Mafia judicial en Puno reconoció que se adueñaron de S/ 161.000

Lo aceptaron. Wilber Laura Valera, aceptó que endosó cauciones judiciales a personas particulares. Otros tres trabajadores hicieron lo mismo pero para su beneficio.

Malos trabajadores. Mafia judicial operó en sede de la Corte en Juliaca. Allí manipularon sistema para cobrar cauciones.
Malos trabajadores. Mafia judicial operó en sede de la Corte en Juliaca. Allí manipularon sistema para cobrar cauciones.
Liubomir Fernández

Wilber Laura Valera, hasta hace una semana era especialista del módulo penal de la Corte Superior de Justicia con sede en la ciudad de Juliaca. La imagen que conservan de él sus colegas es que es una persona tranquila que gusta jugar fútbol. Sin embargo, resultó siendo el cabecilla de la mafia de trabajadores judiciales que se apropiaba de cauciones que depositaban los procesados por diversos delitos. Entre 2020 y lo que va del 2021, la organización se hizo de 161 mil 899 soles.

Laura Valera fue detenido el lunes 26 de julio en un operativo dirigido por el fiscal anticorrupción William Otazú Pinto. Era uno de los 13 servidores judiciales que fueron aprehendidos por pertenecer a una organización dedicada a apropiarse del dinero que era depositado al Banco de la Nación por los sentenciados o procesados con comparecencia. Paralelamente se detuvo a cinco personas naturales que no tenían nada que ver con los procesos, pero que eran responsables de cobrar el dinero.

Nueve trabajadores judiciales fueron liberados porque acreditaron que en los días de las transacciones hicieron trabajo remoto. Solo quedaron implicados cuatro trabajadores y cinco civiles.

Al verse descubierto por sus propios compañeros de trabajo, a Wilber Laura no le quedó otra que reconocer su delito. Se hizo responsable de todo el dinero que cobraron las cinco personas particulares. Habría sido su hermano Fredy Laura Valera, quien ayudó a captar a personas de la calle para que cobren el dinero a cambio del 30 % del monto por cada depósito. El 70 % se quedaba para Laura. En total efectuó 85 endosos.

Wilber Laura Valera, alias “cachorro” reconoció que en plena pandemia aprendió a sacarle la vuelta al sistema. Para ello apelaba a dos métodos. Dijo que todos los trabajadores tienen como usuario la primera letra de su nombre y su apellido paterno y la mayoría no cambiaba su clave. Habitualmente se quedaban con el código que les otorgaba el área de informática que era del 1 al 6 o viceversa.

Reconoció que al azar se hizo de varias claves. Posteriormente ingresó a las computadoras de tres jueces y varios de sus colegas para habilitar a terceras personas que cobraron las cauciones.

La otra técnica a la cual reconoció apeló fue meterse a la computadora de sus colegas cuando estaban en audiencia. Los equipos quedaban encendidos con clave activada y Laura Valera, en cuestión de minutos habilitaba a sus contactos para cobrar cauciones.

Pena para responsable

Laura ha asumido toda responsabilidad, por lo que pidió una terminación anticipada por el delito de peculado doloso agravado. En no más de 72 horas un juez debe imponerle una pena efectiva por ser funcionario público.

Otros tres trabajadores también aceptaron su responsabilidad en este caso. Se trata de Eduardo González Ito, Xianeth Vila Gallardo y Celia Vilca Casquino.

Proceso lento contra trabajadores

Juan Francisco Ticona Ura, jefe de la Oficina Desconcentrada de Control de la Magistratura (Odecma) Puno, informó que el caso también es investigado administrativamente.

Sin embargo, fuentes del Poder Judicial de Lima confirmaron que no hay avance alguno y en el expediente solo existen proveídos. Pese a que el caso se conocía desde 2020, nadie de los implicados ha ofrecido sus descargos. Hasta el momento solo el Ministerio Público, en el marco de sus competencias resolvió el caso.

Malos trabajadores. Mafia judicial operó en sede de la Corte en Juliaca. Allí manipularon sistema para cobrar cauciones.