08 Oct 2020 | 19:11 h

En Facebook, un video con más de 8.600 compartidos y 1.200 comentarios indica que “el agua es causante de los infartos”. Y por ello, señala que “existen horarios correctos” de cuándo hidratarse para evitar los ataques cardíacos: antes de dormir y ducharse. Sin embargo, este contenido es falso.

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Nos comunicamos con el cardiólogo Marcio Guillén y declaró que no hay evidencia científica de que los infartos —provocados por un coágulo que bloquea una de las arterias coronarias que llevan sangre y oxígeno al corazón— se producen por tomar agua en un momento u horario determinado. “Solo debemos estar hidratados”, destacó.

El especialista resaltó que la hidratación es un factor importante para cualquier ser humano, pero siempre en una cantidad moderada. “Si yo soy una persona con factores de riesgo (hipertenso, obeso, adulto mayor, sedentario, entre otros) y de pronto me someto a una deshidratación. Mi cuerpo ingresa en un estado de ‘estrés’ (...) Esto puede devenir en un infarto”, explicó.

Es falso que beber agua antes de dormir y ducharse previene el infarto. Foto: captura en Facebook.

El post señaló que antes de entrar a la ducha es mejor beber agua porque reduce la presión arterial. Respecto a esto, Marcio Guillén aseveró: “Directamente no tiene una relación”. No obstante, agregó que si alguien come una comida con gran cantidad de sal y toma bastante líquido, este último podría disminuir la concentración de sal. Sin embargo, sostuvo: “Es una hipótesis”.

En esa línea, indicó que la ingesta de líquido podría tener consecuencias óptimas en la presión arterial, pero no es parte de un tratamiento, porque sus efectos "están dentro funcionamiento normal del cuerpo humano”.

“Si tomamos agua obviamente diluimos la concentración de soluto en el cuerpo y, por ende, la absorción de sodio es menos. Esto ocasiona que la presión arterial disminuya. También, si tomamos agua, la concentración de líquido en la sangre aumentará y el cuerpo sentirá que no tiene por qué aumentar la presión y la mantendrá estable. Pero, eso es fisiología, dura segundos, incluso minutos. El paciente que es hipertenso seguirá siendo hipertenso y el que no lo es, en la medida que no se cuida, desarrollará hipertensión”, detalló.

Marcio Guillén aseveró que no es posible decirle a un paciente de edad avanzada que tome un vaso de agua para bajar la presión arterial porque lo que se conseguirá es que vaya más al baño y que la presión aumente.

En una publicación, el departamento de prensa de la Sociedad Española de Neurología (SEN) explicó a AFP Factual que, “una correcta hidratación” es una de las claves, pero no la única para poseer una buena salud vascular. Además, añadió: “Si solo bebemos un vaso de agua por la noche (antes de dormir) no vamos a estar correctamente hidratados, ni por sí solo el consumo de agua (a la hora que sea) va a conseguir evitar las enfermedades vasculares (como el infarto) ni eliminar cualquier riesgo vascular”.

Así también, el cardiólogo uruguayo Alejandro Cuesta declaró al medio mencionado que beber agua antes de dormir o antes de tomar un baño para reducir la presión arterial son enunciados que carece de fundamento científico y no están contemplados en ninguna práctica médica. Asimismo, dijo que la hidratación es bueno “para la protección renal”, pero eso es “estar bien hidratado en general, no un vaso de agua a determinada hora”.

Por su parte, Mónica Katz, presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), resaltó a Factual la importancia de beber agua para la salud y agregó: “El agua es esencial para nuestra supervivencia”.

Asimismo, señaló que la deshidratación puede afectar la presión arterial, generando que aumente o disminuya. Mónica Katz no destacó que haya horarios más adecuados que otros para la ingesta del líquido.

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En una publicación de Boax Slayer, la investigadora biomédica Judith Airey indicó que tomar agua antes de un baño o en cualquier otro momento, no reduce la presión arterial. “En general, aumentar la cantidad de agua que se consume no aumentará la cantidad de sodio que pierde la sangre, por lo que la presión arterial no se reducirá. De hecho, beber agua en realidad puede causar un aumento a muy corto plazo de la presión arterial en algunas personas, particularmente en aquellas con algunos tipos de presión arterial muy baja. Esto es solo temporal y no tiene un impacto a largo plazo en la presión arterial”, especificó.

También, coincidió que mantenerse hidratado es bueno para la salud, pero la sobrehidratación no tiene ningún beneficio para reducir la presión arterial.

Un artículo —"El agua pura tiene un impacto sorprendente en la presión arterial"—, publicado el 7 de agosto de 2018 en el boletín informativo del Vanderbilt University Medical Center, señala que los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt han demostrado que el agua corriente, sin aditivos, hace más que simplemente calmar la sed. Asimismo, indica que tiene otros efectos fisiológicos inesperados y aumenta la actividad del sistema nervioso simpático (lucha o huida), lo que incrementa el estado de alerta, la presión arterial y el gasto energético.

¿Cómo se previene el infarto?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció las siguientes recomendaciones para prevenir un infarto al miocardio o un accidente cerebrovascular: consumir una dieta sana, hacer ejercicios de manera regular, evitar el consumo de tabaco, verificar y controlar el riesgo cardiovascular —tensión arterial, azúcar y lípidos en la sangre—.

En un anterior artículo de Verificador, los cardiólogos Marco Almerí y Roger Isla coincidieron al afirmar que para evitar un ataque cardíaco es necesario la intervención en los factores de riesgo modificables de la persona: estilo de vida; enfermedades preexistentes como diabetes, hipertensión, colesterol alto, entre otros; tabaquismo y alcoholismo.

Así también, ambos especialistas recordaron que existen factores de riesgo no modificables; es decir, que no se pueden controlar tales como la edad, el sexo así como las causas genéticas.

Conclusión

No hay evidencia científica de que tomar agua antes de dormir o de entrar a la ducha reduce los ataques cardíacos. La hidratación es importante para cualquier persona en cantidades moderadas.

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