Unicef: padres y madres peruanas sufren de ansiedad debido a la pandemia

Esta situación influye directamente en el bienestar emocional de las niñas, niños y adolescentes a su cargo.

Proponen estrategias para fortalecer habilidades parentales. Foto: difusión
Proponen estrategias para fortalecer habilidades parentales. Foto: difusión
La República

“En el contexto de la pandemia por COVID-19 los desafíos que deben enfrentar los padres, madres y otros cuidadores son muy grandes. La preocupación por la situación económica, el estrés a nivel social, familiar, el aislamiento, la enfermedad o duelo por un ser querido y el haber perdido sus redes de apoyo los coloca en un estado muy vulnerable que impacta en el desarrollo de sus hijos e hijas”, sostuvo la Representante de Unicef, Ana de Mendoza al incidir en el cuidado de la salud mental en las familias.

De acuerdo con un estudio realizado entre el Ministerio de Salud y Unicef a fines del 2020, 6 de cada 10 niñas y niños menores de 18 meses presentaba problemas emocionales o de conducta: llantos prolongados, dificultad para calmarse, se enojan fácilmente, no quieren relacionarse con personas desconocidas ni estar en lugares nuevos. Entre los que tienen un año y medio hasta los 5 años, el estudio mostró que presentan algún problema emocional, de conducta o de atención.

Maria Elena Ugaz, Oficial de Desarrollo Infantil Temprano de Unicef afirma que “esta situación ha deteriorado el vínculo de apego entre las niñas y niños con sus padres, algo tan fundamental porque esta interacción genera un ambiente de confianza, seguridad y favorece un buen desarrollo. Cuando los padres, madres o cuidadores están bien emocionalmente, sus hijos e hijas sienten esa seguridad y también les transmiten esa tranquilidad. Es una capacidad recíproca la de reconocer el estado emocional y resolverlo en los momentos de estrés. Gracias a estas experiencias los niños aprenden a regular y expresar sus propias emociones”.

Sin embargo, debido a la pandemia y a todo lo que ésta ha ocasionado en los hogares, algunos indicadores de desarrollo infantil se han reducido. De acuerdo con la ENDES del 2020, la interacción y el apego entre la madre y sus bebés de 9 a 12 meses se redujo de 46 % en el 2019 a 41 % en el 2020. Y entre los niños de 2 a 6 años, se ha reducido el porcentaje de aquellos que pueden manejar sus emociones y comportamientos en situaciones de frustración, de un 35.9 % a 32.7 %. El maltrato físico y verbal de los padres y madres hacia niños de 1 a 5 años se mantiene. El 34.4 % de ellos corrigen con palmadas o golpes.

Una explicación a esta situación la brinda el estudio de Unicef y el Minsa donde se afirma que en el contexto de la pandemia solo 13.9 % de padres, madres o cuidadores pudo conservar su empleo y sus ingresos. Al momento de realizar el estudio, a fines del 2020, 3 de cada 10 cuidadores entrevistados presentaban riesgo de depresión, el 26.4 % reportó algún síntoma depresivo y uno de cada 5 tenía baja resiliencia. Ugaz, señala: “al incrementarse los niveles de estrés, el riesgo de los niños de experimentar negligencia, así como abuso físico, emocional, sexual y doméstico, se incrementa”.

Frente a esta situación, Unicef propone estrategias para que los cuidadores fortalezcan sus habilidades parentales y prácticas de autocuidado. Entre ellas, aprender a regular sus emociones, reconocer las emociones que experimentan los niños y niñas, aplicar prácticas de crianza y disciplina positiva, responder adecuadamente al comportamiento de sus hijos e hijas y reforzar su propio bienestar. Estos cuidados redundarán en una buena salud mental de todos los miembros de la familia, en especial de los niños y niñas que siguen lidiando con los efectos y consecuencias de la pandemia.

Para conocer más de este tema, se desarrollará el webinar: “Salud mental, bienestar y crianza en tiempos de pandemia”, este martes 22 de junio a las 5 de la tarde, vía Facebook Live de Unicef Perú.

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