Surco: incendio deja 50 familias damnificadas viviendo a la intemperie

Muchas de las viviendas quedaron inhabitables. Vecinos piden víveres y carpas para pasar la noche.

Familias piden apoyo para poder tener un lugar donde vivir. Foto: Gianella Aguirre/URPI - LR
Familias piden apoyo para poder tener un lugar donde vivir. Foto: Gianella Aguirre/URPI - LR
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Con información de Gianella Aguirre / URPI - LR

En la tarde de este sábado 28 de agosto se originó un incendio en el pasaje Santa Rosa del asentamiento humano Medina Paredes en Surco. El siniestro reunió a 12 unidades de bomberos, que por horas trataron de controlar el fuego. El hecho ha dejado en la calle a 50 familias de un total de 35 viviendas afectadas.

Claudia Gonzales Velito vivía en una de las quintas afectadas junto con sus padres adultos mayores y sus tres hijos, uno de ellos con epilepsia. Ahora, de la vivienda que la familia compartía solo quedan escombros, y ella permanece con su menor en brazos durmiendo a la intemperie hasta recibir ayuda.

“Todo está cenizas; como estamos hemos salido. Tengo tres hijos. Mi hijo sufre de epilepsia; mi madre es una persona vulnerable, le ha dado derrame cerebral y no ve. Y así me la he pasado toda la noche. Encarecidamente, pido que nos ayuden con carpa, ropa, alimentos”, solicitó la mujer afectada.

Gonzales Velito nos enseñó parte de su vivienda y el estado en el que quedó esta. Ella relató que en la puerta de su casa se dedicaba a vender comida y desayunos para que de esta forma pueda sacar adelante a sus hijos y padres dado que es un madre soltera.

“Yo vendía acá anticuchos, desayunos. Mis papás dormían en la sala; pero todo se ha quemado; hasta mis ollas están negras; no tengo absolutamente nada”, relató Claudia Gonzales, quien brindó su número para ayuda: 928 288 032.

La República también pudo conocer la historia de Joselyn Mendoza Campana, cuya vivienda, que compartía con su hermana, hijos y sobrinos, quedó hecha cenizas.

“Yo vivía acá con mi hermana, mis dos hijos. Mi hermana dormía con mis tres sobrinos y su esposo; yo vivía en el primer piso, y mi hermana tenía un cuarto en el altillo. Ahora no tenemos nada. Pedimos que nos ayuden, sobre todo por nuestros hijos”, expresó Joselyn.

La vivienda de Mendoza es una de las más afectadas en el lugar. En ella solo quedan trizas y restos de juguetes y ropa que usaba junto a su familia. Incluso, las paredes presentan rajaduras que indicarían su desplome en cualquier momento.

Totalmente desconcertada, ingresó a su vivienda para tratar de rescatar lo poco en el lugar. Allí aún se podía sentir el olor de cables quemados; y mientras más tiempo permanecía joven mujer en el lugar, se daba con la sorpresa de que era muy poco lo que había quedado de pie en su vivienda, que hoy está teñida de negro por la cenizas del siniestro. El número de ayuda para ella es el 934 005 842.

Ayuda social

Como parte de la ayuda social en el lugar se hizo presente Eduardo Capriles, el denominado ‘Ángel del Desayuno’, quien ofreció panes y emolientes a los damnificados en representación de su ONG Laqay.

“Hoy he traído 200 desayunos. Sigo con mi campaña del ‘Ángel del Desayuno’. Escuché noticia del incendio y decidí venir, sobre todo porque soy surcano.” Señaló Capriles.