Pedro Paulet, el arequipeño que figura en los nuevos billetes de S/ 100

Futurista. De niño, Paulet vivió en una condición humilde y fue huérfano de padre. Desarrolló proyectos tan sorprendentes que forjaron el inicio de la astronáutica y los viajes espaciales.

Los diseños de Paulet sirvieron como referencia a los diseñadores de la NASA. Foto: BCR
Los diseños de Paulet sirvieron como referencia a los diseñadores de la NASA. Foto: BCR
Rosario Ticona

Pedro Paulet es un personaje arequipeño destacable por su innovación. A más de 75 años de su muerte, el Banco Central de Reserva (BCR) puso en circulación los nuevos billetes de S/ 10 y S/ 100 con modernos diseños. Precisamente, la entidad decidió que este último contenga como figura principal el rostro del pionero de la astronáutica, con el fin de rendirle homenaje por su aporte a las ciencias.

Paulet nació el 2 de julio de 1874 en el distrito de Tiabaya, en Arequipa. Sus padres fueron Pedro Paulet y Antonina Mostajo. Fue huérfano de padre y estudió en el Colegio San Vicente de Paúl, que dirigía el padre lazarista Hipólito Duhamel. Desde muy pequeño tenía curiosidad por los cohetes, y esta curiosidad se incrementó tras leer los libros de Julio Verne, principalmente las novelas De la Tierra a la Luna (1865) y Alrededor de la Luna (1869).

En 1892 ingresó a la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad Nacional de San Agustín. De acuerdo a historiadores, el rector de la UNSA, en ese entonces Luciano Bedoya, conocía sus dotes de genio y pidió al jurado que le tomara un examen, que aprobó entre aplausos y logró acceder a estudios universitarios.

Fue becado para estudiar en París. Paulet estudió arquitectura y construcción en la Escuela Nacional de Artes Decorativas de París, y luego ingeniería en el Instituto de Química Aplicada de la Universidad de París (La Sorbona).

Su aporte principal fue la construcción del primer motor cohete, impulsado por propelente líquido formado por peróxido de nitrógeno como oxidante y benceno como combustible. Lo realizó entre 1895 y 1897, estando en París, pero solo lo dio a conocer en 1927, en una carta remitida al diario El Comercio de Lima.

En Alemania, donde se realizaban por entonces los primeros ensayos de la cohetería, su aporte fue acogido con entusiasmo por la Sociedad de Vuelos Espaciales de Alemania (VfR), cuyos miembros lo mencionan en sus obras como el antecedente más lejano del motor a propulsión de combustible líquido (motor de reacción), que sería fundamental para el desarrollo de la cohetería y los viajes espaciales.

Su otro aporte fue el diseño de una nave o avión-torpedo, impulsado por el mencionado motor cohete, nave a la que llamó autobólido, en una época (principios del siglo XX) en que se empezaba a construir los primeros aviones con hélice y motor de explosión, que él consideraba modelos muy endebles. Se adelantó así a su época. Su avión-torpedo ha sido reconocido ampliamente como el precursor del jet y del cohete espacial.

Pedro Paulet es considerado padre de la astronáutica moderna. Las formulas y experimentos que desarrolló en adelante sirvieron como referencia para los diseñadores de la NASA, por lo cual fue catalogado como un pionero de la era espacial.

Falleció el 30 de enero de 1945. El gobierno argentino ordenó que se le enterrara con honores de coronel de la nación.