Unicef y gobierno canadiense impulsan iniciativa en favor a estudiantes migrantes

Estudiantes migrantes se integrarán a escuelas peruanas para continuar con sus actividades académicas.

Atención recibida en salud permitieron su integración a la comunidad. Foto: difusión
Atención recibida en salud permitieron su integración a la comunidad. Foto: difusión
La República

El Proyecto “Integración de Niñas, Niños y Adolescentes Venezolanos en Perú” desarrollado por Unicef con el apoyo de la embajada de Canadá logró, entre otros avances significativos, que 70 mil estudiantes migrantes venezolanos accedieran a servicios educativos, y que 13 mil puedan asistir a servicios de salud inclusivos y con enfoque de género.

El Proyecto desarrollado desde abril del 2019 hasta el 2021 trabajó en temas de educación, salud, protección y promoción de políticas que permitieran la igualdad, la no discriminación y la promoción de la integración de la niñez y adolescencia migrante y la de sus familias.

Las políticas y mecanismos para lograr la inclusión de las familias venezolanas tuvieron un impacto en todo el país, pero el Proyecto concentró su accionar en los distritos de San Martín de Porres y Carabayllo en Lima. El balance final muestra que se logró brindar asistencia técnica a 1659 operadores de servicios de protección, educación, salud además de conseguir la capacitación de un total de 1128 docentes. Con ellos se enfatizó el trabajo en el aula para promover la inclusión de la niñez y adolescencia migrante y luego, al llegar la pandemia, fueron preparados para enfrentar la virtualidad y ser el soporte de los estudiantes más desfavorecidos, entre ellos, las y los migrantes.

Antes y después de la pandemia

El Proyecto inició su trabajo en educación, antes de la emergencia sanitaria por Covid-19, promoviendo, entre otros temas, la matrícula escolar así no contaran con documentación. Esto permitió que a diciembre del 2020 casi 70 mil niños, niñas y adolescentes accedieran a los servicios educativos. Se priorizaron 60 escuelas de Lima Norte donde se capacitó no solo a los docentes, sino que se realizaron talleres con adolescentes peruanos y venezolanos para promover la integración y la no discriminación.

Al llegar la pandemia, además del soporte a los profesores y a las familias en la educación a distancia se validó la estrategia de “Búsqueda activa” para hacer seguimiento a quienes estaban en riesgo de abandonar la escuela y proponer medidas para que ello no ocurriera.

En el tema de Salud, el trabajo conjunto con el Minsa logró el desarrollo de una norma para el cuidado de la niñez y adolescencia con VIH que permitió el acceso al tamizaje, consejería y tratamiento sin requerir el consentimiento de sus padres. Asimismo, se elaboró una Guía para el cuidado de la salud mental del personal de salud en el contexto del COVID-19. De otro lado, el Proyecto apoyó al Minsa a implementar en Lima Norte un servicio telefónico de asesoramiento, identificación y atención de riesgos de salud mental dirigido a adolescentes y sus familias.

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