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Una publicación compartida en Facebook aseguró que las mascarillas “no protegen” y supuestamente “generan una serie de enfermedades”. Además, al final del mensaje, se agregó que el clavo de olor sí protege. “Un clavo de olor en la boca sí ayuda”, se lee en la imagen viral. Sin embargo, estas afirmaciones son falsas.

La publicación se compartió el 17 de febrero. Foto: captura de Facebook

FALSO

“La mascarilla no protege”

En virales anteriores se ha difundido la teoría de que las mascarillas no protegen, puesto que los virus tienen medidas inferiores al tejido de los cubrebocas. Sin embargo, esa aseveración es incorrecta.

Si bien los virus son de tamaños minúsculos (0,06 a 0,14 micrómetros), su principal vía de transmisión son las gotículas que miden de 5 a 10 micrómetros, las cuales sí pueden ser retenidas por las mascarillas. “El poro de una mascarilla que va de 0,1 a 0,3 micrómetros lo va a bloquear de todas formas”, manifestó Erika Castillo, especialista en Ciencias Médicas, a Verificador.

Además, la Organización Mundial de la Salud informó que uno de sus principales beneficios consiste en poder disminuir el riesgo de exposición al virus. Asimismo, resaltó la importancia de acompañar esa medida de prevención junto a otras como el lavado de manos y el distanciamiento social.

FALSO

“(El cubrebocas) genera hipoxia y destruye las defensas”

La hipoxia es la disminución de oxígeno en la sangre, de acuerdo a la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Al respecto, el médico neumólogo Hebert Cuenca indicó en una nota de Verificador que para que una persona tenga hipoxia tendría que dejar de respirar por más de cinco minutos. “La mascarilla no produce hipoxia, eso es imposible”, enfatizó.

Asimismo, Doris La Chira Angulo, médica neumóloga en el Ministerio de Salud (Minsa), también descartó que el uso de mascarillas cause hipoxia silenciosa. La especialista señaló a este medio que no hay ningún estudio que demuestre dichas aseveraciones.

FALSO

“(La mascarilla) envenena el organismo e intoxica con CO2”

Los especialistas consultados anteriormente por Verificador coinciden en que el uso de tapabocas no impide el ingreso del oxígeno ni la salida del dióxido de carbono que expulsamos.

“Son comentarios que no tienen ningún sustento. El oxígeno es una molécula demasiado pequeña y definitivamente el cubrebocas no va a impedir su paso”, declaró el médico infectólogo Carlos Medina a este medio. Con ello, coincidió el infectólogo Augusto Tarazona quien resaltó que “las mascarillas no generan una acumulación masiva de CO2”.

FALSO

“Mata las neuronas y ,en niños, perjudica su desarrollo”

Las publicaciones de Facebook sostienen que el uso de mascarillas “mata las neuronas”, debido supuestamente a la falta de oxígeno que provoca. Sin embargo, esa afirmación es falsa.

En principio, las mascarillas no evitan el paso de los gases como el oxígeno. Además, el neurólogo Pablo Eguía indicó a AFP Factual que, aunque las neuronas son muy susceptibles a la falta de oxígeno, los cubrebocas no producen ese efecto.

Asimismo, el médico pediatra Ildauro Aguirre descartó en una nota anterior que el uso de mascarillas supongan un riesgo en el desarrollo de los infantes. “No se ha demostrado ningún tipo de relación de ese tipo (daño al sistema inmunitario) ni en niños ni en adultos”, manifestó.

A su vez, resaltó que uno de los principales problemas podría presentarse en la piel, sobre todo, en aquellos niños con antecedentes de alergias. Además, precisó que el uso de mascarillas es recomendable en niños mayores de 11 años y en los menores a esa edad se aconseja la supervisión de una adulto que asegure su correcto uso.

FALSO

“(Al usarla) respiras hongos y virus multiplicados por billones”

Se ha extendido el bulo de que las mascarillas incuban hongos y virus. Sin embargo, eso es falso. De acuerdo con las declaraciones del médico infectólogo Augusto Tarazona a Verificador, no existen las condiciones para la proliferación de dichos organismos en los cubrebocas.

Asimismo, señaló que el uso constante de este implemento de prevención no es nuevo, puesto que “en los hospitales se usan mascarillas desde hace años y en periodos entre 4 hasta 12 horas”.

FALSO

“Un palo de clavo de olor en la boca sí te protege”

No está probado el uso de clavo de olor contra la COVID-19. De acuerdo a la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU., el clavo de olor es una planta que se suele usar para controlar el dolor.

Sin embargo, la entidad estadounidense subrayó que la evidencia que existe sobre su aplicación en síntomas como el dolor, picazón, náuseas, tos, entre otros es insuficiente. “Se necesitan más pruebas para evaluar la eficacia del clavo de olor para estos usos”, detalló.

Asimismo, una búsqueda sobre su uso en la COVID-19 destacó que se utiliza para entrenar el olfato en aquellas personas que lo perdieron a causa de la infección.

Según la otorrinolaringóloga Francisca Fernández, para aquellas personas que han perdido parcial (hiposmia) o totalmente (anosmia) el sentido del olfato por la COVID-19, existe un tratamiento que se conoce como “la reeducación del olfato”.

En esa terapia, el paciente debe oler cuatro esencias. “Las esencias utilizadas para el tratamiento de pérdida del olfato por COVID-19 son la rosa, el eucalipto, clavo de olor y limón”, informó Fernández en la página oficial de la Clínica Alemana.

Conclusión

El uso de cubrebocas no genera hipoxia ni intoxica el organismo con dióxido de carbono ni incrementa la presencia de virus ni hongos. Además, no está probado que el clavo de olor se utilice para prevenir el contagio por la COVID-19. Por lo tanto, calificamos como falsas las afirmaciones del post titulado Mascarillas: esclavitud mental.

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