32 años han sido seguras. No existe tal demanda. Sí hubo un pedido por parte de ICAN hacia el Departamento de Salud y Servicios Humanitarios, pero fue en el año 2018, antes de que se reportara el primer caso de COVID-19.

¿Las vacunas son seguras? Sí, cada solución pasa por un proceso de estudio para su aprobación.

En una nota anterior, Erika Castillo, PhD en Ciencias Médicas y fundadora de Cienciagenerika declaró a Verificador de La República que las vacunas autorizadas para la COVID-19 cumplieron condiciones para su aprobación.

Entre ellas, que las soluciones se encuentran en la fase 3 de su estudio y que reportan datos validados sobre eficacia, la capacidad de “desarrollar una respuesta inmune” y que los riesgos no son severos.

Además, indicó que si una vacuna fuera capaz de comprometer el organismo, “definitivamente” no se aprobaría. “El criterio es que cualquier efecto que pueda tener la vacuna tiene que estar dentro de lo esperado, que se haya presentado antes”, añadió.

Es decir, es esperable que luego de la inoculación se presente dolor en la zona de la vacuna, poca fiebre, fatiga y otros, donde el riesgo no sea mayor al de la propia enfermedad.

Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que las vacunas contra la COVID-19 cumplen con las fases de estudio clínico para garantizar “la seguridad y la capacidad de la vacuna para proteger contra la enfermedad” antes de que sea aprobada.

Es decir, ninguna vacuna es aprobada para su aplicación sin haber pasado estudios con resultados favorables.

Conclusión

Es falso que se haya anulado la vacunación universal en Estados Unidos. No existe un caso registrado en la Suprema Corte de dicho país sobre una demanda para suspender la inmunización.

Asimismo, desde que se decretó la vacunación obligatoria contra la COVID-19 en noviembre, no se ha realizado ningún cambio, por lo que desde el martes 4 de enero es mandatorio para algunos trabajadores la inmunización.

Por otro lado, Bill Gates, Antoni Fauci y Big Pharma no perdieron una demanda, no hay registro de tal pedido. Sí hubo una demanda por parte de ICAN hacia el Departamento de Salud de Estados Unidos; sin embargo, fue en el 2018, antes de que se registrara el primer caso de la COVID-19.

*Si deseas saber si una publicación en las redes sociales es cierta o falsa, puede pedir a La República que compruebe la información. Envíe su solicitud al apartado Contacto o a nuestro WhatsApp (+51 997 883 271).

Newsletter Verificador LR

Suscríbete aquí al boletín de Verificador de La República y recibe en tu correo electrónico los artículos de fact-checking desmintiendo la información falsa que circula en internet.