Es falso que las vacunas contra la COVID-19 no usan al SARS-CoV-2 aislado y purificado como “antígeno”

Es falso que las vacunas contra la COVID-19 no usan al SARS-CoV-2 aislado y purificado como “antígeno”

A través de un clip, un hombre señala que las actuales vacunas no se componen de “antígenos” procedentes del virus de la COVID-19. No obstante, esto es incorrecto.

Únete al canal de Whatsapp de Verificador

Mediante un video en Facebook, el argentino José Luis Gettor afirma que las vacunas —autorizadas para uso de emergencia contra la COVID-19— “no son vacunas”.

“No se han realizado conforme a los procedimientos estándares con los que históricamente se han elaborado las vacunas, que se han hecho a partir de antígenos propios de gérmenes aislados y purificados. No ha ocurrido eso con este inóculo”, se le escucha decir en el clip que presenta más de 100 interacciones y 400 reproducciones en la red social.

Gettor asevera también que estas inyecciones son inseguras e ineficientes: “No se han hecho estudios de seguridad porque quién puede decir que esto es peligroso a largo plazo (...) ¿Podemos decir que son efectivas? Cuando es ‘vox populi’ que en todo el mundo la gente inoculada es la que verdaderamente se enferma y se enferma con el mismo diagnóstico del cual se quieren proteger”. Además, sugiere que estas vacunas son innecesarias porque la COVID-19 tiene cura.

Esta video circula desde el último 14 de noviembre en Facebook. Sin embargo, su contenido es falso.

Publicación. Foto: captura en Facebook.

Publicación. Foto: captura en Facebook.

Estas vacunas usan como antígeno al SARS-CoV-2 o una parte de este, sin capacidad de replicación o infección. Este virus ha sido “aislado y purificado”.

Según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las vacunas contienen un componente activo llamado “antígeno” o las instrucciones para producir ese componente, el cual se encarga de producir “una respuesta inmunitaria’'. “El antígeno puede ser una pequeña parte del organismo causante de la enfermedad, por ejemplo, una proteína o azúcar, o bien el organismo completo atenuado o inactivado”, señala.

La entidad reconoce en su página web la existencia de tres métodos en el desarrollo de las inyecciones:

Tabla de métodos de producción de vacunas, con información de la OMS. Foto: creación de Verificador de LR.

Tabla de métodos de producción de vacunas, con información de la OMS. Foto: creación de Verificador de LR.

Las actuales vacunas diseñadas contra la COVID-19 emplean estos métodos. Por ejemplo, se encuentran las vacunas con plataforma ARN mensajero (ARNm) fabricadas por Pfizer-BioNTech y Moderna. Como lo describe los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, en estas inyecciones el ARNm “creado en un laboratorio” instruye la producción de “una porción inocua” de la proteína S —una molécula que se halla en la superficie del SARS-CoV-2—.

En un artículo, publicado el 4 de enero de 2021 en la revista The Conversation, se informa que esta tecnología “no es nueva”. Esta plataforma se viene usando “en ensayos preclínicos y clínicos desde hace décadas” en enfermedades como VIH, gripe, cáncer y otros, según este informe, escrito por Ignacio López-Goñi, catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra.

PUEDES VER: Es falso que directivo de Pfizer fue arrestado por “fraude” en la efectividad de las vacunas

Las vacunas de Oxford-Astrazeneca contra la COVID-19 se basan “en las instrucciones genéticas del virus para construir la proteína de espiga” usando “ADN de hélice doble”, de acuerdo a un reporte científico de The New York Times. Explica que se insertó “el gen de la proteína de espiga del coronavirus a otro virus llamado adenovirus” —que son virus comunes que suelen causar resfriados o síntomas similares a los de la gripe—.

Indica que la farmacéutica usó “la versión modificada de un adenovirus de chimpancé” llamado “ChAdOx1″. “Puede entrar en las células, pero no puede replicarse en su interior (...) La AZD1222 (nombre de la vacuna) es el resultado de décadas de investigación sobre vacunas basadas en adenovirus”, se reporta.

En el caso de la Sinopharm, se dispuso de “coronavirus inactivados” que ya no podían replicarse, como informa el citado el medio estadounidense. “Los virus inactivados se han utilizado durante más de un siglo. Jonas Salk los utilizó para crear su vacuna contra la polio en la década de 1950, y son la base de las vacunas contra otras enfermedades, como la rabia y la hepatitis A”, comunica.

PUEDES VER: No, este video no demuestra que las UCI de Alemania están “llenas de vacunados”

Por otros lado, el SARS-CoV-2 ha sido aislado y purificado, como lo constatan en un artículo de The Conversation, escrito por investigadores de King’s College de Londres, el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario La Paz y el Campus Internacional para la Seguridad y Defensa de España, La Jolla Institute for Immunology y el Centro Nacional de Biotecnología de EE. UU..

En el informe, difundido en enero de 2021, se indica que estas pruebas están plasmadas en varios artículos publicados en revistas científicas, como The New England Journal of Medicine que en enero de 2020 mostró “por primera vez al mundo fotografías reales del SARS-CoV-2″ y relató “cómo se aisló el virus de pacientes con neumonía en Wuhan para estudiarlo en cultivos celulares”.

Foto del virus. Foto: captura en The Conversation.

Foto del virus. Foto: captura en The Conversation.

En Verificador de La República también hemos determinado que este virus fue aislado, según estudios y documentos de los CDC y la OMS.

Existen estudios que prueban la efectividad de las vacunas

Los estudios en los ensayos clínicos probaron que estas vacunas ofrecen protección contra la enfermedad de la COVID-19 (inmunidad), como concluimos en otra verificación. Determinamos también que estas no protegen a las personas del contagio, pero pueden evitar que enfermen gravemente o que mueran a causa de la enfermedad.

Asimismo, un estudio de los CDC probó que la efectividad (que se calcula en población vacunada y no vacunada) en la reducción de casos de hospitalización por COVID-19 con las vacunas de Pfizer “durante junio-septiembre de 2021 fue del 93%”.

Otro estudio, publicado por el Instituto Nacional de Salud (INS), Perú, determinó que la efectividad de las vacunas de Sinopharm “para prevenir muerte” por COVID-19 “es alta (90,1%) en trabajadores de salud vacunados”. La evaluación se dio del 09 de febrero y el 30 de junio de 2021.

Asimismo, una investigación, alojado en Pubmed, concluyó que la inmunización con las vacunas de Pfizer y Astrazeneca “se asoció con una reducción significativa del COVID-19 sintomático en los adultos mayores y con una mayor protección contra la enfermedad grave”. Participaron 156.930 adultos de 70 años o más que reportaron síntomas entre el 8 de diciembre de 2020 y el 19 de febrero de 2021.

PUEDES VER: Es engañoso que mujer fue expulsada de avión tras negarse a sentarse con un ‘no vacunado’

Por otra parte, en los ensayos clínicos de estas vacunas no produjeron efectos graves que pongan en riesgo la vida de la personas, solo reportaron efectos secundarios leves y comunes, que anteriormente se han registrado en otras vacunas, como se señaló en un informe audiovisual de Verificador. Por ejemplo, en la zona de la inyección la persona puede sentir hinchazón, dolor o enrojecimiento y en el cuerpo puede experimentar cansancio, dolor de cabeza, fiebre, náuseas; sin embargo, estos no son permanentes y suelen desaparecer a los pocos días.

A la fecha, no han surgido reportes de alguna vacuna que haya provocado un daño que atente en contra de la salud. La seguridad de estas vacunas se encuentra en constante monitoreo y los informes actualizados al respecto se pueden observar en la plataforma de la OMS; y en las páginas oficiales de los CDC, EE. UU., y de la EMA, que aprueba y supervisa la comercialización de medicamentos en la Unión Europea.

Finalmente, al momento, la COVID-19 no tiene cura, como hemos verificado anteriormente. Tampoco presenta un tratamiento particular que garantice que las personas se sanen de esta enfermedad.

¿Quién es José Luis Gettor?

En el video viral, Gettor dice que es “médico emergentólogo” y que reside en San Rafael, Argentina. Aparece en eventos con miembros de “Médicos por la Verdad”, una asociación que difunde información falsa sobre la COVID-19 y las vacunas, según una investigación del medio español Maldita.

Este “médico” no cree en la existencia de la COVID-19 por lo que ha sido cuestionado por profesionales de salud en su país, como lo reporta AFP Factual.

Conclusión

Las actuales vacunas contra la COVID-19 presentan distintos métodos de producción respaldados por la OMS. Estas inyecciones se componen de antígenos, que provienen de una parte del SARS-CoV-2 o de todo, sin capacidad de replicación o infección. Estudios e investigadores respaldan que el nuevo coronavirus fue aislado y purificado.

Al momento, existen investigaciones que reportan la efectividad de estas vacunas en la prevención de casos graves y muertes por COVID-19. Asimismo, tampoco hay pruebas de que estas inyecciones hayan provocados efectos graves que atenten contra la vida de las personas.

Por ello, calificamos lo que se dice en el video como falso.

*Para saber si una publicación en las redes sociales es cierta o falsa, puedes pedir a La República que compruebe la información. Envía tu solicitud al apartado Contacto o a nuestro WhatsApp (+51 997 883 271).

Newsletter Verificador LR

Suscríbete aquí al boletín de Verificador de La República y recibe en tu correo electrónico los artículos de fact-checking desmintiendo la información falsa que circula en internet.