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24 Oct 2020 | 13:52 h

Una publicación viral en las redes sociales realiza una serie de afirmaciones sobre la futura vacuna contra la COVID-19. Dividida en cuatro temas, la imagen busca desacreditar la seguridad y validez de la misma, así como criticar la obligatoriedad de su aplicación.

Sin embargo, el post contiene tres afirmaciones falsas y una imprecisa, ya que el ARN mensajero no modifica el ADN o se ha saltado los protocolos de Koch, entre otros puntos. Pese a ello, ha sido compartida más de 140 veces desde el 14 de octubre.

Publicación de Facebook emite afirmaciones falsas sobre la vacuna de la COVID-19. Foto: Captura.

¿La vacuna modifica nuestro ADN?

FALSO

Vacuna RNA (ADN mensajero introducido en nuestro ADN) capaz de modificar nuestra expresión genética sin poder ser reparada.

Verificador ha revisado esta afirmación en numerosas ocasiones (1, 2, 3). En primer lugar, el registro de la OMS señala que, de las 10 candidatas a vacuna que se encuentran en fase 3 de ensayos clínicos, solo dos están basadas en ARN mensajero (no ADN, como menciona equivocadamente el post). Se trata de los proyectos de Moderna/NIAID y BioNTech/Fosun Pharma/Pfizer.

Asimismo, es falso que el ARN mensajero modifica el ADN humano. En una verificación anterior, se detalla que una potencial vacuna ARN no puede alterar nuestro material genético y aclara que se encuentran en espacios diferentes de la célula. De igual forma, nuestro organismo degrada naturalmente el ARN mensajero.

“El ARN que se utiliza (en los proyectos de vacuna) está modificado para que funcione a nivel citoplasmático. No para que sea transportado al núcleo donde está nuestro ADN”, acota Juan More Bayona, PhD en Inmunología comparada, a Verificador.

Sobre los protocolos de Koch y la bioética

FALSO

Un experimento que saltea todos los protocolos científicos (Koch) y no respeta los tratados de bioética.

La publicación insiste en una acusación que suelen afirmar los grupos negacionistas del coronavirus, los postulados de Koch. De acuerdo con el diccionario médico de la Clínica Universidad de Navarra, estos son una “serie de condiciones que (...) deben cumplirse para que un organismo pueda ser considerado como el agente causal de una enfermedad”.

Además, precisa que existen numerosos patógenos humanos que no cumplen estos postulados y, sin embargo, su implicación en una enfermedad está “perfectamente establecida”. De igual modo, el portal de fact-checking Newtral apunta que el nuevo coronavirus cumple la secuencia lógica ideada por Koch.

Por el lado de la bioética, la publicación no especifica a qué tratados se refiere. Sin embargo, el texto del post se presenta en contra de la obligatoriedad de la vacuna. Si bien el principio de consentimiento forma parte de la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la Unesco, el artículo 27 agrega que, a fin de “proteger la salud pública”, se podrían emitir leyes que limiten tales principios.

En declaraciones para Verificador, Carlos Medina, médico infectólogo del Hospital Cayetano Heredia, precisa que, para que la vacuna contra la COVID-19 cumpla con la ética médica, es el Estado quien tiene el rol de informar a la población sus beneficios y desventajas. Asimismo, indica que se debe respetar el consentimiento de las personas.

Por su parte, la ministra de Salud del Perú, Pilar Mazzetti, descarta que la futura vacuna vaya a ser obligatoria y determina que es el Gobierno quien es el responsable de establecer una actividad de vacunación.

¿La vacuna tendrá inmunidad legal?

IMPRECISO

Inmunidad legal para los laboratorios que la fabrican, por lo cual nadie podrá reclamar en caso de efectos adversos o muerte.

Esta afirmación es imprecisa. Por un lado, es correcto que farmacéuticas como AstraZeneca han solicitado inmunidad legal ante los Gobiernos europeos, según reporta Reuters. Sin embargo, esto no significa que “nadie podrá reclamar” frente a un eventual efecto adverso.

Dicho medio señala que el Estado cubriría parte de las compensaciones y costos legales en caso de algún evento adverso ocasionado por las vacunas. No obstante, estos acuerdos pueden variar en cada país.

Además, como indica el portal de verificación de datos Chequeado, “lo que buscan los sistemas legales de algunos países es dar un marco de agilidad, no en detrimento de sus ciudadanos, sino para facilitar el trabajo de investigación ante crisis sanitarias.”

Confidencialidad

FALSO

Confidencialidad sobre la fórmula de la vacuna, efectos adversos y resultados sobre los experimentos clínicos que se inocula a ciegas a toda la población.

Verificador no encuentra indicios de que la futura vacuna contará con acuerdos de confidencialidad en el Perú. Tan solo las negociaciones que el Estado realiza con los distintos laboratorios se catalogaron como “confidenciales”. Sin embargo, no se menciona que esta incluya los efectos secundarios o el conocimiento de la fórmula de la vacuna.

En esa línea, el Gobierno peruano ha decidido no firmar acuerdos con AstraZeneca debido a que, precisamente, consideró “insuficiente” la información previa disponible sobre los ensayos clínicos de la vacuna del laboratorio británico.

En otro sentido, el portal Chequeado también desmonta rumores sobre una presunta confidencialidad que impediría a la población de Argentina tener conocimiento de los riesgos de la vacuna. El medio señala que, para que la vacuna sea registrada y autorizada en el país, la fórmula deberá estar totalmente expuesta, así como los ensayos clínicos y los diferentes efectos secundarios.

Conclusión

La publicación viral sobre la vacuna COVID-19 presenta tres afirmaciones falsas y una imprecisa. Una posible vacuna ARN no modificará el material genético de los seres humanos, ya que se encuentran en espacios diferentes de la célula. Asimismo, el nuevo coronavirus sí cumple los protocolos de Koch.

Por otra parte, si bien es cierto que algunos laboratorios han solicitado inmunidad legal, esta no desprotegería a los ciudadanos ante un eventual efecto adverso de la vacuna. De igual modo, no hay indicios de que las candidatas vayan a tener un acuerdo de confidencialidad que proteja su fórmula y los posibles efectos secundarios. Por lo tanto, calificamos esta publicación como falsa.

*Si desea saber si una publicación en las redes sociales es cierta o falsa, puede pedir a La República que compruebe la información. Envíe su solicitud al apartado Contacto o escríbanos a nuestro WhatsApp (+51 997 883 271).

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