Una ¿novela? de Manuel A. Segura

grupo larepublica
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2004 M09 17 | 19:00 h
La Universidad Ricardo Palma acaba de publicar en un folleto lo que Ricardo Silva-Santisteban afirma que "puede considerarse la primera novela peruana de la República".

Abelardo Oquendo.-

La Universidad Ricardo Palma acaba de publicar en un folleto lo que Ricardo Silva-Santisteban afirma que "puede considerarse la primera novela peruana de la República". Su título es Gonzalo Pizarro y su autor Manuel Ascensio Segura.

Quien haya leído el párrafo anterior experimentará tal vez la misma extrañeza (¿puede caber una novela en un solo folleto?) de quien, con la mencionada publicación de 47 páginas en la mano, se pregunte si se trata de una primera entrega (el prólogo de Silva-Santisteban informa que se publicó originalmente como folletín, en 1844) o de un error. Pues distinguir las varias especies narrativas no es algo sencillo. Un libro como el de Walter Pabst (La novela corta en la teoría y en la creación literaria. Notas para la historia de su antinomia en las literaturas románicas. Gredos, Madrid, 1972) ilustra eruditamente sobre esa dificultad. Sin embargo, cualquier lector medianamente instruido distingue un cuento de una novela, a simple vista. Es esta cata sumarísima la que se ha tenido en cuenta aquí para conjeturar la extrañeza antedicha. Extrañeza que quizá la mayoría deponga ante la impávida seguridad con la cual el propio autor llama novela a su obra: "No es el deseo de adquirir nombradía literaria (...) lo que nos ha obligado a tomar la pluma para redactar esta novela" (pg. 22). R. S.-S., el estudioso que edita y presenta la narración de Segura, ratifica esa denominación.

La cuestión, puramente académica, de establecer el género del Gonzalo Pizarro de Segura tendría interés porque, si se admite que es novela, habría que modificar la cronología de la novelística nacional. Desde tal perspectiva R. S.-S. estima que se debe "retrotraer en cuatro años" la fecha (1848) de publicación de nuestra primera novela. Pero sucede que con el hallazgo de seis novelas breves de Pablo de Olavide, publicadas en 1828, Estuardo Núñez retrotrajo en veinte años tal fecha. De ahí el título del libro de Edmundo Bendezú Aybar: La novela peruana de Olavide a Bryce (Lima, 1992).

Aun así, la resurrección de la obrita de Segura no está demás. S. S.-S. hace ver cuán mal apreciada ha sido por la crítica, que apenas la menciona, quizá predispuesta por Ricardo Palma a desconsiderarla. (Palma la llamó "novelita" y dijo que no le daba "más significación que la debida a un ligero ensayo en ese género literario". ¿Por qué este desdén de la crítica? No es nada justo. En el páramo narrativo de nuestro siglo XIX esas páginas de Segura descuellan "como una zarza en un sembrío de coliflores", para decirlo a lo Martín Adán. Novela, novelita, novela corta o qué importa qué, lo cierto es que se lee bastante bien. Mejor que otras novelas peruanas del XIX, ellas sí indudables, pero indigestas.