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“Este virrey Amat es más complejo”

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Alberto Isola revela detalles de su papel en La Perricholi

Renato Arana Conde.

Con más de cuarenta y tres años entregados a las tablas, el actor Alberto Isola celebra el medio siglo de existencia del Teatro de la Universidad Católica (TUC). Sin embargo, no se olvida de adelantarnos algo de su esperado retorno a la televisión, encarnando al virrey Manuel Amat y Juniet en la nueva versión de La Perricholi, dirigida nuevamente por Michel Gómez.

–¿Qué significa para usted los 50 años que cumple el TUC?

–Es mi alma máter, pese a que solo estudié un ciclo. Es una institución fundamental en la historia del teatro y lo estamos celebrando con una serie de actividades como la presentación de la obra La vida en dos horas, la cual dirijo.

–¿Prefiere actuar o dirigir?

–Como placer personal, actuar. Dirigir es muy bonito pero tienes que desdoblarte y asumir responsabilidades con todos y es agotador. También me tiene que interesar la historia, si me provoca contarla la dirijo.

–¿Qué condiciones debe tener para usted?

–Debe decir algo. El teatro de puro divertimento, me parece genial pero no me gusta hacerlo. Me gusta dejar al público pensando.
–Cambiando de tema, ¿cuán difícil resultó construir su personaje del virrey Amat?

–Lamentablemente, muchos libros no hablan de la personalidad de Amat, así que me la tuve un poco que imaginar. Este Amat, más que histórico, es un Amat de Michel Gómez y Eduardo Adrianzén (libretista).

–¿Tomó como referencia al virrey de la versión de los 90?

–¡No! Yo la vi y me pareció muy divertida, pero era una versión más farsesca, llevada más hacia lo pícaro, por el contrario, la mía es mucho más profunda y compleja psicológicamente.

–¿Tal complejidad lo lleva a su romance con La Perricholi (Melania Urbina)?

–La relación entre los dos es tratada de una manera mucho más adulta. No solamente es una relación de pasión sexual, sino también tiene que ver mucho con el afecto, con el conocerse.

–¿Esa profundidad de la que habla no resultará tedioso para el público acostumbrado a una primera entrega más picante?
–¡Eh!, ésta también tiene cosas pícaras. Yo creo que a la gente le va a gustar mucho porque es una historia de amor muy particular, donde entre Amat y Micaela había 41 años de diferencia.

–¿Cómo toma el Virrey las infidelidades de su mujer?

–Con mucha filosofía. Es celoso e irascible, pero al final tiene una conversación con ella, antes de que se vaya del Perú, y le dice ‘yo muchas veces sabía lo que pasaba’. Pero la única manera de mantener viva una relación entre dos personas con tanta diferencia de edad es ceder algunas veces.

–¿No es cegarse a la verdad?

–Él sabe bien que debe haber un espacio donde ella tenía que tener su libertad y si la forzaba, como al comienzo de la novela, se iría. Tenía miedo de que se vaya.

–¿Y como evalúa el trabajo con Melania?

–Muy bueno. Yo con ella he actuado muchas veces y la he dirigido. Hay un nivel de confianza que ayuda mucho.

–Para las escenas íntimas, por ejemplo.

–También, yo creo que las escenas están muy bien manejadas y no hay algunas que estén de más. Cuando ves a Amat y Micaela en la cama no están teniendo sexo, sino conversando en la intimidad sobre la relación, sus problemas de pareja. Yo no siento para nada que haya un interés morboso para vender.

–Irá en el horario estelar de las nueve de la noche…

–Yo no pienso en eso. La gente que la va a querer ver lo hará. El rating es importante, pero yo creo que hemos hecho un buen producto. Por mi parte, me alivia que salgamos al aire con todos los capítulos terminados, así no habrá presión por el rating para nosotros.

–¿Cree que centrarnos en historias locales nos limite en la internacionalización?

– He visto un par de escenas ya editadas y creo que fácilmente puede viajar afuera. No creo que sea necesario saber parte de la historia para informarte. Por ejemplo, La tribulación es una historia que sucede en Lima pero es muy universal. Me alegra que la televisión apueste por cosas que salgan de la línea común.

–¿Y las miniseries como Matadoras?

–Ya no hay muchas, ¿no? Como que se están acabando. Yo creo que ya cumplieron su función... pero no puedo hablar mal de esas producciones porque no veo mucha televisión.

–¿Cómo ve la actual coyuntura política?

–Tenemos un presidente electo por la mayoría de peruanos, y así como hay que vigilarlo hay también que darle oportunidad de que haga las cosas. Es importante permitirle trabajar.

–¿Mucho alarmismo?

–Creo que sí. A otros presidentes no les han hecho tanta exigencia.

–Algunos actores se pusieron sus camisetas políticas, ¿comparte esa idea?

–Creo que todos son libres y si yo no lo hice es porque a mí no me gusta, pero no me parece mal. Depende de cada uno.