Reportan su cuenta de Instagram y llora porque no quiere volver a ser dama de compañía [VIDEO]

Alejandra Villanueva
h

Una influencer de Instagram vio su cuenta reportada y bloqueada. Jessy Taylor compartió en YouTube por qué no quiere perder a sus seguidores.

En la cuenta de Instagram de Jessy Taylor verás, a simple vista, una chica a la que le gusta compartir selfies como a cualquier otra de su edad. Su nueva cuenta no tiene muchos seguidores para una influencer, apenas unos 5000.

Detrás de sus fotografías con filtro o en el espejo está la dura vida de quien una vez fue una prostituta con tal de ganar unos cuantos dólares. En YouTube, inicia declarando unas tristes palabras: “no soy nada sin mis seguidores”.

PUEDES VER Justin Bieber escribe conmovedor poema a su esposa Hailey Baldwin

Aunque para muchas personas estas palabras pueden sonar a vana superficialidad de una influencer, mientras cuenta su historia el llanto de Jessy deja de ser motivo de gracia o burla.

La mayoría de comentarios en YouTube, y en su nueva cuenta de Instagram, son poco empáticos ante la súplica de una chica que simplemente no quiere vivir en su auto nuevamente y prostituirse.

“Estoy tratando de ser una mejor persona. Quiero decirles a aquellas personas que me reportaron que están arruinando mi vida porque hago todo mi dinero en línea. Todo. Y no quiero perder eso”, cuenta Jessy entre lágrimas.

La usuaria de Instagram habla de sí misma de forma peyorativa. “No era nada”, cuenta en el video de YouTube. “Era una prostituta por Dios. Me desnudaba todos los días. Ya no hago esa m*** porque consigo todo mi dinero online”, explica.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

My old acct was deleted

Una publicación compartida por Jessy taylor (@duhitsjessy) el

“No quiero volver a esa vida. Desde el fondo de mi corazón, apesta”, agrega Jessy Taylor. Antes de conseguir más de 160 000 seguidores en su cuenta bloqueada de Instagram, la estadounidense trabajó en un restaurante de comida rápida y como prostituta.

"Las personas que se ríen de eso y querían que mi cuenta fuera eliminada, pónganse en mis zapatos. Fui abandona por mi familia. Fui traicionada por todas las personas que conocía, excepto por dos o tres personas", explicó en su video de YouTube, mientras rogaba que por favor no vuelvan a reportar su cuenta.

De acuerdo a la influencer, ella no quiere "ser como el 99 % de las personas que trabaja de 9 a 5". "Estoy en Los Ángeles para no ser así. Fue muy difícil haber llegado a donde estuve y que me lo quiten es el peor sentimiento del mundo", comentó.

Con adjetivos hacia sí misma como "era una perdedora" o "soy inútil., no tengo nada para aportar", el video lejos de causar empatía por parte de otros cibernautas, generó rechazo y comentarios ofensivos hacia su forma de hablar.

La llamaron un "monstruo egoísta" y una "millenial demandante", cuando claramente se ve una mujer con poco autoestima y miedo a volver a la calle.

"Lo que tienen que darse cuenta es que no tengo habilidades. Tengo una deuda estudiantil de 20 000 dólares y no puedo ir a la universidad, aunque quisiera". "Intenta estar en mis zapatos por un tiempo, porque te garantizo que no lo lograrías", agregó Jessy Taylor.