Verificador LR

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08 Dic 2020 | 10:51 h

“La información filtrada es un documento de 70 páginas en donde se habla del Banco Mundial y se titula ‘Programa de respuesta y preparación estratégica COVID-19′ (...). Lo extraño es que dicho documento tiene una fecha que data del 2017 y 2018. Es decir, dos años antes de todo este desastre”. Así iniciaba un video que un usuario nos hizo llegar a través de WhatsApp. La voz femenina del clip deslizaba, en resumen, que la pandemia había sido planificada.

El video (1) se refería, supuestamente, “a todos los registros de exportación de instrumental y aparatos de prueba de diagnóstico de COVID-19 a diferentes países del mundo”. Tras una búsqueda en Crowtangle, encontramos un artículo (2) de Periodista digital sobre la “información filtrada” que se había compartido a inicios de noviembre en Telegram. En un mes, alcanzó las 1.700 visualizaciones.

Sin embargo, tanto el video (1) como el artículo (2) contienen afirmaciones falsas o no comprobadas.

Artículo se compartió en noviembre. Captura: Telegram

El bulo del “documento de 70 páginas” del Banco Mundial

Para empezar, aunque tanto el video (1) como la nota (2) mencionaron un solo informe, el bulo se basa en dos fuentes reales: un documento del Banco Mundial de 63 páginas y capturas de pantalla del programa Solución Comercial Integrada Mundial (WITS).

El documento oficial del Banco Mundial, titulado Programa de respuesta y preparación estratégica COVID-19 y 25 proyectos propuestos bajo la fase 1 es de acceso público. Por lo tanto, es falso que se trate de “información filtrada”. Además, se emitió en abril del 2020.

Documento recién fue publicado a inicios del 2020. Foto: captura BM

El video y el artículo indicaban que varios países habían comprado kits médicos para detectar el nuevo coronavirus desde el 2017 y el 2018. Pero eso también es falso.

Para sustentar ello se basaron en capturas de pantalla del WITS, en el que se veía que los instrumentos demandados por la pandemia aparentemente estaban disponibles desde el 2017.

“Durante mucho tiempo han tenido muchos otros usos, pero (...) han adquirido especial importancia ante la COVID-19 y han sido clasificados por la Organización Mundial de Aduanas como productos COVID-19 para facilitar su seguimiento”, explicaron desde el Banco Mundial a Newtral.

Por ejemplo, los ventiladores no son exclusivos para tratar la enfermedad por nuevo coronavirus, pero se incluyeron dentro de una lista que contenía los códigos arancelarios de los instrumentos para combatir la pandemia.

Debido a una actualización de la página web, algunas exportaciones del 2017 y del 2018 fueron renombradas con la clasificación correspondiente a los productos médicos dirigidos a la COVID-19 por la Organización Mundial de Aduanas y la Organización Mundial de la Salud, como expusimos en una verificación anterior.

Es falso que militares franceses publicaron el ‘documento’

El video falso expuso que militares franceses filtraron el documento Programa de respuesta y preparación estratégica COVID-19, debido a que consideraban que no existía una pandemia, sino una “guerra biológica” originada por “la combinación de 5G, más virus, más vacunas”.

Este supuesto informe fue adjudicado a la Asociación de Oficiales de Reserva del Ejército de Francia. Verificador revisó las publicaciones oficiales de la Asociación de Reservistas de la Gendarmería (Anorgend), la Asociación Nacional de Oficiales de Reserva de la Fuerza Aérea (Anoraa) y el Ministerio de las Fuerzas Armadas en setiembre. Ninguna de las organizaciones militares de Francia emitió dicho ‘documento’.

Además, Renaud Ramillon-Deffarges, presidente de la Asociación Nacional de Reservistas de la Gendarmería (Anorgend), descartó a AFP Factual que la institución estuviese involucrada.

Es falso que la COVID-19 “esté ligada a la tecnología 5G”

El viral falso indicaba que el 5G causaba la enfermedad generada por el nuevo coronavirus.

En abril, junio y julio desmentimos bulos relacionados. En resumen, las antenas de telefonía móvil como las redes 5G utilizan radiación de baja energía. “Las radiaciones compuestas por cuantos de luz sin energía suficiente para romper los enlaces moleculares se conocen como ‘radiación no ionizante’”, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estas no pueden romper ni los enlaces moleculares, ni los químicos que existen entre las moléculas. Por ende, no desencadenan la COVID-19.

La teoría conspiracionista del Nuevo Orden Mundial

El video aseguraba que el Nuevo Orden Mundial (NOM) quería “controlar a la población”, imponer criptomonedas, introducir chips en el cuerpo, exigir una vacuna obligatoria que podía “modificar el código genético” o “producir autismo”. Todo eso es falso.

En Perú, ya se aprobó que la vacuna para prevenir la COVID-19 no sea obligatoria, tal como reportó el Centro de noticias del Congreso este 4 de diciembre. “El acceso al tratamiento preventivo y curativo de la enfermedad generada por el coronavirus SARS-CoV-2 será libre y voluntario para la población en general en el país”, informó.

Además, no hay evidencia de que la vacuna contra la COVID-19 pueda modificar el código genético, como comprobamos en octubre y noviembre. Las vacunas tipo ARN utilizan un ARN mensajero que está programado para generar inmunidad frente a la proteína S del coronavirus y, posteriormente, ser degradado por las enzimas de nuestro cuerpo. Además, actúa en el citoplasma, y no en el núcleo, por lo que no debería tener contacto con el ADN.

Por otro lado, las vacunas no producen el espectro autista, como explicamos en setiembre y octubre. Este trastorno no tiene una causa específica, pero se expresa en las relaciones con los demás, en la forma de comunicarse y en el comportamiento. Por eso, el tratamiento tiene un enfoque multidisciplinar que busca desarrollar habilidades sociales. Solo algunos niños con TEA (dependiendo de la severidad) requieren medicación.

Por último, el bulo de los chips fue tan difundido que hasta Pzifer aclaró que las vacunas no incluían ningún “chip para controlar a la gente”. Publicaciones similares se han basado en fotos falsas y en hilos de Reddit. En suma, en ninguna fuente confiable.

Todo esto forma parte de la teoría conspiracionista del Nuevo Orden Mundial, la cual sostiene, sin evidencias, que la pandemia fue “planificada”.

Conclusión

El video (1) difundido por WhatsApp contiene varias afirmaciones falsas desmentidas con anterioridad y no ofreció ninguna evidencia. Asimismo, el artículo (2) compartido a través de Telegram repitió el mismo bulo, pero en diferente formato. Por lo tanto, calificamos ambos contenidos sobre la COVID-19 como falsos.

*Si desea saber si una publicación en las redes sociales es cierta o falsa, puede pedir a La República que compruebe la información. Envíe su solicitud al apartado Contacto o escríbanos a nuestro WhatsApp (+51 997 883 271).

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