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Arequipa: el terremoto arrancó cuando se marcó un gol

Recuerdos. La periodista Roxana Aquino y el árbitro Rivera reconstruyen aquella tarde del 23 de junio de 2001 que Arequipa sufrió un remezón terrible. A esa hora se jugaba un partido en el estadio Monumental.

Desastre. Así terminó la Catedral de Arequipa, con las torres parcialmente derribadas, a kilómetros de distancia se jugaba partido en estadio Monumental.
Desastre. Así terminó la Catedral de Arequipa, con las torres parcialmente derribadas, a kilómetros de distancia se jugaba partido en estadio Monumental.
Jorge Jiménez

La periodista Roxana Aquino sufrió un apagón mental de diez minutos. Estaba en las butacas de la zona sur del estadio Monumental para transmitir el fútbol entre Hurácan y Atlético Universidad. Cuando la tierra dejó de temblar, la periodista deportiva estaba en la cancha de fútbol, entre los 22 jugadores. No recuerda cómo llegó ahí. Quien la ayudó ni nada. Corría la tarde del 23 de junio del 2001, 15:33 horas y Arequipa soportó un terremoto de grado 8,2 de intensidad. Roxana formaba parte del equipo periodístico de Radio Líder. Su misión era comentar las incidencias y dar cuenta de los avisos publicitarios.

Cuando comenzó el terremoto hubo gritos. Los espectadores se paraban de sus asientos. No recuerda más.

“Hasta hoy nadie me puede explicar cómo terminé arrodillada en el césped. Han pasado muchos años y creo que esa parte de mi vida quedará en blanco”, da su testimonio.

Han pasado 20 años de aquel movimiento telúrico que provocó además la caída de una de las torres de la Catedral, un tsunami en las costas de Camaná y 102 personas fallecidas y 302 mil damnificadas.

Cuando la reportera recobró el conocimiento estaba arrodillada, empapada en llanto, todo el cuerpo le temblaba.

“Me calmé un poco porque me sentí a salvo en el grass. Me puse a gritar al ver que los asistentes pugnaba por bajar a la cancha. Había desesperación. Gritos de mujeres y niños. Otras buscaban la salida del estadio apretándose”, recuerda Roxana.

Aquella tarde hubo cerca de dos mil asistentes en el estadio. Los asistentes de la tribuna de Oriente alcanzaron las salidas con tranquilidad pero hubo personas que, con el afán de llegar a la cancha, saltaron y cayeron al canal de agua que divide la cancha con las gradas.

“Los jugadores querían ir donde sus familiares. Algunos corrían a las graderías y otros bajaban de ellas”.

Partido de tres minutos

El partido era clasificatorio a la siguiente etapa de la Copa Perú. Lo arbitraba Víctor Hugo Rivera. En el minuto tres, justo cuando empezó el sismo, Marco Sánchez hizo un gol para Huracán.

“Sánchez se fue a festejar a la barra de Oriente y yo corrí al medio. Me pareció extraño ver a la gente parada y saltando. Pensé que era el festejo por el tanto pero por el movimiento del piso me di cuenta del terremoto. Me puse a rezar. Junto a varias personas le pedíamos a la virgencita que nos cuide. Había gente llorando y de rodillas. Esa sensación de estar lejos de la familia fue terrible pero aún así mantuvimos la calma. Por un momento pensé que por el movimiento el techo de la tribuna occidente se iba a caer sobre la gente” , dice Rivera.

La terna la completaban Yuri Cornejo, César Allasi y Jorge Martínez. Cuando se disipó el sismo, hubo directivos que se les acercaron a preguntar si el partido se reiniciaría. “Con molestia les respondí que vayan a sus casas a ver a sus familiares. Con mi terna fuimos al camerino y la llave se había perdido. Yuri tumbó la puerta de un puntapié. A oscuras sacamos nuestras cosas para ir a casa”.

Tres días después el partido se reinició en el mismo escenario pero en la noche. Víctor Rivera validó el gol de Sánchez aunque el golero del Atlético Universidad, Luis Zanabria, le pidió que lo anule porque no lo pudo atajar producto del medio por el terremoto. Al final de los 90 minutos el conjunto agustino volteó el marcador 2-1 y avanzó en la Copa Perú.

Prevención ante posibles terremotos

El sismólogo de la UNSA, Víctor Aguilar, aseveró que el sur de Perú y norte de Chile esperan un gran terremoto de acuerdo a la historia sísmica. “Los grandes de terremotos vuelven después de 100 a 150 años. Advertí esto en el 2001. Había transcurrido 133 años desde 1868, pero nadie lo tomó en cuenta. Ahora ya llevamos 140 años y debemos estar preparados”, precisó.

Según el registro del Instituto Nacional de Defensa Civil en 1868 fallecieron 30 personas en Chala y 300 en Arica.