Día del Backup: ¿cómo nació esta fecha y por qué es importante conocerla?

La iniciativa busca que tomemos conciencia sobre la importancia de realizar copias de seguridad de nuestros documentos más importantes.

Esta fecha se celebra desde el 2011, gracias a un joven llamado Ismail Jadun. Foto: Optical Networks
Esta fecha se celebra desde el 2011, gracias a un joven llamado Ismail Jadun. Foto: Optical Networks
Juan López

El 31 de marzo, se celebra el Día Mundial del Backup, una fecha que busca concientizar a los cibernautas sobre la importancia de realizar copias de sus documentos más importantes (fotos, videos, música, entre otros archivos).

Según detalla Paréntesis, un portal especializado en tecnología, esta celebración nació en 2011, gracias a la iniciativa de Ismail Jadun, un estudiante de la Universidad Estatal de Youngstown, ubicada en Ohio, Estados Unidos.

El joven publicó un artículo que tuvo una gran repercusión en la Internet, ya que habló del por qué las personas (y también las empresas) deben acostumbrarse a hacer un respaldo de su información más valiosa.

“Propongo que tener un día de la copia de seguridad, un día en que todo el mundo recuerde comprobar que tienen buenas copias de seguridad de todos sus datos”, escribió Ismail Jadun.

Posteriormente, se creó el portal World Backup Day, donde se busca promover esta iniciativa y se habla acerca de por qué es necesaria, incluso brindan tips sobre cómo respaldar nuestra información,

Peligros de no hacer un backup

La República se comunicó con Martina López, Security Researcher del Laboratorio ESET Latinoamérica, quien nos habló acerca de la importancia de esta fecha y cuáles son los peligros de no tener un backup de nuestros archivos.

“De no contar con una solución de respaldo de nuestra información, corremos el riesgo de perderla como consecuencia de un incidente de seguridad. Este puede ser ocasionado por un Ransomware, donde nuestros archivos son cifrados y el cibercriminal solicita un rescate monetario para recuperarlos”, señala la experta.

“También hay que considerar eventos en donde no hay actor malicioso, pero que igualmente pueden causar la pérdida de nuestra información. Por ejemplo, un fallo en el sistema operativo, una eliminación por accidente o hasta un problema con el equipo físico”, añade.

La nube es mejor

De acuerdo a la especialista, las plataformas que permiten respaldar nuestra información han incrementado su popularidad, sobre todo en esta época de pandemia, debido a que brindan mucho espacio y pueden revisarse desde cualquier dispositivo.

“La forma predilecta de respaldo de la información en Latinoamérica, así como en todo el mundo, es mediante servicios de almacenamiento en la nube. Este tiene como principal ventaja una gran capacidad de almacenamiento y sencilla portabilidad entre equipos”, indica.

“Le sigue como segundo método popular de almacenamiento el disco duro externo que, si bien cuenta con grandes espacios para nuestra información, hace de la comunicación entre dispositivos algo más compleja, necesitando de una conexión física para transportar información”, añade.

¿Nuestra información está cifrada?

La vocera de ESET Latinoamérica aseguró que las compañías cuentan con algún tipo de cifrado para los archivos, de esta manera, el usuario tendrá la seguridad de que nadie (ni la propia empresa) podrá revisar sus fotos, videos, entre otros documentos importantes.

Sin embargo, la experta en ciberserguridad recomienda revisar los términos y condiciones de las plataformas, donde alojarás tus archivos, ya que así podrás conocer las prácticas de seguridad con las que cuentan estos espacios.

¿Cada cuanto tiempo debe hacerse un backup?

Finalmente, Martina López sostuvo que respaldar nuestra información debe volverse un hábito periódico (semanal o mensual), ya que de nada sirve recuperar información que no está actualizada.

“Es importante entender que hoy en día manejamos una gran cantidad de archivos en línea, tanto emocional como financieramente valiosos, con lo cual un backup se torna indispensable en estos tiempos”, sentenció.