En Caritas Felices existe el amor y la solidaridad

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17 Ago 2013 | 18:30 h

Gabriela Centenaro.

Ivonne Lama, la chica de la sonrisa permanente, se enamoró del corazón bondadoso de Julio Chacaliaza, quien cada cierto tiempo realizaba alguna obra social con su grupo parroquial de La Victoria. “Cada vez que Julio terminaba su labor, se quedaba con ganas de ayudar más”, cuenta ella. Al escuchar las historias que el novio le narraba, quedó convencida que quería unirse a la pasión que tenía Julio por ayudar a las personas. Entonces, decidieron integrarse a un voluntariado.

El año pasado se enteraron que se había lanzado un concurso denominado 'Mentes Brillantes', en el que tenían que elegir una población a la cual beneficiar. Sin dudarlo decidieron, con mochila en mano, recorrer las calles de Lurín hasta hallar a 'Caritas Felices'.

“Este albergue te jala, porque cuando te vas las pequeñas siguen el bus pidiendo que regreses y cuando lo haces te enamoras”.

'Caritas Felices' se ha convertido en el hogar de 40 niñas entre 4 y 18 años víctimas de abuso sexual y maltratos. Aquí, las niñas que son enviadas por Inabif, Demunas, comisarías y juzgados, están a tiempo completo. Aquí duermen, comen, y se recuperan física y psicológicamente. Pese a los malos momentos que les ha tocado vivir, las niñas no pierden las ganas de jugar y de progresar.

Son esas ganas las que enamoraron a Ivonne y Julio, quienes han dejado su vida social, las fiestas y los viajes de lado para visitar, sin falta,  todos los fines de semana y hasta feriados a estas niñas que carecen de afecto pero irradian alegría.


Una gran iniciativa

En referencia al concurso que lanzó Telefónica, centro donde laboran, tuvieron muchas dudas, no sabían cómo enfocar el proyecto. Al recorrer las instalaciones del albergue, se dieron cuenta de que en la cocina había un equipo de panadería que había sido donado y no se usaba por falta de conocimientos. Apresurados y ya en la fecha límite, inscribieron'Pan con sonrisas', proyecto que ganó el concurso y recibió 10 mil nuevos soles para mejorar la situación del Hogar.

Ambos, con la ayuda de su asesora Wendy, consiguieron que expertos en temas de pastelería y marketing, capacitaran a las niñas para que mantengan un negocio rentable. “No siempre venimos a hacer panes, nos hemos encariñado. Además ellas han fortalecido nuestra relación”, expresa la sonriente Ivonne. Esta pareja se ha vuelto parte de la vida de las niñas, y ellas parte de las suyas. “No podemos estar alejados por mucho tiempo, algo nos falta. Somos una familia”.

Y es cierto, al llegar al hogar Caritas Felices, las niñas te abrazan, sonríen.  "Hemos logrado con las ganancias y algunas donaciones, matricular a 8 de las 40 niñas en colegios particulares, las demás siguen en colegios públicos. Tenemos tantas ideas, pero nos faltan manos, presupuesto, pero ahí vamos”, expresa Julio. Al igual que él, dan ganas de apoyar esta iniciativa y regresar muy pronto.

 

Necesitan una colaboración

 

Estrellita, la más pequeña, tiene tan solo 4 añitos. Sandra de 14 años tiene más de 10 años en Caritas Felices. Sofía y Gisela, pese a que ya cumplieron 18 años siguen en el albergue por no tener dónde ir.

El Hogar tiene una profesora y carece de psicóloga. Para toda ayuda o para adquirir panes y pasteles, puede llamar a Ivonne Lama al 993583155, o a Casahogarcariatsfelices@yahoo.com