Laguna amenaza a Huaraz y nadie toma la decisión de actuar

Lección no aprendida. Palcacocha almacena 17 millones de m3 de agua y puede desbordarse en cualquier momento. En 1941 avalancha provocó aluvión que mató a 5 mil personas. Huaracinos esperan que autoridades ejecuten obras de prevención.

Lección no aprendida. Palcacocha almacena 17 millones de m3 de agua y puede desbordarse en cualquier momento. En 1941 avalancha provocó aluvión que mató a 5 mil personas. Huaracinos esperan que autoridades ejecuten obras de prevención.

El 13 de diciembre próximo, Huaraz recordará un año más del fatídico aluvión que mató a cerca de cinco mil personas en 1941. Aquel día, un gran bloque de hielo se desprendió de uno de los dos glaciares que alimentan la laguna Palcacocha –ubicada en la parte alta de la capital de Áncash– provocando un alud de lodo y piedras que sepultó al 60% de la ciudad.

PUEDES VER: ANA pide expropiar las propiedades que invaden faja marginal del Chili

Casi 75 años después del nefasto suceso, los huaracinos viven con el mismo riesgo, pues pese a sus reclamos las autoridades no han ejecutado hasta la fecha las obras de seguridad que se requieren para evitar que este episodio se repita.

"Los entes técnicos hemos demostrado que existe una amenaza latente en el lugar, pero ningún sector ejecuta acciones para solucionarlo", advierte el Ing. Nelson Santillán de la Unidad de Glaciología y Recursos Hídricos de la Autoridad Nacional del Agua (ANA).

Si bien tras dicho evento que vació la laguna y enlutó Huaraz la ANA realizó obras de prevención in situ y colocó un dique de contención de ocho metros de alto, hoy dicha barrera resulta insuficiente pues el volumen de agua que almacena Palcacocha aumentó considerablemente debido al acelerado retroceso de los glaciares que la alimentan, Palcaraju y Pucaranra.

"Dicha obra terminada en 1974 es un juguete actualmente. El dique de seguridad se hizo cuando la laguna tenía medio millón de metros cúbicos, pero ahora tiene más de 17 millones, es decir, su volumen creció más de 34 veces", señala el Ing. César Portocarrero, encargado del área de glaciares del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem).

Eso quedó demostrado en el 2003 cuando hubo un deslizamiento en uno de los taludes de un cerro que generó una ola de 11 metros, superando en tres metros la altura del dique.

Si bien en dicha oportunidad la ola no llegó a la ciudad, ni causó pérdidas humanas, sí trajo consecuencias en la captación del agua que distribuye la EPS Chavín, provocando la ausencia del recurso durante una semana.

Hoy en día los nevados que alimentan Palcacocha sufren constantes desprendimientos, lo que ha aumentado debido a la pérdida de adherencia del hielo a las rocas como consecuencia del cambio climático.

Si bien los deslizamientos diarios son pequeños, se estima que ante un movimiento sísmico de fuerte intensidad podrían caer bloques de 500 mil, 700 mil y hasta un millón de metros cúbicos de hielo a la laguna que guarda la misma cantidad de agua que 6.800 piscinas olímpicas.

Especialistas señalan que esto provocaría –en cuestión de segundos– una ola de no menos de 40 metros de alto que sobrepasaría sin ningún problema el actual dique de contención, siguiendo su camino cuesta abajo por la quebrada de Cojup hasta llegar a la ciudad de Huaraz, dos o tres horas después de ocurrir una gran avalancha.

De producirse un nuevo alud, explica el Ing. Portocarrero, se estima que fallecería el 10% de la población de la capital de Áncash, es decir, unas 14 mil personas.

Y si bien en el país existen miles de lagunas de origen glaciar, Palcacocha resulta un peligro no solo por los factores antes mencionados sino también por su ubicación, ya que se encuentra justo en lo alto de una metrópoli.

Pero no solo Áncash se vería afectada por la ocurrencia de un aluvión en la quebrada de Cojup. Especialistas concuerdan con que la masa de hielo, lodo y piedras destrozaría todos los puentes del río Santa hasta Chimbote y se llevaría la bocatoma de los proyectos de irrigación de Chinecas y de Chavimochic, que facilitan el riego en las partes bajas de los valles de la zona y brindan agua potable a dos regiones.

"Eso quiere decir que si existe un aluvión en la Cordillera Blanca, Trujillo también se queda sin agua para tomar y para su agricultura. Estamos frente a un problema no solo de Áncash sino de La Libertad también", añade Portocarrero.

Lo que espera Huaraz

Tanto los técnicos de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) como los del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) coinciden en que obras de seguridad son la solución ante el latente riesgo en que viven los huaracinos.

Estos trabajos deben incluir la reducción de por lo menos 20 de los 73 metros de profundidad que tiene Palcacocha. Con esta medida se extraería un aproximado de 12 de los 17 millones de metros cúbicos del agua que almacena la laguna. De esta forma, la ocurrencia de cualquier avalancha no tendría la misma intensidad que alcanzaría hoy en día, explica el Ing. Nelson Santillán, de la Unidad de Glaciología de la ANA.

Con un borde libre ganado de 20 metros, se deberá construir un nuevo dique de contención que frene cualquier desborde.

Además, el Inaigem sugiere la instalación de un sistema de alerta temprana que avise en menos de una hora a la población ante la ocurrencia de cualquier evento de esta naturaleza, a fin de que puedan evacuar a zonas seguras. Con este sistema, la mortandad ante un aluvión se reduciría a la mitad o menos.

"Se debe colocar un campamento de monitoreo en Palcacocha que incluya sensores y personal que ni bien detecte el aumento del nivel de la laguna o del caudal del río avise por radio a las autoridades y si se trata de una emergencia se enciendan las nueve sirenas que se colocarán en la ciudad", añade Portocarrero.

Actualmente, el expediente de estas obras se encuentra en la región esperando buen puerto. Se sabe que ya se han aprobado los términos de referencia del estudio, pero los trámites podrían tardar un año para que recién se ejecuten las construcciones.

"Esto se manifestó en el 2009. Ya estamos casi en el 2017 y seguimos en la misma historia. Se han dado 11 declaratorias de emergencia para diferentes trámites, pero no se ha hecho nada", dice Cesar Portocarrero.

El aluvión de 1941 se desplazó por un cauce de entre 100 y 150 metros de ancho antes de llegar a Huaraz, partiendo en dos a la ciudad. No obstante, después del suceso, cuando se volvió a repoblar la capital de Áncash, no se respetó el espacio que ya había marcado la naturaleza.
 
Quien recorre la quebrada de Cojup, siguiendo el cauce del río, puede observar que la población ha construido sus viviendas muy cerca del caudal. Incluso se aprecian edificios de hasta ocho pisos y hasta una universidad. Esta acción ha reducido el espacio que marcó el aluvión a unos escuetos 8 metros.
 
De repetirse la historia y desbordarse la laguna, el cauce actual del río no podrá soportar la gran masa de escombros, por lo que su efecto será más destructivo, ya que el aluvión se bifurcará al llegar a la metrópoli.
 
Se sabe que pese a que diferentes entes técnicos expusieron la problemática de Palcacocha a los gobernadores regionales de Áncash desde el año 2000, ninguno tomó la decisión política de actuar pese a que contaba con los recursos económicos suficientes que provenían del canon minero.
 
Incluso se tocó el tema en mesas técnicas con la PCM, pero el proyecto de seguridad nunca prosperó.

La clave

  • En el Foro de Glaciares y Ecosistemas de Montañas, la ministra del Ambiente, Elsa Galarza, tomó conocimiento sobre esta situación. Aseguró que el tema se iba a desarrollar en una agenda específica para la región, pero se desconocen los avances.
Te puede interesar

CONTINÚA
LEYENDO