José Torres Angles: “Mi padre dijo que con el arte me iba a morir de hambre”

José Torres Angles. Actor y gestor cultural en Lima Norte. Fundador del Grupo Grecia.

3 Mar 2016 | 3:23 h

Tú quisiste ser militar. ¿Cómo terminaste en el teatro?
 
Sí. De chico tenía un pariente militar y lo admiraba mucho. Me preparé mentalmente para ser militar. Al terminar el colegio, postulé a la Escuela Militar de Chorrillos e ingresé, pero había que dar una garantía, que en esa época era mil dólares, que mi familia no tenía. 

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¿Y ahí se quedó tu vocación…?
 
Mi familia me dijo: espera un año más y prepárate. En eso, me levan y me mandan a zona de emergencia, en la sierra de Lima. Yo dije: si quiero ser militar, tengo que vivir la vida militar. Pero salí del servicio con un agridulce. La formación militar me agradaba, pero la ética interna de la milicia, no.  
 
¿Hubo maltratos?
 
Sí. Teníamos que pagar derecho de piso como "perros", pero yo sabía que entrar a una formación militar era como entrar a ser ninja: no iba a ser facilito ni color de rosa. Lo que me desanimó fue escuchar y ver situaciones en las que a los soldados los hacían responsables de actos que cometían los oficiales. 
 
¿Cómo llegas al teatro finalmente?  
 
Salgo del servicio militar y decido seguir estudiando, y una de mis hermanas me dice: Chato, están dictando talleres de guitarra y teatro en la parroquia de la comunidad (Santa Luzmila, Comas). Yo fui con mi guitarra, porque del teatro no quería saber nada, pero las vacantes estaban llenas. 
 
¿Y qué hiciste?
 
Como no tenía forma de volver a mi casa, me quedé en la clase de teatro. En una de esas subí al escenario y fue un amor a primera vista. Sentía que era el lugar donde debería estar. Pero mis padres nunca quisieron. Mi padre era bastante rígido y cuando le dije que quería ser actor, me dijo: bajo mi techo jamás. Entonces agarré mis cosas y me fui a la calle hasta el día de hoy.
 
Tú eres autodidacta, ¿no?
 
Sí. No estoy en contra de los estudios, pero si uno no tiene pasión o no tiene claro lo que quiere, los estudios tampoco te ayudan de mucho.
 
¿No necesitas título para ser actor?
 
Yo considero que para ser actor no, pero para respaldarte como tal sí. Yo muchas veces he querido formar una escuela, pero el título no lo tengo y por eso no se da.  
 
¿Por qué decides centrar tu trabajo en Lima Norte?
 
Pasó que una vez el alcalde declaró Comas la capital cultural de Lima Norte e hizo una declaración muy bonita diciendo que aquí había ciento y pico de grupos de teatro y mucha movida cultural. Entonces, un extranjero que estaba presente me pregunta: ¿y dónde puedo ir a ver esta noche teatro? No existía. Y hasta el día de hoy no existe.
 
¿No existe? Suena difícil de creer.
 
No existe. Y eso es contra lo que luchamos día a día. Nosotros, en nuestros 20 años, siempre hemos hecho obras, pero hace tres años hemos abierto nuestra pequeña salita y todos los viernes, sábados y domingos hay teatro. Somos el único grupo que no para de enero a diciembre, viernes, sábado y domingo. 
 

¿Se puede vivir de hacer teatro en la zona donde lo haces?
 
Por supuesto. Comas ya no es lo que la gente piensa. No estoy en contra de que el teatro se dé gratis en los lugares donde la gente no puede pagar, pero en Comas no. La mayoría de las personas allí tiene auto. Hay colegios en Comas que cuestan 450 soles la pensión…
 
Pero el prejuicio es que a los sectores populares no les interesa la cultura.  
 
Yo creo que prejuzgamos. Lo que hay que tener es continuidad. Muchos grupos sacan un proyecto, dura una semana y un mes, desaparecen tres, cuatro o cinco meses, vuelven a sacar otro y creen que el público debe de venir de por sí. No, nosotros somos personas de costumbres. Por eso, desde que Grecia abrió la sala, no la cerramos, y las personas han empezado a venir solitas.  
 
¿No harías teatro en otra zona?
 
Mi objetivo está en terminar de sembrar bien las cosas en Comas, tiene que haber ese referente. Otro referente tiene que ver en lo sucedido con mi papá, porque su argumento fue que con el arte me iba a morir de hambre.
 
¿Tenías que demostrarle que no?
 
Claro. Grecia tiene dos locales: uno en Comas, otro en Carabayllo y pronto abrimos el de Puente Piedra. Desde que me fui de mi casa en 1996 hasta este momento que estoy sentado aquí, todo lo conseguido, todo lo que tengo, la vida que llevo, todo lo ha pagado el teatro.  
 
¿Y tu padre ha ido a verte?
 
Claro, esas heridas ya se cerraron hace tiempo (risas). Entonces, yo quiero construir con Grecia una empresa que crezca tanto y pueda estar, tanto del lado ético como del lado profesional, sin descuidar la vanguardia y sin descuidar las tradiciones, de tal manera que crezcamos y seamos el referente para muchos jóvenes.  
 
¿Particularmente te sientes más gestor que actor?
 
Lucho contra eso, no quiero ser solamente gestor. De cada tres obras que salen, mínimo en una tengo que estar. Que te reconozcan como actor es algo maravilloso. Todavía tengo ese conflicto conmigo, pero te jala mucho la gestión. El tema empresarial es una cosa para la que no estaba preparado, pero lo he hecho de la manera más responsable que he podido.

La ficha

Nací en Comas hace 44 años. De niño quise ser militar. Fui llevado y cumplí mi servicio en zona de emergencia y, al salir, me encontré con el teatro. Fue un amor a primera vista. Desde entonces me he dedicado a la actuación. En 1996 fundé el Grupo Grecia para difundir y desarrollar arte y cultura en Lima Norte (especialmente Comas y Carabayllo).  Ahora tenemos un pequeño teatro y nuestra meta, que ya estamos logrando, es que Lima Norte tenga una cartelera teatral y cultural como otras zonas de la ciudad.

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