Arequipa: mujeres que salvan al planeta y sostienen a sus familias

Trabajo. El reciclaje es una tarea urgente en tiempos de cambio climático y agotamiento de recursos naturales. El primer eslabón de esta cadena en Arequipa, es desarrollada en su mayoría por mujeres, quienes también son jefas de hogar.

La organización Mujeres Ecosolidarias agrupa 24 mujeres de cuatro asociaciones de recicladoras.
La organización Mujeres Ecosolidarias agrupa 24 mujeres de cuatro asociaciones de recicladoras.
Wilder Pari

Reciclar una tonelada de papel puede salvar 17 árboles y ahorrar 260 mil litros de agua. Así concluyen diferentes organismos técnicos, como el Ministerio del Ambiente. Pero reciclar no solo ayuda a cuidar recursos, también puede ser fuente de ingresos para hogares vulnerables.

Por ejemplo, en Arequipa, buena parte de los recicladores son madres solteras, quienes, con su tarea de acopiar y separar los materiales, ayudan a salvar el planeta y solventan los gastos de sus familias.

Un ejemplo de ello ocurre en la organización Mujeres Ecosolidarias, donde se agrupan 24 mujeres de cuatro asociaciones de recicladoras. Empezaron su labor en 2010. Sus integrantes, cada día recorren los hogares de los distritos de Mariano Melgar, Miraflores, Hunter, José Luis Bustamante y Rivero y Paucarpata; recolectando material de residuo que luego será clasificado según el tipo: PET (plástico), papel, cartón, vidrio y metal.

“Tienes que estar identificada con tu labor, saber que estás haciendo algo positivo para la sociedad”, refiere Libia Apaza (45), presidenta de Mujeres Ecosolidarias y madre soltera de tres mujeres y dos varones. Reconoce que antes, sufría comentarios despectivos por reclasificar la basura, incluso sus hijos eran molestados en el colegio. Pero ellos ya no se amilanan. El reciclaje ayudó a llevar un plato a la mesa y a salir adelante. Por ejemplo, dos de sus hijas, estudian becadas en Tecsup. “Salieron coquitos (estudiosas)”, dice con orgullo Libia.

Las Mujeres Ecosolidarias trabajan con el Programa de Segregación en la Fuente, donde las familias y comerciantes -previa coordinación con su municipalidad- separan sus residuos con potencial reciclable y lo colocan en una bolsa azul. Este material luego es recogido de las casas por las socias, quienes lo trasladan hacia su planta en Chiguata, donde lo clasifican para después venderlo a empresas que convertirán los componentes en nuevos artículos.

El trabajo mensual de las Mujeres Ecosolidarias equivale a 40 toneladas de material reciclado, donde 10 corresponden a papel y cartón. Es decir, 170 árboles salvados y el ahorro de 2600 metros cúbicos de agua. En un año regular, pueden rescatar 2040 árboles de ser talados. Según la ONG Nature, la deforestación es uno de los factores del cambio climático y el calentamiento global. Mayores temperaturas, pueden acarrear sequías.

“Las familias (que entregan los residuos) nos agradecen, nos dicen que estamos salvando al planeta”, señala Petronila Charca Torres (62). Y ella también lo cree. Es viuda y refiere que con su oficio, tiene un ingreso mensual, con el cual apoya la pensión universitaria de su hijo.

Genera oportunidades

El Plan Integral de Gestión Ambiental de Residuos Sólidos (Pigars) de Arequipa, indica que existen 20 asociaciones formalizadas de recicladores, que trabajan con el Programa de Segregación en Fuente. Un 66.2% está compuesto por mujeres. De ellas, el 62% son cabezas de hogar.

Añade que el trabajo de los recicladores todavía es de necesidad, pues el 66 % tiene estudios truncos. El documento indica que los ingresos promedios oscilan entre 500 (medio tiempo) y 1000 soles. Las asociaciones de recicladores laboran aún con apoyo de municipalidades para el traslado de los residuos y de algunas ONG en proyectos. La meta es que sean autosostenibles y que sus asociadas accedan a un ingreso fijo, seguro de salud y jubilación. Un primer grupo de 8 integrantes de Mujeres Ecosolidarias ya tienen por ejemplo un sueldo mensual y seguro.

El crecimiento de esta modalidad depende de diferentes factores. Primero, de más ingresos, que serán fruto de más residuos para reutilizar. Sin embargo, los hogares peruanos todavía no son afines a la práctica. El asesor de Mujeres Ecosolidarias, Sergio Olivares, refiere que, a nivel nacional, solo el 1.9% de materiales reciclables se recupera mediante la actividad formalizada.

Reciclaje en pandemia

La paralización de actividades el año pasado por la cuarentena, también afectó al reciclaje y por tanto los ingresos de las personas dedicadas a esta actividad. La vicepresidenta de Mujeres Ecosolidarias, Isabel Contreras (33) recuerda que, ante la falta de trabajo, tuvo que regresar a su pueblo en Paucarcolla (Puno), donde por lo menos no faltaba el alimento. Otras socias tuvieron que buscar nuevos empleos y también se gestionaron ayudas. En octubre del año pasado, se reanudaron las labores bajo protocolos.

La pandemia también afectó al Programa de Segregación en la Fuente. La promotora de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Arequipa, Leydi Quispe Morales, señala que algunas familias del Cercado se retiraron, por temor al contagio. Si en el mejor momento participaban 50% de familias, ahora no pasa del 30%.