Tramo de Carretera Central en San Mateo continuará cerrado por severos daños

Huaico en Huarochirí. Autoridades no establecen fecha para reanudar el tránsito, pero estiman que no será antes del lunes. Deberán encauzar el río y determinar el estado de la pista. Entre 2 mil y 6 mil unidades diarias transitan por esa importante vía.

Huaico en Huarochirí. Autoridades no establecen fecha para reanudar el tránsito, pero estiman que no será antes del lunes. Deberán encauzar el río y determinar el estado de la pista. Entre 2 mil y 6 mil unidades diarias transitan por esa importante vía.

Como en un estadio, hay pifias, gritos y una tribuna (sin butacas). Los espectadores miran solo un escenario: una máquina excavadora que lucha contra la fuerza del río Rímac. En las faldas de un cerro de la provincia limeña de Huarochirí, el público espera que esta escena –por fin– acabe. Muchos viajeros y pocos curiosos piden su desenlace desde hace más de 48 horas, el tiempo que están varados a la altura del kilómetro 83 de la Carretera Central.
 
 
Lo cierto es que aún no hay fecha para ese final. El tramo entre Matucana y San Mateo, donde el último jueves cayó un huaico, permanecerá cerrado hasta que las excavadoras y el resto de maquinaria pesada logren encauzar el río Rímac
 
Tanto el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) como la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutrán) no definen una fecha para la apertura. Sin embargo, estiman que, por lo menos, no será en los próximos 2 días. Ello pese a que, inicialmente,  se dijo que sería en 24 horas si no había lluvias en la zona.
 
La maquinaria hundida, el río que invade una carretera y la línea férrea en reparación era lo que hasta el mediodía de ayer mostraba el anexo Tambo de Viso, distrito de San Mateo. En esa zona, los viajeros –que intentaban llegar a Lima o a la sierra central– hoy duermen, comen y esperan. 
 
"El río está destruyendo la carretera", afirma el ministro de Transportes y Comunicaciones, José Gallardo. Y es que  unos 500 metros de la vía –según el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci)– son ocupados por el agua. Es un nuevo río que ahora recorre el asfalto. 
 
El 25 de febrero a las 4:30 p.m., las intensas lluvias originaron aquel huaico en la quebrada San Miguel de Viso, lo que ocasionó un embalse del río Rímac, que –acto seguido– buscó otro curso y halló la Carretera Central. Hasta el cierre de esta edición, el agua seguía recorriéndola. 
 
"Este evento es uno muy fuerte cuya solución es compleja y delicada (...). Por el poder de la erosión, el agua está destruyendo la carretera", dice el ministro Gallardo. Esto es ratificado por María Jara, jefa de la Sutrán, quien manifiesta que los daños estructurales causados son severos.
 
Según estimaciones de la Sutrán y del MTC, entre 2 mil y 6 mil vehículos (autos livianos y de carga) transitan a diario por toda la Carretera Central.  "La media es 2 mil, pero los fines de semana puede llegar hasta 6 mil", refiere. La funcionaria agrega que, de ser el caso, esas unidades deberán optar por las rutas alternas o postergar los viajes ante las condiciones climáticas. Así, los vehículos que vienen de Lima pueden llegar hasta Matucana, pero no podrán pasar. 

La misión

"Estamos en huaico", le responde un hombre a su interlocutor por el celular. Lo hace como si le comentara sobre un resfrío o un pequeño retraso en el paradero de buses. Da su justificación mientras espera en la fila de los que quieren cruzar el huaico. Sobre las aguas marrones, una gruesa madera  facilita el camino de quienes intentan ir desde Matucana hasta San Mateo. Personal del Ejército y de la Policía vigila el lento y arriesgado pase. 
 
En tanto, otra excavadora hace su trabajo e insiste en encauzar el río. Al lado, otra maquinaria sigue hundiéndose producto de una filtración. Comenzó su trabajo ayer, el mismo día en que dejó de funcionar entre las piedras. El clima y la fuerza del río dificultan la labor e incluso la llegada de estas enormes palas al sector.
 
"Para limpiar y llegar a la zona, se debería ir por la Carretera Central, pero por ahí ahora transita el río. Ante eso, se podría pasar por otro lado, pero ahí está la ferrovía (también con daños)", dice el MTC.
 
La primera medida es que el río Rímac vuelva a su cauce. Y para eso no hay fecha. Gallardo sentencia que "el daño a la carretera es irreversible. Se tiene que hacer una carretera nueva en toda esa parte, pero antes de eso se tiene que rehabilitar para que la transitabilidad se recupere (...). Le ha hecho un tremendo daño". 
 
Alfredo Murgueytio, del Indeci, dice que luego de la medida inicial será necesaria la revisión de la vía. "Como hay mucha agua, puede haber filtraciones y erosión en la capa asfáltica de la carretera". 

Dormir en la vía

Pedro juega con piedras. Las mete en una bolsa de plástico empolvada que encontró en la zona del huaico. La bolsa se rompe, él hace un nudo y vuelve a colocar las piedras. En sus 5 años, no había visto de cerca un huaico. Y ahora que está tan cerca sigue sin observarlo.
 
Sus dos hermanos y sus padres también miran la lucha de la excavadora en esa carretera que parece un río. Partieron el mediodía del viernes desde Lima hacia Huancayo y, 24 horas después, siguen en Lima. 
 
Un grupo de transportistas también varados miran a Pedro, al río y a los funcionarios. Exigen que pronto culmine la limpieza, antes de que todos sus alimentos sean inservibles. 

Medidas de fuerza

En la larga fila de vehículos, la mayoría son de mercancía y llegaron de Pucallpa, Satipo, Pichanaki y otras zonas. Y no solo aparecen detenidos en Tambo de Viso, sino por tramos de San Jerónimo de Surco –donde también cayó un huaico– o Matucana. "El peaje (Corcona) nos lo cobran 24 horas, ¿por qué no trabajan esas 24 horas tratando de liberar la vía? Nuestros productos se están pudriendo", sostiene el transportista César Enciso. Ya perdieron papayas, piñas, choclos. Amenazan con tomar el referido peaje si continúa la demora en la apertura de la vía.
 
Por su lado, la Sutrán plantea que los transportistas retornen y usen una de las 5 rutas alternas dispuestas (ver infografía). Sin embargo, los conductores desde su tribuna improvisada manifiestan que esas rutas alternas son intransitables y no sirven para la carga pesada. 
 
En tanto, los comuneros de San Miguel de Viso también bajaron, pero de su anexo, para advertir que no tienen agua potable ni acceso a otras zonas. 
 
"Al final, todos se irán. Nosotros nos quedamos", se despiden dentro de un bus. 

Viajes gratis en el ferrocarril

El presidente de Ferrovías,  Juan de Dios Olaechea, indicó que desde hoy el Ferrocarril Central Andino brindaría un servicio social entre Matucana y Tambo de Viso a fin de facilitar el traslado de los pasajeros varados. En diálogo con La República, calculó que en cada viaje de los trenes se podrá trasladar a unas 300 personas. Para que esto se concrete, se espera que durante la noche de ayer se hayan reparado los daños generados por el huaico en un tramo de la línea férrea.
 
La Policía de Carreteras y Sutrán custodian el paso en tramos como Matucana y el peaje de Corcona. 
 
En el terminal de Yerbateros, el precio de los pasajes de buses cuadruplica su costo. La duración del viaje también se multiplica: si llegar a Huancayo demoraba 7 horas, ahora –usando una ruta alterna– supera las 15.

 

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