Miguel Román: un político tímido pero imbatible en las urnas

RACHA. Fue cinco veces alcalde de Cocachacra y de Islay. Ahora es virtual congresista de Acción Popular. Román se considera un hombre de pocas palabras pero efectivo en las elecciones. El expresidente Fernando Belaunde sigue siendo su inspirador.

RACHA. Fue cinco veces alcalde de Cocachacra y de Islay. Ahora es virtual congresista de Acción Popular. Román se considera un hombre de pocas palabras pero efectivo en las elecciones. El expresidente Fernando Belaunde sigue siendo su inspirador.

Elmer Mamani

Arequipa

¿Puede alguien cansarse del poder? Miguel Román Valdivia no. De sus 55 años de edad, 19 los pasó como alcalde y  hoy está muy lejos de abandonar la arena política. En las elecciones del 10 de abril, salió electo congresista por el partido Acción Popular (AP)para los siguientes cinco años. 

“La gente ve en mí a alguien sincero, que habla claro, dice la verdad y no utiliza el poder en beneficio personal”, ensaya una explicación a  su dilatada trayectoria pública.

La primera vez que ocupó un cargo político fue en 1996. Lo eligieron alcalde de su distrito natal: Cocachacra, el distrito del valle de Tambo  epicentro de las protestas contra Tía María.

 Luego vendría una seguidilla de triunfos en las urnas. Estuvo cuatro periodos ininterrumpidos como máxima autoridad de la Municipalidad de Islay. Fue burgomaestre de esta provincia desde 1999 hasta el 2014.  Siempre bajo la bandera del partido de la lampa.

 ¿Podríamos decir que usted vivió de la política?

- No tanto así. Tuve funciones como tienen otros cargos. Ser alcalde es como cualquier trabajo.

La explicación de su larga carrera tiene un nombre: Fernando Belaunde Terry. Cuenta Román que tuvo la ocasión de ver al expresidente en televisión dando su discurso en un mitin en Cusco. Corría la campaña electoral de 1979. Un  año  después, Don Fernando  ganaría la presidencia del Perú. Le impresionó su mensaje, su actitud y quedó encandilado. Miguel tenía 18 años. Desde ese momento se convirtió en accionpopulista.

Aunque en los primeros años no fue militante, siempre estuvo ligado a AP.  En 1988 asumió la secretaría general del Comando de Juventudes.

En 1992, el exmandatario accionpopulista lo sorprendió visitando su casa en Cocachacra. Belaunde estaba de paso veraneando en las playas de Mejía con un amigo.  Ahí, nació una amistad con el expresidente

Cuando ganó las elecciones para la alcaldía de Cocachacra, Belaúnde tuvo el gesto de  llamarlo por teléfono. La  felicitación se transmitió  en una emisora local. "¡Viva el alcalde Román!", dijo el arquitecto.

Román aprendió todo lo que sabe de él. “Belaúnde significa mi guía e inspiración. Si estoy en política es por él. Es alguien que me ha hecho amar el Perú”, confiesa.

Le dejó varias lecciones. Por ejemplo,  no ser confrontacional y el positivismo. 

EL TÍMIDO y tía maría

Román siempre trata de huir de las entrevistas y cámaras.  Mantuvo perfil bajo en su época de alcalde. Se reconoce como tímido. Una característica desde la época  escolar. Se resistía a hablar o participar en clases.

"Soy recontra tímido pero cuando se trata de aclarar algo, salgo ", admite. 

¿Cómo un político puede ser cinco veces alcalde sin tener facilidad de palabra?

Explica que el aprecio de la gente siempre le vino por su constante preocupación por ellos. Asegura que no dejó en sus gestiones ningún pueblo joven de Mollendo sin agua ni desagüe. También promovió la entrega de títulos de propiedad y gestionó que les entreguen parte del 5 % de ingresos brutos obtenidos del Terminal Internacional del Sur (Tisur) al año.

Pero no todo ha sido felicidad en Román y su vínculo con el pueblo.

Lo acusaron de traidor cuando estalló el conflicto por la proyecto minero Tía María en el 2011.

Sí, pero más que la población fueron los dirigentes. La mayoría de alguna manera respetaba mi posición de estar a favor de que discutamos el proyecto. Si no nos convencía simplemente no la aceptábamos.

A muchos le pareció tibia su posición...

Mi posición no es tibia si no la adecuada (...) Mi función no era  estar en la masa tirando piedras. Nunca promovería la violencia.

Cuando ocurrieron las tres muertes, Román estaba en la capital tratando de convencer al Ejecutivo que suspenda el proyecto cuprífero.

La imagen que tiene el virtual congresista  de Southern Perú, dueña de Tía María, es pésima. Sostuvo que es una empresa que sólo desea cumplir los formalismos y que nunca le importó la licencia social.  "Yo mismo le dije a Óscar González Rocha (presidente de Southern) que esas no eran las formas de llevar adelante el proyecto", replica.

LA REELECCIÓN

Su posición por Tía María, en parte significó también su derrota cuando intentó reelegirse en la Municipalidad de Islay por quinta vez en 2014. La gente quería un cambio. Esos comicios los ganó Richard Ale Cruz, un férreo antiminero.

Aunque siempre apostó por la reelección, Román anuncia que votaría a favor de la no reelección de los parlamentarios si se debate en el hemiciclo. "Si ya se aprobó la no reelección para autoridades regionales y locales, hay que nivelar esta medida con los congresistas", indica.

Muchos dicen que reelección es corrupción. ¿Se cometió irregularidades en sus mandatos?

No creo, si las cosas están clarísimas en la cabeza, también están para los demás.

Según Román de los 19 años como alcalde, salió sólo con dos denuncias. Una fue archivada y sobre la segunda se conocerá el fallo en segunda instancia mañana. 

Claves

Miguel Román saboreó la derrota electoral en dos ocasiones. Una cuando postuló a regidor a la Municipalidad Provincial de Arequipa en los años noventa; y la otra en las elecciones del 2014, cuando intentó una vez más la reelección en Islay.

Sacó 26 mil 807 votos como candidato al Congreso. 

El padre de Miguel Román Valdivia, Emilio Román Abusada, también fue alcalde de Cocachacra luego que su hijo dejara el cargo para ser burgomaestre de la provincia.

 

 

 

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