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Antonio Lorena, el hospital de Cusco que sin estrenarse debe ser demolido en parte

Un recorrido a través de su infraestructura puso en evidencia cómo quedó este nosocomio edificado por la empresa brasileña OAS.

El Hospital Antonio Lorena prometía ser una obra emblemática, pero, en lugar de ello, en su interior hay escombros. Foto: La República
El Hospital Antonio Lorena prometía ser una obra emblemática, pero, en lugar de ello, en su interior hay escombros. Foto: La República
LR Cusco

Cusco. La construcción del Hospital Antonio Lorena yergue en plena avenida Grau, distrito de Santiago. Es una gigantesca infraestructura blanca edificada en 42.000 m² de extensión, aproximadamente. Fue edificada por la empresa OAS en el 2013.

La edificación fue paralizada en el 2015, según OAS, con un 76,7% de avance. Pero un nuevo diagnóstico reveló que dos ambientes y los contrapisos requieren ser demolidos debido a fallas técnicas.

La República ingresó al hospital inconcluso. Tras cinco años de obras paralizadas, por dentro luce como una enorme casa fantasma. Las paredes de los pasadizos muestran porcelanatos caídos a cada paso. El coordinador del proyecto, Miguel Aedo, señala que probablemente se utilizó pegamento pasado para dichas baldosas.

Varios conductos quedaron inservibles y tendidos a su suerte. Foto: La República

También hay rajaduras en los pisos. Se identificaron problemas de altura y diseño de los techos.

Requieren demolición

Una de las áreas mal hechas es el búnker, espacio destinado a radiología. “Este lugar debe evitar la fuga de radiaciones, pero con esta estructura llena de fisuras y espacios anti técnicos no se cumpliría el propósito. Solo queda demoler”, explicó Miguel Aedo.

Las paredes del búnker están rajadas y llenas de pequeños orificios. Según Aedo, no tienen razón de ser. El técnico asegura que este lugar debió estar completamente cerrado para garantizar su fin.

Metros más allá, cruzando uno de los patios, Aedo nos conduce al cuarto de máquinas, pensado para la ubicación de generadores eléctricos que permitirían el funcionamiento del nosocomio.

Esta área se muestra calamitosa. Ni las columnas se salvan de la humedad y las fisuras. Según Aedo, se utilizaron fierros delgados, inadecuados para la estructura.

Una de las columnas horizontales se encuentra hendida y descascarada. “No hay nada que hacer. Todo esto tiene que ser demolido”, apuntó Aedo.

Desmontaje

Las conexiones en los techos se dejaron a medias. El paso del tiempo se encargó de que los tubos que conducirán los gases medicinales como el oxígeno y la ventilación, se vengan abajo y estén colgados.

“Todo esto será desmontado. Esas tuberías y conexiones están llenas de polvo. No pueden ser reutilizados. En este caso es el tiempo, el sarro, las palomas; todo eso sumaron para invalidar estos materiales”, explicó Aedo.

Alrededor del 10% de obras serán desmontadas con un presupuesto de más de un millón de soles. Este trabajo estará a cargo de la empresa Inversiones Hihgland SAC en un plazo de seis meses.

Las áreas que serán demolidas suman entre 200 y 250 m2. “Son partes específicas. No será toda la construcción. Están mal hechas, presentan problemas técnicos. Aún se está evaluando la cantidad y el monto que demandará”, explicó el gobernador regional, Jean Paul Benavente.

El Gobierno Regional del Cusco vigila estos trabajos previos para garantizar el interés de las empresas que postularán a la conclusión del nosocomio.

Dato

El consorcio Salud Lorena integrada por OAS ganó la adjudicación del proyecto con casi s/300 millones. La conclusión del nosocomio demandará s/420 millones más.