A la contra. Peter Koechlin: “Iremos a donde nadie va”

Presidente de Directorio de Wayra Perú. A los 17 años organizó el concierto de Santana.

RECIÉN PINTADO. Pedro ‘Peter’ Koechlin monitorea desde su oficina el pintado y acabado de los nuevos Fokker–100 de la línea aérea Wayra (‘Viento’ en quechua) Perú. "Los peruanos nos merecemos nuestra línea aérea de bandera", sostiene el empresario, famoso por haber organizado el concierto de Santana en 1971, cuando tenía 17 años.


• Presidente de Directorio de Wayra Perú.
• A los 17 años organizó el concierto de Santana.

Por Roberto Ochoa B.
Foto: Verónica Calderón.

–¿Cuándo arranca Wayra Perú?

–En diciembre. Espero llenar ese nicho que los peruanos exigen: tener una línea aérea de bandera.

–¿Con qué tipo de aviones?

–Son tres Fokker–100, aviones digitales prácticamente nuevos de clase 4, es decir, los más silenciosos del mundo.

–¿Tendrán nuevas rutas?

–Queremos llegar a Jauja, Chachapoyas, o al Callejón de Huaylas pero el Ministerio hasta ahora no nos responde. A partir de diciembre, tendremos los destinos clásicos de costa y selva. Cusco, Juliaca y Puerto Maldonado a partir de enero.

–Jauja tiene un buen aeropuerto, ¿a qué público apuntan?

–Turistas internos, extranjeros y muchos limeños y del centro que tienen que gastar tiempo en los viajes de ocho horas.

–¿Y en el caso del aeropuerto de Anta?

–Porque existe un mercado de turistas y viajeros internos para el Callejón de Huaylas. Lo bueno es que los Fokker–100 son versátiles y pueden utilizar aeropuertos pequeños. Chachapoyas es una de las pocas capitales que no son atendidas, ¿dónde está Tans para atender estas ciudades? Nosotros iremos a ciudades donde nadie vuela.

–Tienes buena competencia...

–Pucha, no puede ser que los chilenos vuelen como si se tratara de una línea nacional monopólica.

–En el Perú casi no existe una reserva de pilotos civiles…

–Ya no hay. Nosotros hemos tomado a los últimos. Creo que queda un solo avión para instrucción. Es un abandono total.

–Cuéntame de tu actividad como empresario artístico. Hace poco fue con los Beach Boys, ¿volverías a traer a Santana?

–Por eso me deportó Velasco, jajaja. Yo había hecho el primer concierto que reunió a siete mil personas en Latinoamérica. Fue el ‘woodstockcito’ en la Universidad de Lima, en 1971.

–Tres años después de Woodstock…

–Claro, con We all Together, Polen y otras bandas

–Tú eras un adolescente, ¿cómo así se te ocurrió traer a Santana?

–A los 13 años estuve en Los Ángeles y me gustó la onda de los hippies. Pero cuando traje a Santana toda la prensa, incluso la opositora, se me fue encima porque tenían el pelo largo. Éramos contestatarios.

–Pero tú eras un adolescente que trajo nada menos que a Santana.

–Tuve el apoyo de un hombre con visión como Nicanor Gonzales, de Canal 4. Cuando se enteró del concierto en la ‘U’ de Lima me mandó buscar. Yo tenía 17 años y tuve que pedirle permiso a mi papá.

–Santana ya era famoso, ¿quién fue tu contacto?

–Dennis Hopper y Peter Fonda me dieron el teléfono del manager de Santana. Y tuve que viajar a San Francisco para la cita. Yo conservo el contrato firmado por Santana y por mi hermano Jorge, porque yo era menor de edad. Es toda una historia que la voy a contar en un libro.

–¿Y devolviste las entradas?

–Todas. Vendimos 135 mil discos de Santana en el Perú y con eso devolvimos el monto de las entradas. Ese fue un récord que duró hasta 1985. Durante quince años fue el disco más vendido en el Perú.

–Yo lo compré para protestar por la cancelación del concierto.

–Ese disco fue una forma de protesta. Ese disco marcó toda una generación y creo que hasta inspiró a la música ‘chicha’.

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