Sociedad

Chiclayo: pescadores escenifican el arribo de Naylamp en el distrito de Santa Rosa

Iniciativa busca fomentar el turismo en el marco del 101 aniversario de creación de la localidad. Además, se rinde homenaje a los hombres del mar.

La última vez que se realizó esta escenificación en Santa Rosa fue hace 35 años. Foto: Clinton Medina/La República
La última vez que se realizó esta escenificación en Santa Rosa fue hace 35 años. Foto: Clinton Medina/La República
LR Norte

Inspirados en su legado cultural y en el 101 aniversario de creación del distrito de Santa Rosa (Chiclayo), pescadores artesanales y sociedad civil santarroseña escenificaron, luego de varias décadas, el mítico desembarco del monarca mochica Naylamp en las costas de la región Lambayeque.

El evento se realizó este lunes 30 de agosto en la playa de Santa Rosa, lugar hasta el que acudieron decenas de personas para participar dicha representación encabezada por el Equipo Naylamp. Asimismo, ellos contaron con el apoyo de la Asociación Santa Rosa Piensa Diferente.

En declaraciones a La República, el presidente del Equipo Naylamp, Mauro Lumbres, manifestó que esta iniciativa busca perpetuarse como una de las actividades principales por el aniversario de la referida localidad, a fin de fomentar el turismo hacia este distrito. Además, se rinde homenaje a los pescadores artesanales.

Según explicó, la construcción de la embarcación de totora que trata de asemejarse a la que habría utilizado Naylamp demandó del trabajo de 15 personas por un lapso de 21 días consecutivos. La inversión total se acerca a los S/ 9.000, teniendo que gastar solo en material unos S/ 3.500.

Pescadores, hoy convertidos en actores, tuvieron que prepararse por varios días para representar esta importante parte de la historia del origen de Lambayeque. Esta vez, se adentraron en el mar para luego salir entre aplausos. La ceremonia estuvo acompañada de una banda de músicos y danzantes de marinera.

Dato

La historia cuenta que Naylamp llegó a las costas lambayecanas acompañado de un séquito de sus sirvientes, su esposa Ceterni y varias concubinas. Seguidamente, construyó un templo donde colocó un ídolo de jade verde al que llamó ‘Yampallec’. De allí provendría el nombre de Lambayeque dado a la región.

La primera mención escrita de este personaje legendario proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap.