‘Narigón’ es el hampón que dirigió el asalto en el aeropuerto de Juliaca

Operación altiplano. Policía identifica al cabecilla como Miguel Pérez Tirado, limeño de 43 años, quien posee un viejo historial delictivo que comienza con un periodo de prisión en Maranguita. También cayó un presunto policía boliviano identificado como Juan Chirino Vargas, además de otros cuatro ladrones puneños.

31 Ago 2015 | 5:15 h

Operación altiplano. Policía identifica al cabecilla como Miguel Pérez Tirado, limeño de 43 años, quien posee un viejo historial delictivo que comienza con un periodo de prisión en Maranguita. También cayó un presunto policía boliviano identificado como Juan Chirino Vargas, además de otros cuatro ladrones puneños.

A mediados de octubre del 2009, cayó arrestado Miguel Ángel Pérez Tirado, uno de los prófugos más buscados por la justicia. Entonces estaba acusado de liderar una banda que protagonizó resonantes asaltos en Lima. Cuando salió en libertad, viajó a Puno a reunirse con antiguos compañeros de celda que el viernes cometieron un atraco de película en el aeropuerto internacional de Juliaca.
 
A Pérez Tirado se le considera el cerebro de esta organización. El sábado, diez horas después del robo, la Policía logró atraparlo.
 
En el prontuario de este delincuente de 43 años hay una sucesión de graves delitos. 
 
Asaltó a dos policías, estuvo acusado de maltratar a su esposa y en el 2009 fue imputado por el robo a la tienda de electrodomésticos Sencos, en San Juan de Miraflores.
 
En esa oportunidad resultó aprehendido junto con Luis Santa Cruz Ibarra y Moisés Caicedo. Cuentan que es un hombre sanguinario, que asalta y mata por placer. Por eso, después de conseguir salir de la cárcel, continuó en su escalada de crímenes.
 
Pérez Tirado tiene varios apodos: "Narigón", "Cholo" y "Trinchudo". Antes de cumplir los 18 años ya había estado en Maranguita, donde siempre tuvo problemas de conducta.

"Era indomable. Le hacía frente a quien se le ponía adelante", explicó a La República un agente policial que lo conoció cuando estuvo encerrado en la Divincri de Villa El Salvador.
 
Miguel Pérez Tirado fue capturado el sábado en el sector de Carigachi, distrito de Coricoto, provincia de San Ramón, junto a un presunto policía boliviano identificado como Juan Pablo Chirino Vargas. 
 
"Coordinamos con las autoridades del país altiplánico, pues todo parece indicar que se trataría de un agente policial de Bolivia", explicó el jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), general PNP José Lavalle.
 
Otros delincuentes a los que se les atribuye haber participado en el denominado "robo del siglo" son: Édgar Suaña Mamani, Fernando Yana Quispe, Félix Yana Roque y Hernando Laura Yana Quispe, todos ellos nacidos en la región de Puno y algunos con antecedentes.

Caen con dinero y oro

El director de la Dirincri confirmó que la banda compuesta por 12 sujetos es un combinado de delincuentes limeños, puneños y bolivianos.
 
Lavalle señaló que aún falta capturar a cuatro peruanos y dos malhechores de Bolivia.
 
También explicó que los delincuentes se llevaron 123 kilos de oro, cuatro millones y medio de soles y un millón de dólares en efectivo.
 
"La Policía ha recuperado 30 kilos de oro, más de un millón de soles y armas de fuego", dijo el jefe de la Dirincri en una conferencia de prensa ofrecida junto al director de la Policía Nacional, general PNP Vicente Romero Fernández.
 
Precisó que la superbanda internacional ha puesto en vilo el sistema de seguridad aeroportuaria, a cargo de compañías privadas y no de la Policía Nacional.

Botín bajo tierra

Horas después del asalto, los  investigadores tuvieron una pista firme sobre una de las rutas que había escogido parte de la banda para escapar.  Tenían la información de que Pérez Tirado había estado por el Cusco, por ello bloquearon las seis salidas que conducen hacia esa ciudad.
 
Pero un dato importante los condujo hasta una cabaña de Carigachi: la presencia de dos vehículos extraños.
 
Fue la pista que llevó a los agentes a montar el dispositivo de vigilancia. Durante varias horas captaron imágenes y pincharon teléfonos hasta recomponer el rompecabezas que, de momento, ha permitido desbaratar el 50 por ciento de la banda.
 
Los delincuentes se habían dividido en dos grupos. Uno estaba liderado por Pérez Tirado, quien había prometido a su cómplices llevarlos hasta el Cusco y luego a Bolivia.

El general Lavalle manifestó que los delincuentes habían alquilado esa cabaña con el propósito de "fondear" (enterrar) parte del cuantioso botín.
 
Hasta ese momento parecía el robo perfecto. 
 
Según las investigaciones preliminares, los delincuentes mantuvieron varias reuniones para intentar establecer contactos con algún posible comprador del oro en el Perú y en Bolivia.

No hubo tiempo y el grupo liderado por Pérez Tirado apenas logró esconder algunas piezas auríferas robadas la noche del viernes en el aeropuerto de Juliaca.
 
La idea de los hampones era salir de la zona sin nada comprometedor y luego de varios meses volver por el botín.
"Lo tenían bien estudiado, pero también la banda cometió errores y ahora estamos tras los pasos de los otros miembros. No llegaran muy lejos",
- expresó el general Lavalle con un tono de confianza.

Agentes desarmados

Los investigadores explicaron que el atraco duró entre 12 y 15 minutos. Fueron 12 hombres armados los que ingresaron en dos vehículos al aeropuerto de Juliaca, interceptaron dos camionetas blindadas de Prosegur y huyeron, sin lastimar a nadie, con un enorme botín de 123 kilos de oro y dinero en efectivo. 
 
Confirmaron que al momento de ingresar a la zona de carga los camiones de valores estaban escoltados por un equipo desarmado de seguridad privada. Por protocolo de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), solo la Policía interna del recinto cuenta con luz verde para portar armas de fuego.
 
Los asaltantes se apoderaron del oro y del dinero que iba a ser cargado en un avión de una aerolínea comercial que debía realizar un vuelo a Lima y escaparon por la pista de aterrizaje del aeropuerto hasta llegar a la cabecera del terminal aéreo, donde incendiaron los dos vehículos. Luego saltaron un muro de concreto de 1,10 metros y fugaron en un tercer vehículo rumbo a una de las vías que conducen al Cusco.  
 
Según los pobladores de dicha zona, uno de los atracadores a cara descubierta hizo señales con una vara fosforescente de color rojo.
 
Mientras tanto, una brigada especial de la División de Investigación de Robos de la Dirincri trabajaba en el lugar del asalto para averiguar la situación y establecer cómo los delincuentes lograron vulnerar la seguridad de la estación aérea e ingresar hasta el aeropuerto para cometer el asalto.
 
Los sujetos vulneraron todos los protocolos e ingresaron armados al sector de carga del terminal, adonde se llega con credenciales especiales.
"Aquí hay una banda claramente organizada",
- dijo el director de la PNP, general Vicente Romero Fernández.
Explicó que la Policía no tiene acceso a la zona primaria (embarque o estacionamiento de aviones), pues eso está a cargo de una empresa de seguridad privada. Como ejemplo, mencionó al aeropuerto Jorge Chávez, donde hubo varios casos de cambios de maleta para sacar droga del país. 
 
"Estos delitos eran cometidos en una zona a la que la Policía no tenía acceso; sin embargo, cuando logramos ingresar desbaratamos dos grandes organizaciones", dijo.
 
De acuerdo con el comisario del aeropuerto, suboficial superior Mario Chuquija Chuquija, el atraco empezó con el ingreso a la pista de aterrizaje de la camioneta D2X-735, seguida de un minibus Renault sin placa que se había estacionando minutos antes simulando pertenecer a una empresa de turismo.
 
Confirmó que la seguridad interna, perimétrica y de las puertas de acceso están a cargo de la empresa Aeropuertos Andinos del Perú, a través de la empresa de seguridad 3R. 
 
La seguridad de la pista de aterrizaje y zonas aledañas está en manos de Corpac, mediante la empresa de seguridad G4. Para el embarque y desembarque de pasajeros y carga, la empresa LAN cuenta con seguridad a cargo de la empresa privada Liderman. 

General Romero: “La pena que les corresponde es cadena perpetua”

"La pena que les corresponde, por robo agravado, a estos delincuentes que han sido detenidos es cadena perpetua, de acuerdo con la última norma legal que ha sido dada", sostuvo el director de la PNP, general Vicente Romero Fernández.
 
Exhortó a los operadores del Ministerio Público y del Poder Judicial a que "se marque un punto de quiebre para cumplir la ley como está dispuesta".
 
Recordó que el robo agravado es sancionado drásticamente con penas privativas de la libertad que van desde los 12 años de prisión efectiva hasta cadena perpetua cuando a causa del robo ocurre la muerte de la víctima o le provoque lesiones graves a su integridad física o mental.
 
Explicó que el robo agravado ocurre cuando el delincuente utiliza la violencia y vulnera la integridad física de su víctima.
"Uno de los agravantes es el empleo de armas de fuego para amedrentar a la víctima y obligarla a despojarse de sus pertenencias. Otro agravante es la violencia, cuando el delincuente lo reduce físicamente con la complicidad de otras personas",
- aseveró el máximo oficial de la Policía Nacional.

Cifras

4 mllns 500 mil soles fue lo robado por la banda internacional en el aeropuerto.
1 millón de dólares aún permanece en poder de los hampones prófugos.
30 kilos de oro y un millón de soles han sido recuperados por la Policía.

 

 

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