Mafia lidera 18 de los 21 pabellones del penal de Lurigancho

Situación ocasiona que adentro haya drogas, armas, internet y hasta máquinas para falsificar dinero. Hay 40 policías y 20 agentes del INPE para vigilar a más de 9 mil presos.

1 Feb 2016 | 2:45 h

En el pabellón 5 del penal de Lurigancho, una mujer de mediana estatura y tez trigueña intenta ingresar 30 latas de cerveza. Presenta al guardia su mercadería: tapers de plástico que en su interior contienen lentejas, arroz y papas cocinados con sarza de cebolla. El suboficial revisa cada uno de ellos y nota algo extraño. Dentro de la comida halla lo prohibido: las latas de cerveza.
 
 
No solo eso, el guardia, al revisar las prendas de vestir de la mujer, encontró que en la larga falda ella había guardado botellas de ron, whisky, teléfonos móviles y dentro de la ropa interior ocultó varios chips de celulares.   
 
Por este acto, Katerine Diaz Tarazona, de 23 años, no podrá ingresar a ningún penal del país por un periodo de entre 6 a 12 meses y fue llevada a la comisaría de Canto Rey en San Juan de Lurigancho. Esta situación se repite cada miércoles y sábado, los días de vista para las mujeres y los domingos que son para los varones la situación es la misma. 
 
Un lugar como Lurigancho no es una prisión cualquiera, hay que entender que este recinto penitenciario está dentro de los 10 peores penales del mundo, el cual tiene una capacidad para 3 mil reos, pero en la actualidad este lugar alberga 9 mil 300 internos.
 
En Lurigancho no se pasa lista de presos, no se usa uniformes, no hay hora de dormir, el control en este penal resulta figurativo por las cosas que se pueden encontrar dentro, hasta los propios reos llevan las llaves de sus celdas.

Control de delegados

Según un trabajo de inteligencia de la Policía Nacional, se determinó que en esta cárcel no solo se vende cerveza, drogas, celulares para extorsionar a empresarios y otras especies; en Lurigancho hay discotecas y bares, las mujeres ingresan para tener relaciones sexuales con los internos, hay celdas doradas y hasta existe una fábrica de billetes falsos.
 
¿Y la vigilancia en el penal? En Lurigancho hay 40 policías y 20 agentes del INPE vigilando a miles de internos. Esto resulta insuficiente, por ello, el sistema penitenciario usa a 18 internos que lideran cada pabellón.
 
"La situación de Lurigancho es caótica, la autoridad delega el auto gobierno, no se puede dar autoridad a un interno sobre otro, el líder toma el monopolio de la comisión del delito, como es el uso de celulares, la venta de drogas, prostitución y como también es el pago de mantenimiento, alimentación de las celdas. Son negocios creados por el submundo penitenciario", dijo César Orozco, secretario general del sindicato de trabajadores penitenciarios.
 
Solo hablando de la alimentación, en promedio se gasta 4 soles para la comida del preso, si redondeamos a 10 mil internos, llegamos a 40 mil soles diarios, pero el dinero reunido no llega a usarse completamente, allí nacen las comisiones, los delgados reciben parte del dinero que no se usa, los proveedores y los malos agentes de la Policía y del INPE se benefician con ese dinero.
 
"El negocio del proveedor nace a la entrega de alimentos, por ejemplo, a un pabellón le toca 30 kilos de carne, pero en la práctica llegan 15 kilos. Al no cumplir, el proveedor da una cuota a través de dinero o víveres, es ahí que el delegado y malas autoridades reciben su comisión", agrega Orozco.          
 
Pero no solo eso, cada pabellón cuenta con una discoteca. En las noches, algunas chicas ingresan al penal para acompañar a los internos y las fiestas llegan hasta el amanecer. 
 
Además, en los días de verano los internos arman piscinas y pasan algunos domingos relajados, como por ejemplo en el pabellón 11A, donde la policía descubrió que los delegados de los pabellones gozan de alcohol, drogas y amplio esparcimiento, identificaron al ex policía Esteban Quispe Tintaya, 'Chancho Negro', líder de este pabellón, internado en el penal por secuestro.
 
Justo el pasado domingo 24 de enero, en el pabellón 9, celda número 13, Jean Paul Robledo Duharte, luego de una noche de copas, extrañamente se lanzó de la ventana de su celda, y quedó herido. 
 
Los custodios notaron que la víctima estaba bebiendo whisky con José Luis Bernaola Delgado, Iván Pure Farfán y Luis Jesús Liza Cisneros, 'Kiko'. Tras el fuerte accidente, el herido tiene una grave fractura en el cerebro, por lo que se encuentra internado en el hospital Hipólito Unanue.

Red de proveedores

El desgobierno que existe en el penal nace con dos personajes muy conocidos tanto afuera y dentro del recinto penitenciario: ellas son Bibiana Martínez Hurtado, 'La Bruja', y Ana María Poma Carhuaricra, quienes son proveedoras, cuentan con facilidades para ingresar objetos a Lurigancho y, además, ellas facilitarían el acceso de licores y celulares para comercializarlos dentro del penal. 
 
Un beneficiado de esta red de proveedores es un interno, Alfonso Bardales Quiroz, quien fue condenado a 12 años de prisión por el delito de Tráfico de drogas, (tiene 7 años en la sombra). Este sujeto trabaja en complicidad con una linda mujer, Amanda Cóndor Almerco, quien estaría apoyando al reo en extorsiones que realiza a empresarios.
 
"Hay una red de proveedoras, hasta el chofer del coronel Humberto Montufar (director del penal), identificado como Marcos Alcides Tamayo León, está metido en este negocio. Los colaboradores de esta organización también serían un  técnico de segunda, Carlos Valle Cruz, quien al parecer está con la venia del coronel Montufar y el jefe de interior, comandante Rojas Tito", contó un agente de la policía en Lurigancho.
 
El diario La República cuenta con el testimonio de una joven de 29 años que tuvo una relación e incluso se embarazó de Alfonso Bardales Quiroz.
 
"Llegué al penal por intermedio de una amiga, llevábamos cosas para vender y allí conocí a Alfonso Bardales. Eso fue en el 2014, nos veíamos seguido. Tuvimos una relación dentro del penal, estuve embarazada de él y perdí mi hijo porque me pegó en su celda", indicó la señorita.
 
Ella contó que en su pabellón tiene el poder entre los internos, ya que en el lugar cuenta con una tienda y comercializa marihuana y licor, además cuenta con varios celulares y  extorsiona a empresarios dedicados a la construcción.
 
"Tras la denuncia que realicé, la policía ingresó a su celda y decomisaron su celular. Allí encontraron evidencia de cómo extorsionaba a empresarios, en complicidad con Amanda Cóndor, con quien tuvo una relación. Por Whatsapp se mandaban fotografías íntimas", indicó.
 
César Orozco, del sindicato penitenciario, indicó que el director del penal de Lurigancho debió de redireccionar al interno a un régimen especial.
 
"Si el reo tiene antecedentes, denuncias y en la última intervención demuestra que contaba con celulares, televisor, licor, drogas y demás objetos ilícitos, con un informe del área de seguridad, a través del consejo técnico penitenciario, se podría fundamentar la regresión al tratamiento del interno y trasladarlo al penal de Ancón o de Challapalca. Ya no puede seguir en Lurigancho", dijo Orozco.

Todo tiene un costo

Si usted quiere visitar a un familiar o un amigo al penal, debe saber que todo tiene un costo, como por ejemplo un día de visita de mujeres pueden llegar miles de señoras a visitar a un interno y las colas se vuelven interminables. 
 
Si usted no quiere hacer la cola tiene que pagar S/10 y pasa directo, S/20 para los que están ebrias y S/50 para las personas que no tienen DNI y/o para que no pasen por la búsqueda de requisitorias.
 
Si el interno es nuevo en Lurigancho, tiene que pagar 650 dólares por una pequeña celda sin baño, pero si el delincuente quiere mayor calidad de vida tendrá que pagar 900 dólares por una celda amplia y que cuente con baño con mayólicas y terma.
 
"Tener un televisor en tu celda con cable está 200 soles, ingresar celulares te puede costar 120 soles. Para ingresar objetos hay que pagar a los cuarteleros. Así funciona", indica la Policía.
 
Dentro de Lurigancho, una lata de cerveza cuesta S/25, una jarra de ron la encuentras a S/10, una piña colada o sangría está S/12 y por una copa de whisky etiqueta azul, los reos pagan S/35.

Enfoque 

Hay que denunciar extorsiones

Víctor Gandolfo. Capeco
 
Capeco está asociado a varias empresas de construcción y desde hace varios meses recomendamos que los empresarios denuncien las extorsiones ya que, efectivamente, la mayoría proviene de las cárceles como Lurigancho.
 
Además, en el mercado existen constructoras medianas o pequeñas y tengo conocimiento que son el blanco de los extorsionares. Es muy importante que se denuncien estos actos para que el delito no se repita.
 
Por temor, algunos empresarios pagan y crean el negocio para los delincuentes, ya que alimenta el robo.
 
En el caso de los penales, en otros países no permiten el trato directo de familiares con los internos, hablan mediante un intercomunicador, y así evitan el ingreso de celulares, alcohol, drogas.
 
La corrupción en los penales es un problema que repercute directamente con la seguridad ciudadana en Lima, las extorsiones han atemorizando a algunos empresarios, pero esto se debe de vencer.
 
Es conocido que los extorsionadores en los penales reciben información de su víctima, la magnitud de la empresa. Al inicio piden 10 mil soles y si la víctima accede para la próxima le piden más, en ocasiones se pide el 1% o 2% del valor de la obra.
 
Los empresarios deben unirse y ayudar a la seguridad ciudadana, apoyar con logística a la policía.

Habrá bloqueo de celulares en Lurigancho

Julio Magan, jefe del Inpe, culpa a malos agentes de que los internos cuenten con celulares y otros objetos prohibidos dentro de los penales.
 
"No se puede negar eso, hay corrupción en Lurigancho, estamos trabajando para que los celulares sean retirados de la propiedad de los internos, constantemente se realizan requisas", indica Magan en una conferencia de prensa en el penal de Chorrillos. 
 
El jefe de esta institución penitenciaria aseguró que para este año se viene realizando procesos de investigación, para bajar el índice de corrupción del Inpe.
 
"Estamos colocando el sistema de bloqueo de celulares, en Cañete, Huaral, Ica y Sarita Colonia y para los próximos meses seguirán, Ancón, Lurigancho y Castro Castro.

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