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Sociedad

Residentes de Apurímac adoraron al Divino Niño Jesús de Huaruchaca en Arequipa

Danzarines y cantoras ejecutaron huaylías en la plaza de armas. Costumbre se transmite a través de generaciones.

Arequipa. Una tradición que pasa de abuelos a padres e hijos. Foto: Wilder Paro/URPI
Arequipa. Una tradición que pasa de abuelos a padres e hijos. Foto: Wilder Paro/URPI
Wilder Pari

Un grupo de residentes de la localidad de Huaruchaca (Grau, Apurímac), realizaron este sábado la adoración al Divino Niño Jesús, mediante la danza y canto de huaylías. Cerca de 30 artistas, entre pastores y cantoras, realizaron la veneración en la plaza de armas de Arequipa.

La música para los bailes son los cantos de las huaylías, que significan alabanza. Las mujeres se encargan de entonar diferentes versos en quechua que culmina con la palabra huaylía.

Los pastores van ataviados con cintas de diferentes colores. La cinta verde representa al campo, el amarillo al sol y el celeste al cielo. Una de las integrantes de los coros, Milagros Laura, refirió que los cantos indican el regocijo y alegría por el nacimiento del niño Jesús. “Gracias por venir al mundo, huaylía”, señalan algunos estribillos.

Laura refirió que los residentes de Huaruchaca ejecutan la danza en Arequipa desde hace 40 años. La costumbre pasó de abuelos a padres y nietos. Esta última generación son los nuevos arequipeños, nacidos al pies del Misti, pero que siguen cultivando las costumbres de sus antepasados. El caporal o alferado Richard Ramos es uno de ellos.

La huaylía se ejecuta en distintos pueblos andinos en fiestas de Navidad o Bajada de Reyes. Algunas, como la de Huancavelica o Chumbivilcas, han sido declaradas Patrimonio Cultural de la Nación.