Acoso en las calles: ¿cómo denunciar si eres víctima o testigo de este delito?

Especialista en género remarca que la normalización de este tipo de violencia “altera el desarrollo en la vida de las agraviadas”. Al menos 7 de cada 10 mujeres son afectadas por esta agresión en el Perú, según datos del Ministerio de la Mujer.

7 de cada 10 mujeres a nivel nacional son víctimas de acoso callejero en nuestro país. Foto: La República
7 de cada 10 mujeres a nivel nacional son víctimas de acoso callejero en nuestro país. Foto: La República
 Emely  Matos

El acoso callejero constituye una de las formas de violencia más frecuentes —y a la misma vez normalizadas— en el Perú. De acuerdo al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), 7 de cada 10 mujeres han sido víctimas de acoso sexual callejero en todo el país. En el caso de Lima Metropolitana, la cifra es también alarmante: 9 de cada 10 féminas fueron partes de las estadísticas.

El MIMP define como acoso callejero a “un conjunto de prácticas cotidianas como frases, gestos, silbidos, sonidos de besos, tocamientos, masturbación pública, exhibicionismo, seguimientos a pie o en auto que tienen connotación sexual evidente (...) y que afectan el derecho a la libertad sexual y el derecho al libre tránsito de las mujeres”.

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Por su parte, la ONG Plan Internacional remarca que el acoso es considerado como un delito en el artículo 176-B del Código Penal. Por ello, debes tener en cuenta algunos elementos al momento de presentar tu denuncia:

  • No se requiere tener evidencias de violencia física o de ningún otro tipo para denunciar un hecho de violencia.
  • En caso la agresión se haya producido en un espacio público, es recomendable interponer la denuncia.
  • Si una menor de edad acude sola a denunciar, basta con su testimonio para que la misma sea tomada.

No obstante, para Cynthia Silva, directora del Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Demus), “si bien ya existen vías de denuncia mucho más claras, esto todavía no se materializa en los casos concretos”, explicó en diálogo con La República.

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Normalización de la violencia

La también docente de derecho y género acotó que antiguamente el acoso callejero se trataba de conductas más aceptadas socialmente, legitimadas como formas de aproximación a las mujeres. “Se trata de conductas que han sido normalizadas históricamente”.

Mecanismos legales que impiden el acceso a la justicia

Si bien existen diversas vías en la cual se puede efectuar la denuncia, solo en pocos casos esta llega a materializarse. En esa línea, la jurista comentó que “la realidad es que una mujer que denuncia acoso sexual callejero se va a encontrar con un policía totalmente insensibilizado”.

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Asimismo, la especialista en género lamentó que “hay mecanismos legales que muchas veces son utilizados para obstaculizar el acceso a la justicia. Entonces (...) las víctimas ya no quieren regresar al proceso, ya no quieren saber nada del caso”.

“Las víctimas van a estar en el centro del cuestionamiento, van a ser juzgadas por sus propias conductas: ¿cómo has estado vestida?, ¿cuál ha sido tu conducta para que seas acosada?”, señaló Cynthia Silva a este diario.

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El riesgo de enfrentarse a un agresor

La directora de Demus manifestó que los casos donde se presenten pruebas serían -eventualmente- más factibles de prosperar jurídicamente. “Los que tienen mayor posibilidad de prosperar son aquellos en donde las víctimas -poniéndose en riesgo- registran el hecho con sus celulares o que haya algún video de vigilancia en el lugar”, apuntó.

Falta de apoyo entre la ciudadanía

En caso de que el hecho de violencia ocurra en un lugar público, ya sea en el transporte o un recinto concurrido, muchas veces las personas que fungen de espectadores cumplen la mera función de observar.

Por ello, Silva comentó que “aún cuando en la calle hay testigos y podrían haber personas que presencien el hecho, no se involucran porque también son parte de esta sociedad que todavía mantiene una idea de normalización”.

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Muchas mujeres optan por el silencio tras ser víctima de un hecho de violencia. Foto: ONG Plan Internacional

El acoso callejero y sus consecuencias en las afectadas

“Se pueden verificar impactos; en principio, hay casos en los que se presentan estrés agudo, dependiendo de la gravedad del hecho puede desencadenar un estrés postraumático. También altera el normal desarrollo en la vida de las mujeres”, apuntó la abogada.

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De esa misma manera, el acoso callejero “deja un sello de temor y limita el proyecto de vida de las mujeres, limita el ejercicio de sus libertades porque le dan el mensaje de que la calle, el espacio público es hostil con ella y no se siente segura”, lamentó.

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9 de cada mujeres en Lima Metropolitana ha recibido acoso callejero. Foto: ONG Plan Internacional

¿Dónde se puede denunciar el acoso callejero?

La Defensoría del Pueblo dio a conocer que las personas víctimas o testigos de algún hecho de violencia contra la mujer pueden acudir a tres instituciones públicas:

  • Policía Nacional de Perú: presenta tu denuncia ante cualquier comisaría en el ámbito nacional.
  • Poder Judicial: en los juzgados de familia, juzgados de paz y juzgados de paz letrados.
  • Ministerio Público: fiscalías penales o de familia. O llamando a la línea gratuita 0800-00-205.

En tanto, también pueden apersonarse a los Centros Emergencia Mujer (CEM) donde deberán recibir orientación legal, defensa judicial y consejería psicológica sin importar la condición social, edad, sexo, estado migratorio o nacionalidad.