Ley cuatro patas: qué es y por qué urge aplicar una política de esterilización de mascotas

En el Perú hay más de seis millones de perros abandonados y se calcula que nueve de cada 10 mascotas terminan en las calles. Una iniciativa legal podría incorporar una estrategia que erradique la sobrepoblación de animales domésticos, con experiencias internacionales como referencia.

En promedio, 420.000 mascotas se pierden al año, según datos de la Coalición por los Animales del Perú. Foto: composición/La República
En promedio, 420.000 mascotas se pierden al año, según datos de la Coalición por los Animales del Perú. Foto: composición/La República
Carlos  Atúncar

Tras dos años de arduo trabajo de parte de colectivos animalistas, el país está cerca de tener una política de salud que luche contra la gran cantidad de perros y gatos en estado de abandono.

El proyecto de ley fue aprobado el último miércoles 30 de junio en el Pleno del Congreso de la República y el primer gran paso es que el Ejecutivo pueda promulgarlo antes de finalizar su gestión, es decir, al 28 de julio.

Su primera versión fue elaborada por la Coalición por los Animales del Perú (Colpa) en el 2019 y, ahora, con algunos ajustes, el objetivo sigue siendo el mismo: apostar por el manejo poblacional humanitario de perros y gatos, para mejorar sus condiciones de salud y bienestar.

Para esto, se busca incorporar la esterilización de perros y gatos como deber del Estado e impulsarla como un componente de la política nacional de salud pública a cargo del Ministerio de Salud (Minsa).

Otro de los pilares fundamentales en que se basa, además, es reducir el riesgo de las enfermedades que se pueden transmitir de animales a personas (zoonóticas), por medio de campañas de vacunación.

Los números pueden ejemplificar mejor la magnitud del problema. Según la asociación Voz Animal, en el Perú hay más de seis millones de perros en estado de abandono, mientras que solo en Lima se estima que hay más de cuatro millones de canes callejeros.

El panorama se agrava si se toma en cuenta que, de acuerdo con Colpa, nueve de cada diez mascotas terminan en las calles y, en promedio, 420.000 se pierden cada año. Lo último genera, en el escenario más lamentable, que estén sin alimento ni un lugar donde dormir por muchos días.

Problemática nacional

Heidi Paiva, quien participó en la elaboración y presentación del proyecto de ley en el 2019, explica que uno de los motivos por los que la norma debe ser oficializada es que se evitará que se tenga que matar animales por focos infecciosos como de rabia.

“Creo que es el primer paso en el camino de, por fin, tener una política realmente efectiva para acabar con la sobrepoblación de perros y gatos. ¿Y esto por qué? Porque resulta que actualmente la principal política de salud pública para controlar la sobrepoblación de perros y gatos en Perú es matarlos”, enfatiza.

“Lo que ocurre, por ejemplo, en algunas regiones en donde hay focos de rabia, que son Puno y Arequipa, donde hay focos muy chiquitos, es que lo que hacen los Gobiernos regionales es matarlos. No solamente es cruel porque no les hacen una eutanasia, sino que no es efectivo. Esto no ha funcionado en ningún lugar del mundo, pero esterilizar sí”, agrega.

Actualmente se carece de un registro oficial de perros y gatos abandonados. Foto: John Reyes/La República

Los modelos a seguir, indica la también fundadora de la Asociación de Defensa de Animales Proyecto Libertad, son Holanda y Argentina, donde este tipo de estrategias se aplicó y ya no existen animales en las calles. “El Perú ha empezado muy tarde, pero ha empezado este camino”, acota.

Para Anais Anaya, de Voz Animal, una organización que realiza esterilizaciones a costo social en Lima, esta es la única forma en la que los albergues puedan ser apoyados, dada la gran cantidad de mascotas que reciben.

“Lima tiene la mayor densidad de animales en las calles, pero es un problema nacional, justamente porque no hay mucho apoyo de las municipalidades, veterinarias, que den un precio accesible a la gente para que puedan esterilizar a sus mascotas; entonces, optan por diversos métodos, como botarlos a la basura, en algunos casos ahogar a las crías, métodos crueles que se pueden evitar”, sostiene.

Según la experiencia de los proyectos sociales de la organización, los distritos limeños donde hay más perros y gastos en las calles son Villa El Salvador, San Martín de Porres y Ventanilla.

Asimismo, recalca la importancia de las campañas de información que incluye la legislación. “Hemos visto un cambio positivo desde que iniciamos con esto en el 2012 a la fecha. Creo que es parte del crecimiento de las redes, que cada vez hay más información de los beneficios, de por qué esterilizar. Creo que la gente no quiere tener varios cachorros, sino que no tiene acceso a campañas de esterilización”, agrega.

Qué dice el proyecto

La norma establece que las acciones de esterilización se priorizarán en las regiones con presencia de casos de rabia canina, altos niveles de población de canes y felinos abandonados, sin hogar o ferales (animal salvaje y sin contacto humano), con énfasis en los distritos en situación de pobreza y pobreza extrema.

Para esto, los Gobiernos regionales y locales serán los encargados de implementar y facilitar el desarrollo de programas, campañas y acciones de esterilización a precios humanitarios. En el caso de los animales sin hogar, comunitarios o ferales, serán ellos también los encargados de realizar las acciones de intervención directa, y las podrán hacer en alianza con organizaciones de protección animal o servicios veterinarios privados.

Para este último actor social, las autoridades regionales y municipales deberán promover el otorgamiento de incentivos económicos y no económicos a los servicios veterinarios privados que realicen esterilizaciones de perros y gatos a precios de costo o humanitario.

Otro de los puntos a resaltar es la implementación de servicios veterinarias municipales, que incluyan la esterilización de perros y gatos como parte de la atención de cuidados básicos que deben tener.

Veterinarios de la clínica municipal de Ventanilla con Ruby, recogida en la playa. Foto: John Reyes/La República

Las acciones serán ejecutadas con el presupuesto que los Gobiernos regionales y municipios tienen para promover la salud pública, sanidad animal y educación ambiental, por lo que no será necesario destinar recursos adicionales.

Por último, el proyecto hace énfasis en el deber que tienen las personas de esterilizar o evitar la reproducción de sus perros o gatos, sobre todo cuando no disponen de las condiciones necesarias para brindar una adecuada crianza a las crías. “Al esterilizarlo deberá proporcionarle los cuidados posoperatorios que derivan del procedimiento quirúrgico”, se precisa.

Las clínicas veterinarias privadas o públicas deberán comunicar a los dueños de las mascotas los beneficios de esterilizar a los perros y gastos, mediante anuncios públicos en sus instalaciones y canales de atención.

La legislación fue trabajada por los congresistas del Partido Morado Alberto de Belaunde, Daniel Olivares y Colpa, sobre la base de lo que el primero presentó en 2020, junto con la entonces parlamentaria Marisa Glave. Su nombre es “Ley que prioriza la esterilización de perros y gatos como componente de la política nacional de salud pública”, más conocida como ley cuatro patas.