Sociedad

Comunidad LGTBIQ+: sin acceso a seguridad, identidad ni matrimonio

Mañana es el Día Internacional del Orgullo. Perú se ha quedado relegado de los grandes avances logrados a nivel regional. Aún existen varios pendientes en el Ejecutivo, el Congreso y el Tribunal Constitucional.

Cruda realidad. Yefri Peña es una activista de la comunidad LGTBIQ+ que vivió en carne propia la desprotección del Estado. Foto: La República
Cruda realidad. Yefri Peña es una activista de la comunidad LGTBIQ+ que vivió en carne propia la desprotección del Estado. Foto: La República
Ángela  Valdivia

En el 2007, Yefri Peña fue torturada por cinco sujetos, por el simple hecho de ser ella misma: una mujer trans. Cuando logró huir pidió ayuda a dos policías de la zona, quienes se rehusaron a hacerlo y la dejaron a su suerte. Han pasado casi 15 años desde entonces, pero la situación no parece haber mejorado en nuestro país, pues la comunidad LGTBIQ+ sigue siendo víctima de distintos tipos de violencia y excluida de derechos básicos.

Por ejemplo, en el 2021 los transfeminicidios en el Perú alcanzaron un 17%, según el informe ‘’No muero. ¡Me matan!’’ del Centro de Documentación y Situación de las Personas Trans en América Latina y el Caribe. ‘’Los crímenes de odio en relación al género no han disminuido’', señala Miluska Luzquiños, defensora de Derechos Humanos y directora ejecutiva de Trans Organización Feminista.

Asimismo, un estudio de RedLacTrans (2014) arrojó que la expectativa de vida de las personas trans en la región no superaba los 40 años. Este promedio, dice en el documento, se debe a la falta de leyes de identidad de género y programas que permitan un acceso a salud integral y de calidad, así como a los crímenes de odio.

Derecho a ser uno mismo

En el 2016, Indira Huilca y Marisa Glave presentaron un proyecto de ley sobre identidad de género, cuyo debate fue retomado el año pasado y aprobado en la Comisión de la Mujer. Luzquiños considera esto como un ‘’precedente importante’'; sin embargo, aún no es agendado para ser debatido por la mesa directiva, cuenta la congresista Susel Paredes.

Miluska, en tanto, espera que a pesar de “la ola antiderecho” existente en el Congreso, el proyecto sí sea aprobado. ‘’El tema de la ley de identidad de género tiene que ver con derechos humanos y democracia”.

Precisamente, el no contar con un DNI que refleje su identidad, coloca a las personas trans en ‘’exclusión casi permanente’', ya que impide el acceso a servicios financieros, salud, trabajo, entre otros, explica Gabriela Oporto, abogada con especialidad en derecho constitucional y personas LGTBI.

En esa línea, los países vecinos tienen un ‘’enorme avance’' frente a lo logrado en Perú, sostiene Susana Chávez, directora de Promsex. Tan solo basta con observar a Argentina, que también reconoce la identidad no binaria; Chile, Bolivia, Ecuador y Uruguay.

Matrimonio igualitario

Ahora bien, el último sábado Susel Paredes recordó que el 22 de octubre del 2021 presentó el proyecto de matrimonio igualitario. ‘’Ahora está en la Comisión de Justicia. Congresista (Gladys) Echaíz, agéndelo, pues, para debatir, por favor’', exhortó a la presidenta del grupo.

El no reconocer a las parejas o familias del mismo género provoca que estén en ‘’total desprotección’' y que no cuenten con los mismos derechos que una pareja heterosexual, señala Alexandra Hernández, vocera de Más Igualdad.

Por ejemplo, en el 2020, en plena cuarentena, los hogares conformados por dos mujeres o dos hombres no fueron considerados para recibir ayuda financiera, comenta Oporto. ‘’El reconocimiento del matrimonio igualitario va más allá de solo reconocerlo.

Pedido. Ciudadanos demandan que se respeten sus derechos. Foto: difusión

Reconoce que parejas del mismo sexo puedan comprar una casa, tiene que ver cómo personas LGTBI en pobreza puedan acceder a ayuda del Gobierno, como lo logran los casados heterosexuales’'.

En esa línea, Hernández dice que, además de la violencia que viven, la incertidumbre al que están sujetas por si aprobarán o no una ley a favor de su protección también afecta su salud mental.

Hernández Munro indica que las personas LGTBIQ+ tienen índices más altos de ansiedad y depresión a comparación de la población general. Uno de los principales lugares de sufrimiento, discriminación y violencia es dentro del hogar, detalla Carlos Tacuri, director del consultorio psicológico Empatía LGBT. Agrega que otro espacio que debería velar por sus derechos es, precisamente, el Estado. Pero este no lo hace.

La palabra

Alexandra Hernández, presidenta de Más Igualdad

“Nos hemos vuelto un ejemplo de la región de todo lo que no se debe hacer. Muchos países, incluido Chile, nos llevan años luz en temas de derechos. Hoy tenemos un TC, Congreso y Ejecutivo que dan la espalda a la población más discriminada en el país. Eso es lamentable”.