María Emilia, retrato de poeta

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10 09 2015 | 18:30h

Homenaje. Fotografías inéditas de María Emilia Cornejo, a quien esta noche se rendirá tributo en festival “Lima de sus poetas”.

Quien haya leído el poema “Soy la muchacha mala de la historia”, ese poema despiadado, violento y a la vez intensamente humano de María Emilia Cornejo, no dejará de pensar en las cosas que el texto dice, pero tampoco en la autora de los años 70 que la escribió. 
 
Así, María Emilia –que terminó suicidándose a los 23 años en 1972– para muchos se ha convertido en una suerte de mito y leyenda. Pero no, la poeta tiene rostro, tiene historia y tiene quienes la investiguen y develen su naturaleza de poeta. Uno de ellos, sin duda, es el joven poeta Diego Lazarte, quien desde hace más de un año le sigue el rastro a través de documentales. Precisamente, esta noche le rendirá homenaje con el corto La muchacha mala de la historia, que se proyectará en la Plaza de Armas de Lima.
 
Y es Diego Lazarte quien nos ha brindado las fotografías inéditas de María Emilia que difundimos en esta página, entregadas a él por parientes de la poeta, la familia Cornejo Calderón.
 
La imágenes  son retratos de cuando era niña junto a sus hermanas Mariela y su gemela Ana María. Pero Diego Lazarte también ha recogido testimonios de las hermanas que cubren vacíos y ofrecen un retrato humano de la poeta.
 
Ana María le cuenta el viaje temprano que ambas hicieron a México: “Teníamos 19 años. Vivimos grandes noches de bohemia. Eran otras épocas, D.F. era otra ciudad, “hasta los ladrones eran honrados”, pues nos amanecíamos en la calle. Mis papás nos dieron mucha libertad y como éramos dos, nos cuidábamos entre nosotras.  Dormíamos de día y salíamos pasando el mediodía pues llegábamos a las 6 de la mañana. Acaba de ocurrir la matanza de Tlatelolco (verano de 1968)”.
 
También refiere, ya de vuelta en Lima, que admiraba al padre Gustavo Gutiérrez y que también se fue a vivir a Caja de Agua con su amiga Susana Villarán.  
 
“Susana vivía a una cuadra y media de la casa de Emilia. Una vez cuando fui a visitar a Emilia, su casa era la única casa de la barriada, donde además se escuchaba música clásica. Yo le decía ‘Emilia, qué haces acá’. Era una cosa rarísima, no tenían ni agua ni luz, pero escuchaban a Wagner y a Beethoven. Emilia era así, le gustaba usar ojotas. Era muy apasionada”, ha contado Ana María. 
 
También ha ofrecido claves para entender el famoso poema con las que quizás dejemos de asociar el poema con su autobiografía. 
 
“Ella era muy melodramática. Podía engañar a cualquiera. Era parte de su vena artística.  (...) Ella hacía suyas algunas historias patéticas. Ya había escrito el poema “La muchacha mala de la historia”. Pero ese solo era un personaje. Emilia era bailarina, jaranera y muy graciosa. Salsera a morir”, refiere Ana María. 
 
Pero sintió que su fin llegaba, entró a un cuadro depresivo cuando murió su hijo, y ella se estaba separando.
 
“Cuando fui a verla lo primero que me dijo fue ‘Ana, perdí lo único que tenía. Me estoy separando’. Fue allí cuando entró en un cuadro depresivo muy fuerte, que no dejó que lo viéramos”.
 
Y Ana María no podía dejar de decir sobre la autoría del poema. “Un amigo de la familia nos contó que alguien había salido a decir que Emilia era una farsante, y que su obra era una escritura colectiva de alguna manera. Nosotros sabíamos que Emilia tenía sus cuadernos y que había mandado una versión del libro a Casa de Las Américas. Si ella escribía no tenía necesidad de apropiarse de cosas que no eran suyas”.
 
Esa era María Emilia, una mujer de carne, hueso y poesía.
 

Dato

FESTIVAL LIMA DE SUS POETAS. Se llevará a cabo hoy en el Psje. Santa Rosa (Plaza de Armas), a las 7:30 p.m. Además de recitales de poetas, se proyectará el documental sobre Emilia Cornejo, producción de Cinemapoesía & Caslit.

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