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Atentando contra el patrimonio: destruyen totorales en Huanchaco

Maquinaria enterró dos hectáreas de recinto fuente para la creación de los Caballitos de totora. Pescadores artesanales sostuvieron que hecho sería por tráfico de tierras.

Recinto quedó totalmente enterrado e inservible. Foto: ASPAH
Recinto quedó totalmente enterrado e inservible. Foto: ASPAH
Diego Paz

Un nuevo atentado contra el patrimonio se registró en la ciudad de Trujillo. Esta vez un grupo de invasores destruyeron dos hectáreas de totorales en Huanchaco.

Este recinto, que sirve como fuente del insumo vital para la fabricación de las famosas embarcaciones ancestrales conocidas como Caballitos de totora, se vio afectado ante aparentes traficantes de tierras.

En diálogo con la República, Oswaldo Díaz Verna, uno de los directivos de la Asociación de Pescadores Artesanales de Huanchaco (ASPAH), sostuvo que sujetos llegaron con maquinaria pesada y enterraron este espacio con la totora que ya estaba lista para cosechar con el fin de edificar alguna vivienda en el lugar.

Incluso, los desconocidos indicaron que el terreno era de su propiedad pese a que ello es improbable porque la zona es protegida por el Estado y cedida a los pescadores para su preservación ante la siembra de totora, por lo que que no está en venta.

“Es una zona intangible, no se puede construir nada aquí (...). La totora estaba para cosechar. Demora un año en crecer. Además, ese pozo se ha hecho a mano, a pulso por mis abuelos, mi padre y yo también. Ahora, en un día, se ha destruido algo que hemos cuidado en décadas”, lamentó Díaz.

Además, recalcó que se realizó una denuncia en la comisaría del sector, así como se presentó un oficio en la municipalidad distrital para prontas acciones.

Por su parte, el vicepresidente del Comité de Gestión para reglamentar la Ley N.º 30837, de defensa de los totorales, Percy Valladares, precisó a este medio que este es solo uno de las acciones que pone en peligro a este espacio, puesto que aún persisten postes que fueron colocados en la zona, así como que el terreno es colindante a la construcción de la carretera La Costanera.

“La maquinaria pesada causa vibración y la poza de totora está en suelo arenoso, esto derrumba. Además, el humo daña a la totora porque se impregna en los bastones y los deja inservibles”, sostuvo.

Asimismo, Valladares precisó que ante último atentado se acordará realizar una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental por los daños causados.