Ezzio Ramos

Ezziofr

03 Ene 2021 | 9:51 h

Luego de la aprobación de la ley que legaliza el aborto en Argentina, diversas personalidades emitieron su opinión a favor o en contra de dicha medida. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, condenó lo sucedido a través de su cuenta de Twitter, y dijo que las vidas de los niños argentinos serían sujetas a ser “arrebatadas” del vientre de la madre.

No obstante, es incorrecto sugerir que el aborto significa “matar niños”, ya que, hasta la semana 14 de gestación, fecha límite de la ley argentina, el feto no es considerado un ser humano. Aun así, la publicación de Bolsonaro ha sido replicada miles de veces en las redes sociales.

El presidente de Brasil, quien cuenta con 6.6 millones de seguidores en su cuenta oficial de Twitter, se expresó de la siguiente manera:

“Lamento profundamente por las vidas de los niños argentinos, ahora sujetas a ser arrebatadas del vientre de sus madres con la anuencia del Estado. En la medida en que dependa de mí y de mi gobierno, el aborto nunca será aprobado en nuestro suelo. ¡Siempre lucharemos para proteger la vida de los inocentes!”

El aborto no es “matar a un niño”

En su declaración, Jair Bolsonaro se lamenta por las vidas de los niños. Sin embargo, el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo en Argentina, si bien avala finalizar la vida del embrión o feto desarrollado hasta la semana número 14, no “mata a un ser humano”.

De acuerdo con la exposición ante el Senado argentino en 2018, de Alberto Kornblith, doctor en Ciencias Químicas y biólogo investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina, un embrión no es lo mismo que un ser humano.

Para la biología, un embrión es un embrión y no un ser humano. En todo caso, es un proyecto de ser humano que necesita una serie de pasos que ocurren dentro del útero para llegar a ser un ser humano”.

Agrega: “El concepto de vida humana es una convención arbitraria que responde a acuerdos sociales, jurídicos o religiosos, pero que escapa al rigor del conocimiento científico”.

Por otra parte, Jorge Carpizo, abogado y rector de la Universidad Nacional Autónoma de México entre 1985 y 1989, elaboró el artículo ”La interrupción del embarazo antes de las doce semanas”. En el segundo capítulo, “Argumentos de carácter bioético y científico”, cita al investigador mexicano Ricardo Tapia, quien desde la neurobiología sostiene que la información genética es lo que diferencia al cerebro humano de otros primates. Esta información se concentra, en especial, en la corteza cerebral.

“En consecuencia, lo que distingue al ser humano es su corteza cerebral, la cual en el embrión de 12 semanas no está formada, razón por la que dentro de ese lapso el embrión no es un individuo biológico caracterizado, ni una persona, tampoco un ser humano”, añade Carpizo. También remarca que este proceso ocurre varias semanas después.

Para el caso argentino, el proyecto abarca las primeras 14 semanas de embarazo para cualquier causal. ¿Cuál es el motivo de esta decisión? Según reporta el portal Chequeado, el ministro de Salud Ginés González García señaló que, si bien el 90% de abortos ocurren antes de finalizar el tercer mes, se decidió dar una “ventana” para cubrir a grupos más vulnerables. Estos “son las que llegan tarde [al hospital], por no tener información” o por no contar con educación.

Finalmente, en declaraciones para el mismo medio, la tocoginecóloga Cecilia Ousset precisó que “prácticamente no hay diferencias en un embrión de 12 semanas y en uno de 14”.

Cabe señalar que, en un país como el Perú, anualmente se registran 28.652 hospitalizaciones y 58 muertes de mujeres por practicar abortos clandestinos. Esto, según estima el médico cirujano Álvaro Taype-Rondan en una carta al editor de la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública.

Asimismo, Jair Bolsonaro cuenta con un extenso historial de cuestionables declaraciones de carácter machista, misógino y homofóbico durante su mandato, así como desde antes de ganar la presidencia de Brasil.

Conclusión

Las declaraciones del mandatario brasileño Jair Bolsonaro son inexactas para referirse a las implicancias de un aborto. Desde un punto de vista científico, la interrupción voluntaria del embarazo no “mata a un niño”, ya que un feto en el primer trimestre de desarrollo no es igual a un ser humano al no tener desarrollado la corteza cerebral. Por lo tanto, calificamos esta declaración como falsa.

*En caso desee saber si una publicación en las redes sociales es cierta o falsa, puede pedir a La República que compruebe la información. Envíe su solicitud al apartado Contacto o escríbanos a nuestro WhatsApp (+51 997 883 271).

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