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El excongresista Hernando Cevallos, miembro del equipo técnico de Perú Libre, señaló que, en el contexto de la pandemia causada por la COVID-19, el hambre en el Perú subió siete puntos. El también médico aseguró ello durante el bloque “Salud y manejo de la pandemia” del debate técnico presidencial organizado el 23 de mayo por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

Sin embargo, esta afirmación es imprecisa.

El Índice Global del Hambre (GHI) es una herramienta estadística del el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) que permite medir el hambre a nivel mundial, a partir de los resultados que se obtienen de los valores de cuatro indicadores: desnutrición, emaciación infantil, retraso del crecimiento en niños menores de 5 años y mortalidad infantil. El último fue publicado en octubre del 2020.

El GHI 2020 determinó que el Perú ocupaba el puesto 34 de los 107 países con datos suficientes para calcular los puntajes del GHI de ese año. Con 7,3 puntos, el Perú calificaba con un “nivel de hambre bajo”. En comparación con la data del 2019 —año en que el Perú obtuvo un puntaje de 8,8— el índice se redujo en 1,5 puntos.

El GHI para definir el nivel de hambre utiliza una escala de 100 puntos, siendo 0 la mejor puntuación y 100, la peor. Según la escala de gravedad del GHI, el Perú fue disminuyendo en los últimos 30 años: pasando del nivel de hambre grave —20,8 puntos en el año 2000— a nivel de hambre bajo, con 7,3 en el año 2020.

Fuente: Data de Global Hunger Index

Sin embargo, en este último informe, las cifras de los cuatro indicadores que utiliza el GHI para medir el nivel de hambre en el Perú datan del 2019 y 2018 (en el caso de mortalidad infantil). En el 2019, la población peruana desnutrida era del 6,7%, la emaciación infantil ascendía al 0,5 % y el 12,2% de los niños menores de 5 años tenían retraso en el crecimiento. En el 2018, el 1,4% de los niños morían antes de cumplir los 5 años.

Proyecciones del hambre en el Perú tras la COVID-19

El “Informe Perú GHI 2020, el desafío del hambre en un clima cambiante” presentó simulaciones del IGH en el contexto de la COVID-19 para el Perú. Se simularon tres escenarios —basándose en fuentes de información y estudios recientes—, y se reveló un posible retroceso significativo en el GHI del país a causa de la pandemia.

El primer escenario muestra un impacto leve, en el que el GHI se incrementaría a 15,9. Esta cifra sería 8,6 puntos mayor a la del 2020 (7,3) y también mayor a la que se obtuvo en el 2018 (15,3). En un escenario de impacto moderado, el IGH se elevaría a 16,7, cifra que supera en 9,4 a las de 2020 y que coincide con el GHI de 2014. Finalmente, bajo un escenario de impacto severo, el IGH se elevaría a 17, una cifra que supera en 9,7 a la de 2020. De acuerdo a estas simulaciones, se espera que los efectos de la COVID-19 hagan retroceder la lucha contra el hambre en el Perú entre 2 a 6 años.

Fuente: Informe Perú GHI 2020, el desafío del hambre en un clima cambiante.

Indicadores de hambre en el Perú

Hasta antes de la pandemia, las proyecciones para el año 2030 del informe “Panorama de la seguridad alimentaria y nutrición en América Latina y el Caribe 2020” de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), señalaban que el porcentaje de la prevalencia de subalimentación en el Perú sería de 3.8.

Este último documentó también señaló que la prevalencia de la subalimentación en el Perú fue de 7 puntos en el período de 2016 - 2018 y de 6,7 en el 2019. Entre esos años, el hambre en el Perú se redujo en 0,3 puntos.

No obstante, la FAO anunció que la pandemia de la COVID-19 retrasó el logro del objetivo ‘Hambre Cero 2030’ y que en el 2020 las personas en condiciones de subalimentación aumentaría entre 83 millones y 132 millones a nivel mundial.

El Programa Mundial de Alimentos realizó encuestas remotas para evaluar en qué medida los mercados, el consumo de alimentos, la salud, la educación y los medios de vida fueron afectados por la COVID-19. Los resultados de la encuesta realizada en el Perú —a mayores de 35 años—  revelaron que el 6% de los encuestados no comió nada el día anterior a la encuesta y que se saltaba comidas regularmente. El 13% tenía solo una comida al día.

El próximo 12 de julio, la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el PMA y la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentarán el informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2021” (SOFI 2021). Este documento es la primera evaluación integral del estado del hambre y la inseguridad alimentaria basada en datos recopilados en todo el mundo durante el 2020, año de la pandemia.

El factor de la pobreza

Carolina Trivelli, ex ministra de Desarrollo e Inclusión Social, dijo a este medio que “otros indicadores del hambre, en el Perú, se derivan de las estimaciones de pobreza”. “Uno es el déficit calórico, que es cuántas personas no están pudiendo consumir la cantidad mínima de calorías que necesitamos para seguir vivos, y esto se ha calculado el 2019 y seguro recién va a salir”, explicó.

Como especialista en temas de pobreza, Trivelli aseguró que las cifras de pobreza extrema son una aproximación directa a los niveles de hambre. “Si eres pobre extremo y sacas todos los recursos que tienes solo para alimentarte y no te alcanza para comprar la canasta básica alimentaria, entonces, de toda manera pasas hambre. Y seguro pasas más hambre de la que dices porque todos tus recursos no se destinan a comprar alimento, sino que se van en pasajes, agua, luz, alquiler”, detalló.

En esa misma línea, la también investigadora principal del Instituto de Estudios Peruanos resaltó que dentro de los hogares de pobreza extrema “hay muchos niños que sí o sí pasan hambre”. “No es una data precisa porque subestima la data de las personas que pasan hambre, pero los que están en pobreza extrema sí o sí pasan hambre”, apuntó.

PerúCheck se comunicó con el ex congresista Hernando Cevallos para que aclare la fuente de la estadística que planteó. Él argumentó sus declaraciones en base a los indicadores de pobreza en el Perú. “Los indicadores de pobreza se han elevado en nuestro país con la pandemia hasta un 10% y en 5% la extrema pobreza. Yo tomé una media, pero el riesgo alimentario es real. El incremento del indicador de pobreza se traduce automáticamente en hambre porque en lugar de comer tres veces al día, pasas a comer dos”, comentó.

Sin embargo, el ex parlamentario reconoció que esta “es una apreciación subjetiva”. Desde su punto de vista, el factor de la pobreza se ve reflejado, por ejemplo, en el aumento de las ollas comunes en Lima.

Conclusión

Es impreciso que el hambre haya subido “en 7 puntos” en el contexto de la pandemia, tal como lo afirmó el excongresista Hernando Cevallos. Las proyecciones del GHI en un contexto de pandemia indican que el hambre en el Perú habrá aumentado en 8 ,6 puntos en un escenario de impacto leve, 9,4 puntos en uno moderado y 9,7, en un escenario de impacto severo.

Además, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) anunció que la pandemia ha retrasado el logro del objetivo ‘Hambre Cero 2030’ y ha aumentado la subalimentación de la población mundial. La data oficial que toma en cuenta los efectos que la pandemia de la COVID-19 trajo al Perú serán publicados recién en julio de este año.

CORRECCIÓN: El 27 de mayo se actualizaron las proyecciones ofrecidas por el GHI respecto del Perú en el contexto de la pandemia causada por la COVID-19. Debido a ello, la calificación cambia de “Falso” a “Impreciso”.

Fact-checking elaborado por Paola Ferrer para la alianza PerúCheck.

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