Últimas noticias sobre Vía Láctea

Lideraron un equipo internacional de científicos que acaba de publicar el estudio. “Ya que el memorial (en honor a los jóvenes que murieron en las protestas) estaba siendo destruido, decidimos colocarlo en el artículo… y de ahí nadie lo va a borrar”.

Las estrellas gigantes azules, durante la fase de supernova, liberan elementos pesados esenciales para que surja la vida, informan los científicos.

Cerca al centro galáctico, dominado por un agujero negro supermasivo que causa enormes perturbaciones, hay un criadero de estrellas que no debería estar allí.

La exposición visual de nuestro vecindario cósmico tiene casi 100.000 pixeles de ancho, 234 paneles de mosaico y se pueden ver más de 20 millones de estrellas.

Mediante una inconmensurable danza, la Vía Láctea y Andrómeda se fusionarán por completo en unos 10.300 millones de años.

Además, el firmante principal del artículo sostuvo que las moléculas del agua están en toda la galaxia, por lo que Marte y Venus se habrían formado igual que la Tierra.

Científicos de la NASA consideran que para los seres inteligentes de otros mundos sería dificultoso superar la barrera de la autodestrucción por su propia tecnología.

Las nuevas observaciones también revelan que nuestro planeta viaja más rápido de lo que pensábamos alrededor del centro de la galaxia, donde se halla el agujero negro supermasivo.

La formación estelar fue denominada ‘Heracles’ y los astrónomos no la habían detectado antes porque pareciera estar escondida por su ubicación.

La unión de nuestra galaxia con otra de ingentes proporciones se habría producido hace 11.000 millones de años, cuando la Vía Láctea era cuatro veces menos masiva.

Astrónomos observaron que un grupo de estrellas en esta región son muy diferentes a las demás y se mueven de otra forma.

Nuevas observaciones revelan que el gigantesco halo de Andrómeda ya alcanzó la zona exterior de nuestra galaxia. Están destinadas a fusionarse.

Los investigadores dicen que este hallazgo podría tener implicaciones importantes para el futuro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Astrónomos afirman que la molécula, nunca antes hallada, podría ser fundamental en la formación de aminoácidos, fuente de la vida conocida tal y como la conocemos.