Miguel Grau y la historia de una amistad en combate

Cartas. Once días antes de su muerte en el Huáscar, el héroe remitió una carta –tan reveladora como humana– a su amigo, el capitán Ezequiel Otoya.

Cartas. Once días antes de su muerte en el Huáscar, el héroe remitió una carta –tan reveladora como humana– a su amigo, el capitán Ezequiel Otoya.

Cynthia Campos/


El encabezado de la carta recuerda ahora, 133 años después, lo que era entonces territorio peruano: "Monitor Huáscar. Arica. Setiembre 28 de 1879". Va dirigida al capitán Ezequiel Otoya y no lleva sellos oficiales ni cargos honoríficos. La firma al pie es más bien sencilla, con el nombre del héroe que ha quedado plasmado en la historia peruana: "Tu mejor amigo y seguro servidor, Miguel Grau".

Fue la última vez que le escribió. La misiva, once días antes de la muerte del héroe a bordo de su monitor Huáscar, muestra el lado más humano de don Miguel Grau Seminario, la figura del héroe nacional que no se refleja en los documentos oficiales ni en los textos. Una carta conservada en los archivos de la familia Wiese-Otoya y que fue dada a conocer en el libro Recuerdos de una guerra. Fotografías, ilustraciones y correspondencia personal en torno a la Guerra del Pacífico, de Renzo Babilonia.


A bordo del huáscar


En ella se muestra más bien el hombre que es capaz de mostrar con sencillez sus más profundas preocupaciones a su amigo y colega. En ella, por ejemplo, Grau manifiesta su preocupación por la situación del Huáscar ante la renovada armada chilena:

"Desde mi última espedición al Sur, el mes pasado, no he vuelto a emprender otra. (...) Todavía ignoramos cual sera el nuevo plan de campaña que adopte Chile con toda su escuadra ya reparada. Hasta que no se conosca algo de esto, no me parece prudente iniciar con este buque una nueva escursión".

La amistad de Miguel Grau  y su paisano piurano don José Ezequiel Gonzales de Otoya y Correa ya venía de lejos. Fue precisamente a bordo de otro navío, la corbeta Unión, que Otoya y Grau se encontraron como segundo y primer comandante respectivamente en el combate de Abtao de 1866, ante España. Luego coincidirían en el Huáscar, con Grau como primer comandante y Otoya como su segundo.

La carta que este último le escribiera en 1879 era para felicitarlo por los resultados en el combate de Antofagasta, en el que Otoya no participó, ausencia sentida por Grau en su carta. Finalmente, le contó la decisión que habría sido la diferencia entre su vida y su paso a la historia peruana: "De una manera reservada te diré que he resuelto quedarme de simple Comdt. del Huáscar para evitarme un millón de molestias que me traeria consigo un nuevo Jefe que no fuera de toda mi confianza. Mas tarde te contaré lo que ha habido sobre el particular".

No hubo más comunicación. Once días después, el 8 de octubre de 1879, la armada chilena abrió fuego y don Miguel Grau murió en combate. Otoya le siguió tres años después, en 1882, a los 46 años. Pero la guerra no es algo que pueda hundir una amistad y esta quedó intacta, hasta ahora, en la carta rescatada.

 

Vida intensa

 

piurano. Miguel María Grau Seminario nació en la ciudad de Paita el 27 de julio de 1834.

Padres. Fue hijo de Juan Manuel Grau y Berrío (Colombia) y de la piurana María Luisa Seminario y del Castillo.

Diputado. En 1876 deja el mando del Huáscar para representar a Paita en el Parlamento Nacional.
Dos de mayo. En 1866 combatió contra las fuerzas españolas junto con la escuadra chilena al mando de Arturo Prat.

Familia. Miguel Grau Seminario se casó el 12 de abril de 1867 con la dama limeña Dolores Cabero Núñez, con quien tuvo diez hijos.

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