Vacunación y tercera ola: el punto de partida en salud del nuevo Gobierno

Acciones. Para el equipo técnico de Pedro Castillo, urge acelerar el ritmo de vacunación, mejorar la distribución en regiones y llegar al 70% de inmunizados antes de fines de agosto. También dice que mantendrá el avance por grupos etarios, pero priorizará a los de mayor riesgo y rezagados. Según ministro Ugarte, dejan más de 80 millones de dosis, pero 10 millones de Sinopharm dependen de nueva gestión.

En su Plan Bicentenario, Perú Libre tenía previsto vacunar a todos los mayores de 18 años a diciembre. Foto: La República
En su Plan Bicentenario, Perú Libre tenía previsto vacunar a todos los mayores de 18 años a diciembre. Foto: La República
Milagros Berríos

La salud debe ser lo primero. Después de año y medio de una pandemia que le ha arrebatado la vida a más de 195.000 peruanos e infectado a dos millones, los equipos técnicos del presidente electo Pedro Castillo y del saliente Francisco Sagasti coinciden en que los cien primeros días del nuevo Gobierno deberán estar enfocados en la preparación ante una eventual tercera ola. Para eso, y pese a los desacuerdos sobre las dosis disponibles y las fechas de llegada, urge acelerar la estrategia de vacunación contra el Covid-19.

Castillo, cuya comisión de transferencia del sector salud la lidera el médico pediatra Hernando Cevallos, tomará el mando de un país con el 16% de población inmunizada, 98 millones de dosis de vacunas negociadas, una de las mayores tasas de mortalidad del mundo (tras el sinceramiento de cifras), y el acercamiento de una posible tercera ola que, en el escenario más conservador, provocaría 35.024 fallecidos y 1.6 millones de casos, según la última proyección del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC).

La gestión saliente asegura que deja como propuesta el plan nacional de inmunización hasta diciembre, contratos con brigadas y vacunatorios instalados. “Tenemos dos estrategias grandes. Una es la vacunación y, por eso, acelerar es la mejor recomendación. Otra es la respuesta a la tercera ola, que ya vive Chile, Brasil, Argentina. Ambas se complementan”, dice el ministro de Salud, Óscar Ugarte.

Según el equipo técnico de Pedro Castillo, la vacunación encabezará sus prioridades; no obstante, se debe acelerar el ritmo, asegurar que lleguen –e incluso se adelanten– los lotes anunciados por Sagasti, y distribuirlos con mayor equidad a las regiones. “Es el pilar para mitigar la tercera ola. Hay que sensibilizar sobre la importancia de completar las dosis. Una preocupación es la distribución, porque hay tasas de desprotegidos muy variables. Hay regiones campeonas (Tacna) y otras bajas (Loreto) que requieren atención especial”, señala el epidemiólogo Antonio Quispe, integrante de la comisión de transferencia.

Va lento. La vacunación no avanza al mismo ritmo en algunas regiones. Urge enviar más dosis. Foto: difusión

Para ello, precisa, se mantendrá la inmunización por grupos etarios, pero priorizarán a los que tienen mayor riesgo de fallecer o les falta completar sus dosis. “A eso llamamos vacunación masiva inteligente. Vamos a mejorar el esquema actual, acelerarlo y solucionar problemas de inequidad en el acceso a las vacunas. El Gobierno (actual) ha hecho una labor fantástica al proteger al 15%, pero esa no es la meta, sino 70%”, dice Quispe. Añade que buscarán adelantar el cronograma dejado por Sagasti, para elevar la tasa de vacunación y así también reducir el impacto de la variante delta.

Uno de sus planteamientos, antes que las jornadas de Vacunatón, es ampliar el horario e incorporar a los centros de salud u otros puntos de vacunación masiva para que se aplique no solo las dosis contra el Covid-19, sino las del esquema regular para otras enfermedades. “Los vacunatones no son soluciones a largo plazo. Hay horarios en los que se aplica pocas o ninguna vacuna. En lugar de sacrificar a las enfermeras, vemos que los locales abiertos a doble turno permitirían duplicar las dosis”.

No obstante, la gestión saliente ha anunciado que deja programadas tres jornadas de Vacunatón, cuyo desarrollo dependerá del presidente electo.

Las dosis para agosto

Para ejecutar las medidas se requieren vacunas y eso ha generado discrepancias entre el equipo saliente y el entrante. Según la Cancillería, Castillo recibirá 82.1 millones de dosis hasta enero del 2022. De esas, más de 6 millones ya están confirmadas para agosto, y de las últimas, 3 millones son de Sinopharm; 2.8 millones de Pfizer y el resto de Covax Facility. En todos los casos, asegura la gestión de Sagasti, los contratos están suscritos.

Subrayan esto último luego de que Hernando Cevallos, voceado para ministro de Salud, afirmara que el Gobierno saliente dejaba cartas de intención, sin concretar pagos. “Nos preocupa que las vacunas lleguen antes de fines de agosto”, refería.

Óscar Ugarte calificó de “demasiado pesimista” la actitud de Cevallos, dada la llegada semanal de vacunas, y aclaró que lo programado para el 2021 tiene contrato firme. “Es perfectamente posible masificar la inmunización con lo pactado”.

Negociación y tercera ola

No obstante, hay otros lotes cuya recepción sí estará en manos del nuevo Gobierno. Así, hay 10 millones de Sinopharm que pueden arribar en agosto y setiembre si la gestión de Castillo firma el contrato. También se ha formalizado cartas de interés para el 2022 con Pfizer, Curevac, AstraZeneca y Moderna.

Quispe dice que un equipo ya revisa los convenios para que las dosis lleguen, incluso en agosto, y otro evalúa la adquisición con nuevos laboratorios. “La producción de varios proveedores ya fue vendida, entonces si no había más vacunas que comprar, excepto Sinopharm y Sputnik V, era importante adquirirlas pronto. Para prepararnos ante la tercera ola no sirve que millones lleguen en enero, sino ahora”.

Cevallos agrega que se necesita un 60% o 70% de inmunizados antes de fines de agosto o quincena de setiembre, cuando estiman la llegada de una tercer ola. Eso supondría que ya debe empezar la inoculación, dados los 21 días y 15 posteriores a cada dosis para completar la protección.

Sobre la continuidad de los equipos técnicos de vacunación, sugerida por Ugarte y la premier Violeta Bermúdez, dice que “los que sean necesarios para aprovechar experiencias” tendrán que seguir, y si es necesario rectificación, se hará. “No habrá borrón y cuenta nueva”.

Si bien la vacunación es la principal vía para mitigar la tercera ola, no basta con eso. En su balance y en el plan de respuesta aprobado en julio, el Gobierno saliente dice que deja un primer nivel (7.748 centros de salud) “reforzado”, más de 50 mil camas hospitalarias y 3.900 UCI para covid y no covid, y más de 260 mil trabajadores de salud. También que, ante un alta demanda, habrá un superávit de 83 toneladas de oxígeno al día y que en agenda para el tercer trimestre está la incorporación de 36 plantas que, sumadas a otras 20 del proyecto Legado, harán 350.

Según Quispe, lo que dejan es insuficiente para prevenir una tercera ola y se requiere actualizar las guías de prevención de pandemia. Así, el equipo de Castillo plantea priorizar la atención en centros de salud, implementar las “Casas Respira” para el aislamiento de quienes requieran oxígeno, y adquirir tanques criogénicos para evitar el colapso del sistema de salud.

Además, dice que, dada la transmisión primaria por aerosoles, sobre todo tras la llegada de la variante delta, promoverán el uso masivo de respiradores KN95, controladores de CO2 en espacios cerrados y la mejora de la seguridad en el transporte.

Infografía - La República

Mejorar distribución

Para el presidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales, Carlos Rúa, se debe agilizar la aplicación y distribución de dosis, lo cual también permitiría reactivar el turismo. Añade que varias regiones no han recibido plantas de oxígeno y que aún faltan especialistas.

La médica epidemióloga y doctora en salud pública, Magaly Blas, coincide en la necesidad de mejorar la distribución y llegada rápida a zonas rurales, priorizando a los grupos de riesgo. “Las estrategias (actuales) me parecen adecuadas, pero el gran déficit es que el Perú no es Lima. No están llegado a zonas dispersas, donde también hay población vulnerable. Creo que eso hay que corregir. Se deben diseñar políticas con una mirada no centralista”.

Esto implicaría presupuestos para movilizarse a comunidades, campañas de comunicación y apoyo a los agentes comunitarios, que pueden ser actores claves en la vacunación. “Esperemos que el próximo gobierno pueda combatir la mala información que circula sobre las vacunas. Eso puede corregirse en Lima, cuando uno ve otro canal. Pero en otras zonas del país, eso no sucede, se queda en la mente de los ciudadanos y ya no se vacunan”.

Afirma que se debe continuar con la vacunación masiva, tipo Vacunatón, la cual considera una buena idea siempre que no haya barreras para su acceso. “Lo importante es que todos puedan tener acceso a las dos dosis de la vacuna. Aún hay un buen porcentaje de personas que no han ido por su segunda dosis y es algo que también se debe promover”.

Además, considera necesario avanzar con la vigilancia epidemiológica y la adecuada implementación del rastreo de contactos que si bien es complejo, también necesario. A esto se pueden sumar centros de diagnóstico masivo de Covid-19 con pruebas moleculares, el uso de medicina basada en evidencia, entrenamiento intensivo a profesionales de salud sobre el manejo adecuado pacientes, centros de oxigenoterapia, y el real fortalecimiento del primer nivel de atención.

Como otras medidas necesarias para el sector, señala Blas, está la unificación de los sistemas de salud. No obstante, lo más inmediato es la masificación de la vacunación. De eso dependerá que una eventual tercera ola sea de una intensidad menor que la de otros países.

El plan

En su Plan Bicentenario, Perú Libre tenía previsto vacunar a todos los mayores de 18 años a diciembre. También incorporar 5 mil equipos de salud en zonas pobres y la distribución de 20 millones de mascarillas.

En la comisión de transferencia están Augusto Tarazona (CMP), Raúl Contreras, exjefe Diresa-Junín, y Liliana La Rosa, decana del Colegio de Enfermeras del Perú.

Reacciones

Carlos Rúa - Presidente de la ANGR

“Necesitamos que el Gobierno entrante tome en cuenta la falta de especialistas en regiones y plantas de oxígeno, la construcción de hospitales paralizados y que se agilice la distribución en las vacunas”.

Magaly Blas - Doctora en salud pública

“Las estrategias actuales de vacunación son adecuadas, pero el gran déficit es que el Perú no es Lima. En los primeros días deberán llegar a las áreas rurales dispersas, donde hay población vulnerable”.

Infografía - La República

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